Afectará el puerto de Buenos Aires y la navegación en la hidrovía Paraná-Paraguay.
Afectará el puerto de Buenos Aires y la navegación en la hidrovía Paraná-Paraguay.
La Federación Marítima, Portuaria y de la Industria Naval (Fempinra), que integran 16 gremios del sector que responden al secretario general de la CGT, Hugo Moyano, convocó a un paro de 24 horas "en fecha por determinar" en toda el área portuaria y marítima, para expresar un serie de reclamos que van desde la desventaja competitiva en la navegación por la hidrovía hasta las trabas en la negociación salarial entre los trabajadores portuarios y las terminales de Buenos Aires.
Puntualmente, el "estado de alerta" declarado hace 10 días devino ahora en un paro en el puerto de Buenos Aires por 24 horas, que podría luego extenderse a todos los puertos del país.
La Fempinra reclama "políticas activas para la navegación interior en el área de la hidrovía Paraná-Paraguay" y la "creación de la Dirección de la Industria Naval -anuncio realizado por el ministro Julio De Vido en diciembre pasado y que nunca se formalizó- y la solución inmediata de "las asimetrías laborales y tributarias para las embarcaciones argentinas y su carga".
La medida afectaría las operaciones en la navegación y en los puertos, principalmente en el de Buenos Aires, donde la Fempinra aún no logró alcanzar un acuerdo salarial con la cámara que agrupa a los concesionarios de las terminales. Las paritarias están trabadas debido a que los operadores esperan que el Gobierno las autorice a aumentar las tarifas -congeladas desde 2002- en un 20%.
En un comunicado firmado por el secretario de Prensa de la federación, Luis Rebollo, se informó que "el segmento portuario afronta dificultades respecto de las condiciones de trabajo y salariales", y destacó que "la mora en corregir el piso del impuesto a las ganancias contribuye a generar malestar entre los trabajadores".
Si bien el propio Moyano dijo anteayer que "en los próximos días" la presidenta Cristina Kirchner anunciará el aumento del mínimo no imponible del impuesto a las ganancias (que hasta ahora se queda con una parte considerable de los incrementos que los gremios consiguen en paritarias), todavía el decreto oficial no se concretó. De allí que, entre otros, los sindicatos portuarios reclamen una solución del tema.
Antes de convocar a la huelga, los gremios habían declarado el estado de alerta y movilización, lo que ayer generó inconvenientes en la zona portuaria de Buenos Aires. Para explicar la situación, los representantes del SOMU (Sindicato de Obreros Marítimos Unidos), del Centro de Patrones y Oficiales Fluviales, de Pesca y Cabotaje Marítimo, y del Centro de Jefes y Oficiales Maquinistas Navales (integrantes de la Fempinra) denunciaron la situación de la navegación en la hidrovía con la desaparición de los buques de bandera argentina.
El secretario general del Centro de Patrones y Oficiales Fluviales, de Pesca y Cabotaje Marítimo, el capitán Juan Carlos Pucci, denunció la falta de "políticas adecuadas para eliminar las asimetrías" que existen en la navegación fluvial en la hidrovía y se quejó de la "injusta competencia" planteada por Paraguay y Bolivia. "Durante años -dijo Pucci- hemos advertido de esta situación a la Cancillería, a la Secretaría de Transporte, a la AFIP y a la propia Comisión de Intereses Marítimos de la Cámara de Diputados."
Y añadió: "Nos alarma lo desmesurado de las cargas impositivas hacia las empresas argentinas debido al incumplimiento por parte de nuestro país del protocolo adicional al Acuerdo de Transporte Fluvial por la Hidrovía Paraná-Paraguay sobre condiciones de igualdad de oportunidades para una mayor competitividad. Esto ha hecho emigrar a las empresas a otras banderas, sobre todo a la paraguaya, relegando a tan sólo un 5% la flota con bandera nacional, cuando en los 90 operábamos con un 50 por ciento".
A esta situación se agrega que ninguno de los gremios portuarios cerró todavía ningún acuerdo colectivo de trabajo y "encima el mínimo no imponible se come los aumentos que en su momento nos dieron", dijo un sindicalista del sector.
Por su parte, las terminales portuarias aducen una "situación desesperante" y que no están en condiciones de aumentar los salarios, lo que crea en el puerto una situación de ebullición y protesta permanente.
Por Luis Lauge
07/07/10
LA NACION
