Nuevo giro en la causa del barco con oro

La Justicia ordenó la declaración indagatoria del capitán del buque que remolcó el cargamento.

La Justicia ordenó la declaración indagatoria del capitán del buque que remolcó el cargamento.

La causa por el misterioso hundimiento del Polar Mist, un buque cargado con 9,5 toneladas de oro y plata, tomó un giro inesperado.

Después de más de un año de aquel episodio, y cuando ya se daba por cerrado, la justicia federal pidió la declaración indagatoria del capitán del buque chileno Beagle, que intentó remolcar al Polar Mist antes de que se fuera a pique. Con una serie de argumentos que demostrarían impericia y negligencia por parte del capitán chileno Sergio Mayorga Vidal, el Juzgado de Primera Instancia de Río Gallegos ordenó que deberá comparecer ante los tribunales cuando pise cualquier puerto argentino.

El nuevo ímpetu en la causa surgió de la documentación complementaria presentada por la empresa Securus Logistics Argentina SA, donde se precisan detalles del incidente. Otra vez la hipótesis de un intento de robo de la carga -que finalmente fue recuperada- o la de un sabotaje entre empresas de logística gana fuerza.

El 16 de enero de 2008, el Polar Mist, un barco de poca envergadura, zarpó del puerto de Punta Quilla, en Santa Cruz, con destino a Punta Arenas. En el trayecto, una fuerte tormenta forzó, según los testimonios, el abandono del barco. La tripulación se arrojó al agua, y al poco tiempo apareció en la escena el Beagle, que intentó remolcar al Polar Mist junto con su valiosa carga, valuada en 22 millones de dólares. Por algún motivo aún misterioso, las amarras se cortaron y el cargamento millonario terminó a 70 metros de profundidad.

Desde el principio, el hecho provocó dudas por el extraño abandono de la nave cargada de oro y el modo en que se comportaron las tripulaciones tanto del Polar Mist como del Beagle. Pero todo quedó en la nada cuando las barras de oro fueron rescatadas.

La nueva presentación que motivó el pedido de indagatoria del capitán chileno sostiene que "aparecen serias presunciones, precisas y concordantes, sobre la violación del buen arte en la maniobra de rescate".

En el informe, realizado por prestigiosos peritos, se descarta que las condiciones meteorológicas adversas pudiesen haber interferido en la operación de rescate que encaró el Beagle sin que nadie se lo hubiera ordenado o solicitado. Para la Justicia, resulta muy curioso que el Beagle estuviese en la zona cuando el Polar Mist emitió la señal de auxilio. También que el buque hubiese intentado remolcar el barco cargado con oro hacia territorio chileno.

"En el material fílmico disponible en el expediente no se observa ninguna avería. Queda claro que, si bien no se ha podido llegar a una conclusión afirmativa explícita, sí se ha podido determinar que el hundimiento se debió exclusivamente a la maniobra de remolque", señala una parte del informe realizado por los peritos.

Franco Varise

17/08/10
LA NACION 

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