La primera tormenta tropical de la temporada en el océano Atlántico parecía desviar este lunes su trayectoria del lugar donde la marea negra afecta al Golfo de México, ofreciéndole un respiro a la petrolera británica BP, cuyos gastos por la catástrofe no dejan de aumentar.
La primera tormenta tropical de la temporada en el océano Atlántico parecía desviar este lunes su trayectoria del lugar donde la marea negra afecta al Golfo de México, ofreciéndole un respiro a la petrolera británica BP, cuyos gastos por la catástrofe no dejan de aumentar.
Sin embargo, los vientos y el oleaje provocados por la tormenta tropical Alex, que podría convertirse en huracán, complicarán aún más las operaciones de limpieza del derrame, advirtieron los expertos.
Las malas condiciones del clima podrían retrasar en dos semanas la recuperación del crudo derramado en el mar, provocado por la explosión de una plataforma de BP el 20 de abril, y en el peor de los casos, obligar a evacuar los barcos que recuperan parte del petróleo, que escapa del fondo del mar a razón de 60.000 barriles cada 24 horas.
Mientras tanto, la factura por la peor catástrofe ambiental de la historia de Estados Unidos sigue aumentando para el grupo petrolero, que anunció el lunes haber gastado hasta la fecha 2.650 millones de dólares en sus operaciones por contener la marea negra que contamina las costas del Golfo de México.
Esta suma incluye los gastos efectuados por el grupo para contener y limpiar el petróleo, la perforación de pozos auxiliares, las ayudas entregadas a los Estados ribereños, los daños ya reembolsados, y las sumas pagadas a las autoridades federales, detalló BP en un comunicado.
La empresa tuvo que desmentir este lunes la partida de su director general Tony Hayward, anunciada por un alto funcionario del Kremlin.
Antes de una reunión prevista con Hayward este mismo lunes, el viceprimer ministro ruso, Igor Sechin, indicó que el presidente del grupo británico iba a dimitir y presentar a su sucesor, según informaron hacia mediodía las agencias de prensa rusas Interfax y Ria Novosti.
El desmentido de BP no se hizo esperar. "Tony Hayward sigue siendo presidente y no renuncia", aseguró una portavoz, unos días después de que el director general del grupo, duramente criticado en Estados Unidos por su múltiples errores durante la crisis, hubo delegado la gestión directa de los esfuerzos para detener el vertido de crudo a uno de sus colaboradores, Bob Dudley.
En tanto, la tormenta tropical Alex se intensificó el lunes en su avance por el Golfo de México y podría convertirse en huracán en las próximas horas, según el Centro estadounidense de Huracanes (NHC), con sede en Miami.
El fenómeno, que dejó una decena de muertos en su paso por El Salvador, Nicaragua y Guatemala, y causó inundaciones en América Central y México, se desplaza al suroeste del gigantesco derrame de petróleo, que se extiende frente a las costas de Luisiana, Alabama, Misisipi y Florida (sur de EEUU).
"Se pronostica algún fortalecimiento en los próximos dos días y Alex podría convertirse en huracán el martes", dijo el NHC.
28/06/10
TERRA ECONOMIA
