Los distintos sectores de la actividad pesquera en Caleta Paula, realizarían este jueves un piquete si no reciben explicaciones a su problema.
Los distintos sectores de la actividad pesquera en Caleta Paula, realizarían este jueves un piquete si no reciben explicaciones a su problema.
Es que es casi nula la captación de merluza en el Golfo San Jorge y lo atribuyen a prospecciones sísmicas realizadas por PAE.
Los conflictos de la pesca parecen no tener receso vacacional ni mucho menos descanso, al menos en Santa Cruz. Es que se conoció la noticia que este jueves los diferentes sectores que intervienen en la pesca, tanto trabajadores de la estiba y marineros como los propietarios de las empresas de dicha actividad, informaron que podrían realizar una nueva modalidad de piquete. En este marco dijeron que rodearían con sus embarcaciones la monoboya, mediante la cual se carga todo el petróleo de Santa Cruz que se utiliza para exportación.
El conflicto
Según manifestaron las diversas fuentes a Prensa Libre, el conflicto está aparejado a la captación de merluza que en estas épocas se encuentra en su máximo esplendor, con lanchas que usualmente regresan de la incursión mar adentro con 600 cajas de este producto, ahora lo hacen con no más de 6 o 7 cajas, lo que denota la gravedad de la crisis de la que hablan los trabajadores de este sector.
Según lo manifestado por los principales referentes de la actividad en el puerto de Caleta Olivia, es que sostienen que la escasez de merluza se debe a las prospecciones sísmicas que realizó la operadora petrolera PAE (Pan American Energy) en el Golfo San Jorge durante el transcurso de 2009. Estos serían los principales motivos que llevaron a los trabajadores a reclamar una pronta intervención de las autoridades pertinentes, por ello vale aclarar que durante la tarde de ayer, diferentes referentes de la flota amarilla se reunieron con el intendente de la localidad, Fernando Cotillo.
Un problema de todos
Cabe destacar que en Puerto Deseado están instaladas empresas procesadoras del pescado, y una de ellas es Pespasa. Esta planta cuenta con 60 trabajadores en planta permanente, más unos 110 provenientes de cooperativas que trabajan para ello; lo destacable en este caso es que estos últimos cobran por comisión. El diputado de la localidad, Roberto Fernández, indicó a Prensa Libre que “la flota amarilla no puede salir más por los costos fijos que tienen, el pescado ha desaparecido y estamos pidiendo que se investiguen las causas”.
En este mismo sentido informó que por la mañana de ayer se reunió con autoridades de Pespasa y de las cooperativas, quienes le dijeron que ya no dan más con esta situación, «ya que hace más de un mes y medio que estamos trabajando así». Comentó también que autoridades del Gobierno Provincial se comprometieron a trasladarse hasta Puerto Deseado para consensuar una salida al conflicto, “porque la situación es realmente alarmante”, aseguró.
Determinar causas
De acuerdo al portal Mar y Pesca, el área prospectada a la que se hace mención por PAE incluyó el sector norte de la Cuenca del Golfo San Jorge. El área está enmarcada en el límite de las dos provincias: 600 Km2 dentro de Chubut y 1.100 dentro de Santa Cruz.
Se informó además que en la primera etapa de la misma implicó la registración de sísmica 3 D por un lapso de 57 días por un buque de 78 m de eslora, en la cual se invirtieron unos 25 millones de dólares.
Teniendo en cuenta estos datos, Prensa Libre consultó al ministro de la Producción, Jaime Álvarez quien manifestó estar ocupándose del tema: “estamos en Nación en este momento y vamos a solicitar asistencia técnica al INIDEP (Instituto Nacional de Investigación para el Desarrollo de la Pesca), para que se realice el estudio que determine las causas de este conflicto”, aseguró. El funcionario no quiso dar mayores detalles al respecto, ya que prefirió esperar los resultados obtenidos de la investigación de acuerdo a la gravedad del caso, “y ver si son causas biológicas propias del clima o está relacionado con la prospección que realizó PAE”.
El panorama es más complicado de lo que parece, ya que desde el sector pesquero esto significa una nueva pérdida en sus actividades que ya han sido seriamente golpeadas por los precios internacionales, y la falta de políticas públicas que oxigenen una de las actividades principales de la provincia. Además, si finalmente se concreta el “piquete marino”, seguramente traerá inconvenientes al sector petrolero encargado de exportar los hidrocarburos, en momentos en que se encuentra en un buen nivel de precios internacionales.
Finalmente se destaca que si afecta los intereses empresariales, implica directamente a los trabajadores que de ella dependen y de manera indirecta al circuito económico de la región.
03/02/10
PRENSA LIBRE
