La misma, defiende una reforma profunda de la política pesquera de la UE que incluya reducciones de capacidad para garantizar la viabilidad del sector.
La misma, defiende una reforma profunda de la política pesquera de la UE que incluya reducciones de capacidad para garantizar la viabilidad del sector.
El coruñés César Debén lleva 23 años en Bruselas, la mayoría de ellos dedicados a la gestión y aplicación de la Política Común de Pesca (PCP). Es el funcionario español en el cargo de mayor rango en la Dirección General de Pesca y Asuntos Marítimos de la Comisión Europea, y uno de los responsables del libro verde para la reforma de la PCP, que Bruselas quiere aplicar antes del 2013.
Debén aboga por una reestructuración profunda y ambiciosa de la política pesquera de los Veintisiete, que incluya
– más desguaces,
– modificaciones en el sistema de topes admisibles de capturas (TAC) y
– un modelo de gestión específica para la flota artesanal.
-¿Por qué la PCP no ha conseguido sus objetivos?
-La PCP ha tenido logros importantes, como
– mantener la paz social,
– sostener la actividad de las empresas,
– establecer marcos de diálogo y
– poner en marcha planes de gestión plurianuales.
Pero seguimos teniendo problemas estructurales. El libro verde abre un debate para redefinir esa política, y nos hemos dado dos años de plazo para discutir la reforma de un sistema muy complejo. No se puede cambiar uno de los pilares de la
PCP sin tocar los otros.
-¿Y el mar aguantará ese tiempo?
-Sí.
– Primero porque el sector es consciente de que no puede seguir pescando de manera indiscriminada.
– Segundo, porque hemos tomado medidas anticipadas para ganar tiempo. La reforma de las normas de control entrará en vigor el 1 de enero del 2010, así como el reglamento de lucha contra la pesca pirata. Y van a evitar la sobrepesca
en ese período de espera.
-En el libro verde la Comisión dice que el Consejo adopta decisiones influido por los intereses políticos a corto plazo, pero no hace autocrítica.
-Hay una crítica generalizada al sistema de toma de decisiones. Hemos caído en un sistema de microgestión, de lógica a corto plazo. Se toman demasiadas decisiones en Bruselas y se toman muy al detalle. Hay que descentralizar parte de la gestión y responsabilizar más al sector.
-¿Ha fracasado el sistema de TAC y cuotas?
-Es un sistema muy complejo que tiene tendencia a la toma de decisiones en detalle. Y eso lleva, a nivel político, a pegarse por una tonelada más o menos, olvidando que lo importante es mantener un equilibrio entre el recurso y la viabilidad del sector. Se puede ganar más dinero pescando menos.
No sirve de nada tener una cuota de 20.000 toneladas sin un sistema de control que evite que se pesque el doble. Si eso pasa, los precios caen, provoca que se pesque más, con lo que los precios vuelven a caer.
-¿Ese es el principal drama?
-El drama es que hay demasiados barcos para pocos peces, y se intenta amortizar las inversiones en las embarcaciones pescando más. También hay una escasa capacidad de resistencia del sector, como demuestra que haya sufrido más que otros la subida de los precios del petróleo, el año pasado, y la crisis económica y financiera. Hacen falta empresas más sólidas, más rentables, más viables y quizá menos compañías.
-¿Hacen falta más desguaces en la flota europea?
-Hay que reducir el número de barcos. Cada año hay mejoras técnicas que se comen buena parte del efecto positivo de los desguaces. Hay menos embarcaciones pero con mayor capacidad. Todavía tenemos que hacer un esfuerzo en algunas pesquerías, y eso tendremos que hacerlo sin esperar a la reforma, que debe ser profunda y ambiciosa.
-En algunos pueblos marineros de Galicia ya no quedan pesqueros, solo puertos deportivos. ¿También allí hay que hacer más desguaces?
-La Comisión Europea ya anuncia que no podemos seguir dando el mismo tratamiento a la pesca artesanal y a la pesca industrial. Debemos darle un trato más privilegiado porque es la que tiene un mayor impacto en materia de empleo, de economía local, cultural, social…
Eso no quiere decir que la pesca industrial cree menos empleos, pero por su tamaño tiene que estar más controlada.
Quizá la reducción de capacidad tiene que ser mayor en la pesca industrial, y el sector lo sabe. En Galicia, por ejemplo, hay más peticiones de desguace que las que las administraciones han podido asumir. Es evidente que hay que reducir en algunas pesquerías, no en todas, pero sí en las principales. Y no solo por motivos ecológicos, sino también económicos, porque hay demasiada oferta.
Juan Oliver Dice César Debén, Director de Política de Desarrollo y Coordinación de la Dirección General de Pesca de la Comisión Europea.
02/05/09
LA VOZ DE GALICIA
