Llegaron con algún retraso pero en muy buenas cantidades.
Llegaron con algún retraso pero en muy buenas cantidades.
Luego de una larga espera de no menos de dos semanas, el corno, también conocido como pejerrey de Manila, "patriota", o "colita amarilla", ya está presente en aguas de Mar del Plata y su zona adyacente en cardúmenes verdaderamente enormes y los que se embarcan hacen una "cosecha" verdaderamente interesante.
En los primeros días de julio se capturaron los primeros cornos de la temporada; durante 3 días consecutivos hubo una excelente pesca y de muy buen tamaño, todos parejos de 40 cm., presumimos que eran los punteros en llegar que ya tienen varias experiencias en esta migración anual, luego los temporales, fuertes vientos y poca claridad en las aguas los alejaron de las Restingas del Faro de Punta Mogotes (lugar elegido por la gran vegetación y fauna marina), hasta que en estos días los cardúmenes explotaban el accidente geográfico con ejemplares de todos los tamaños, los más pequeños de 20 cm..
Muchas son las hipótesis del motivo de su presencia en Mar del Plata. A nuestro parecer y experiencia vienen escapando de las corrientes frías de Malvinas para poder mantener a temperatura ideal la maduración de sus huevas, ya que en el sur la temperatura del agua en estos momentos es de 4º grados y en la costa marplatense de 8º grados.
Al ingresar las corrientes de Brasil que traen aguas más cálidas van calentando paulatinamente, provocando el ascenso de temperatura y el pejerrey corno retoma a su lugar de origen para desovar con condiciones ideales. Esto explica porque nunca se ven los juveniles de ésta especie, es simplemente porque aún no están en períodos de reproducción.
Otra posibilidad que no comparto es que vienen persiguiendo grandes cardúmenes de cornalitos que coincidentemente llegan en el mismo tiempo y forma; a mi parecer utilizan este proceder pero sólo aprovechando el viaje para alimentarse.
Detrás de estas especies los pingüinos logran su cometido en grandes cardúmenes realizando estrategias fascinantes para capturar a sus presas.
Pesca de costa
Esta especie es de acercarse y mucho a las costas marplatenses; sólo tienen que darse algunas condiciones meteorológicas para que esto ocurra: los vientos deben ser predominantes del oeste como en el invierno, el agua debe estar normalmente limpia y con sol a pleno es más factible que se acerquen para calentarse en grandes cardúmenes; cuando los días cambian por las sudestadas se remueven los sedimentos del lecho marino provocando fuertes oleadas, lo que causa una molestia a esta especie en sus agallas y se internan en aguas profundas hasta que el mar se normalice.
Embarcado
Esta modalidad permite buscar por distintos lugares y profundidades; bien sabemos que el pejerrey está, en algún lugar se oculta pero la buena ceba es irresistible para estos hambrientos cazadores, y no es común capturar pocos. Normalmente hay muchos o ninguno, pero pocos no.
Para quienes tengan embarcaciones e intenten esta pesca tengan en cuenta que el lugar adecuado son las Restingas de Mar Del Plata, una zona muy peligrosa para quienes no conocen. Puede parecer un lugar ideal para anclar y de pronto una gigantesca ola puede romper y por eso sugerimos que no intenten esta pesca en profundidades menores a los 6 metros y si lo hacen, nunca los días posteriores a alguna sudestada. Si no tienen experiencia utilicen la carta de su GPS donde la ruta en color azul oscuro es la más aconsejada.
Conclusiones
Si se va a intentar esta pesca hay que recordar que las líneas adecuadas son las conocidas como paternoster de un largo aproximado a los 3 metros con pequeños pero fuertes anzuelos.
Para embarcarse no utilizar cañas muy largas porque pueden resultar incómodas.
Es importante tener en cuenta que el corno está en la costa marplatense solamente un mes y que hay que aprovecharlo.
Servicios: guía Sandokán (provee equipos, carnas y ceba, almuerzo y bebidas) teléfono (0223)472-6314 de noche y (011) 15-4986-7694 todo el día.
06/08/10
EL DIA
