Maersk le dice adiós al puerto de Mar del Plata

Maersk le dice adiós al puerto de Mar del Plata

La naviera adujo problemas de calado que no son tales. También reconoció falta de rentabilidad en los últimos 24 meses para pasar de largo rumbo a los puertos patagónicos.

La naviera adujo problemas de calado que no son tales. También reconoció falta de rentabilidad en los últimos 24 meses para pasar de largo rumbo a los puertos patagónicos.

El miércoles en las oficinas del Consorcio Portuario Regional de Mar del Plata estalló una bomba. La naviera Maersk informaba que dejaba de prestar servicio en la estación marítima local. Era una de las dos que estaban arrimando buques portacontenedores para cargar el pescado rumbo al exterior.

Ayer por la mañana, y ante la consulta de un medio periodístico, el presidente del Consorcio, Eduardo Pezzati, quiso tapar el sol con la mano y relativizó lo que a esa altura era sólo un rumor.

A las pocas horas tuvo que organizar una reunión de apuro en la sala del Directorio para atender la preocupación de las cámaras pesqueras y los gremios de la estiba, que se quedan sin un servicio clave para su logística.

“Le informamos que a partir de la próxima semana se modifica nuestro servicio en los Puertos Patagónicos”, comienza diciendo la nota que la naviera envió a sus clientes. El tono es similar a la recibida en el Consorcio, donde reina la incredulidad ante los motivos esgrimidos por la naviera: es que en pocos días, este puerto recibirá la regata del Bicentenario; y no es irrelevante que una naviera como Maersk acuse falta de calado.

“Hemos tomado esta decisión ya que nos vemos obligados a intentar equilibrar la oferta de bodega con la demanda, para poder reducir nuestro costo operativo y poder seguir ofreciendo cobertura en los puertos de la Patagonia”, explicó la naviera.

Los argumentos de Maersk no tienen mucho sustento, piensan en el Consorcio. Sobre todo el que apunta a “restricciones de calado que son de público conocimiento”. En esa materia el puerto ha avanzado varios casilleros. No muchos, claro, pero suficientes para que el buque de Maersk pase con holgura.

Sí es más parecido a la realidad cuando dicen que se ven imposibilitados de seguir ofreciendo un servicio regular, “teniendo una utilización del buque al 35 por ciento y sin posibilidad de transportar carga de importación en tránsito a otros puertos de la Patagonia o containers vacíos en tránsito a los puertos patagónicos para cubrir la demanda de la exportación de los mismos”.

“El problema produjo que económicamente las escalas en el puerto de Mar del Plata de los últimos 24 meses fueran totalmente deficitarias”, dicen de manera lapidaria en Maersk.

El slogan del gobierno municipal destaca el trabajo de una gestión por una “Mar del Plata de 12 meses”, “una ciudad con inclusión y para todos”. Por lo dicho por Maersk, sigue siendo una cuenta pendiente.

Impulsar una escollera para la instalación de paseos gastronómicos y como escenario del descontrol juvenil no parece un signo de querer cambiar el rumbo.

“Por lo expuesto, la escala al puerto de Mar del Plata quedará suspendida hasta que no haya una mejora sustancial en la condición del Puerto que nos permita operar con total normalidad”, destaca la nota de la naviera, haciendo nuevamente foco en el tema del dragado.

Maersk deja de llegar, pero los clientes no se quedan colgados. Brindarán “en breve” un servicio vía Buenos Aires con BL Multimodal desde Mar del Plata hasta que las condiciones locales les permitan operar nuevamente.

Ante este panorama, la única naviera que opera todavía con el puerto marplatense es Hamburg Sud, que restableció el servicio luego de un tiempo sin entrar por no tener un buque capaz de sortear la barrera de arena en el canal secundario. Ahora que cobró operatividad por el dragado, pudo amarrar en el muelle de ultramar.
Por Roberto Garrone / Fotos de Diego Izquierdo

05/10/09
REVISTA PUERTO

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