Hace muchos meses que la actividad pesquera navega con mar de fondo. Tantos que la mayoría de sus empresas se encuentran al borde del colapso económico. Si bien estas reflexiones están centradas en las empresas armadoras de  buques “poteros”, las causas que han llevado a esta situación de crisis son, en general, comunes a todos los sectores de la actividad.

Hace muchos meses que la actividad pesquera navega con mar de fondo. Tantos que la mayoría de sus empresas se encuentran al borde del colapso económico. Si bien estas reflexiones están centradas en las empresas armadoras de  buques “poteros”, las causas que han llevado a esta situación de crisis son, en general, comunes a todos los sectores de la actividad.

Se han dado a conocer en su momento pormenorizados estudios que demuestran, hasta qué punto, la pesca de especies como el calamar y el langostino han generado un fuerte quebranto a las empresas. La fuerte baja de los precios internacionales y el incesante incremento de los costos internos han hecho que, aún con temporadas de abundantes capturas, el resultado económico resulte negativo.

Finalizando el mes de febrero, la enorme mayoría de los buques “poteros” permanece amarrada en los muelles a la espera de medidas que permitan recuperar la viabilidad económica.

Pero todo tiene un límite y las empresas están muy cercano a él. Perdido ya un cuarto de la temporada de pesca, la situación se torna financieramente insostenible. Compromisos asumidos con los proveedores, prefinanciación de exportaciones que ineludiblemente  deben cancelarse en los plazos establecidos por el Banco Central y el mantenimiento de la fuente de trabajo de miles de familias argentinas, crean un estado de necesidad que llevará a muchas empresas armadoras a iniciar tareas de pesca en los próximos días.

Por ello, las Cámaras empresarias han resuelto salir a pescar por un plazo a determinar para cancelar los compromisos asumidos, tiempo en el cual se espera se produzcan los cambios que inexorablemente necesita la actividad pesquera para su sustento económico.

Así entonces, se inicia la navegación con mar de fondo y rumbo de colisión. Sólo la adopción de las medidas reiteradamente reclamadas pueden evitarla. Es responsabilidad de las autoridades nacionales y provinciales, de las asociaciones gremiales de trabajadores y de las cámaras empresarias, coadyuvar a crear el marco adecuado para revertir la crisis.

25/02/08
CAPA, CAPECA y CAPIP

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio