Los océanos, bosques y otros ecosistemas del planeta continúan absorbiendo casi la mitad del dióxido de carbono que emiten las actividades humanas hacia la atmósfera, aun cuando estas emisiones aumentaron.
Los océanos, bosques y otros ecosistemas del planeta continúan absorbiendo casi la mitad del dióxido de carbono que emiten las actividades humanas hacia la atmósfera, aun cuando estas emisiones aumentaron.
Así lo revela un estudio realizado por científicos de la Universidad de Colorado y la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA).
Los resultados de la investigación se publicaron en la revista Nature.
Los científicos analizaron mediciones de dióxido de carbono (CO2) global correspondientes a 50 años y hallaron que los procesos por los que los ecosistemas y océanos del planeta absorben el gas invernadero todavía no llegaron al límite.
“Globalmente, esos ‘sumideros’ de dióxido de carbono se mantienen casi en el mismo ritmo que las emisiones de las actividades humanas, que continúan liberando cerca de la mitad del CO2 emitido en la atmósfera. Con todo, no esperamos que esto siga indefinidamente”, dice Pieter Tans, de la NOAA, investigador del clima del Laboratorio del Sistema de la Tierra de la NOAA en Boulder Colorado y coautor del estudio.
El dióxido de carbono liberado en la atmósfera proviene sobre todo de la combustión de combustibles fósiles, pero también de los incendios forestales y de algunos procesos naturales. El gas también puede ser absorbido por los tejidos de las plantas en desarrollo o por las aguas de los océanos de la Tierra.
Varios estudios recientes sugieren que los sumideros naturales de dióxido de carbono ya no podrían sostener el aumento de la tasa de emisiones. Si eso llegara a suceder, provocará un aumento más rápido de lo esperado del dióxido de carbono atmosférico y de los impactos proyectados por el cambio climático.
Sin embargo, el investigador Ashley Ballantyne, de la Universidad de Colorado -que lideró el estudio-, Tans y sus colegas no observaron un incremento más rápido que el esperado. Sus cálculos muestran que en general, los océanos y los ecosistemas naturales continúan encargándose de casi la mitad de las emisiones del dióxido de carbono liberado en la atmósfera.
Dado que las emisiones de CO2 aumentaron de manera sustancial desde 1960, “la Tierra absorbe dos veces más CO2 hoy en día que hace 50 años”, recalca Ballantyne.
El resto continúa acumulándose en la atmósfera, en donde es probable que acelere el calentamiento global.
Este nuevo análisis global deja claro que los científicos todavía no comprenden bien los procesos por los que los ecosistemas del mundo absorben el CO2 de la atmósfera o la importancia relativa de posibles sumideros: reforestar en distintos continentes, por ejemplo, o cambiar la absorción del dióxido de carbono según las diversas regiones oceánicas.
“Como no sabemos por qué o dónde ocurre este proceso, no podemos contar con ello -explica Tans-. Necesitamos identificar lo que sucede aquí para que podamos mejorar nuestras proyecciones de los niveles de CO2 futuros y cómo evolucionará el cambio climático en el futuro.”
El grupo examinó minuciosamente los registros de los niveles de CO2 a largo plazo medidos por la NOAA y el Instituto de Oceanografía Scripps en sitios remotos del mundo.
Los investigadores también estudiaron los inventarios nacionales e internacionales y los cálculos registrados de las emisiones de CO2 por la gente, y los compararon con los niveles atmosféricos en aumento del gas.
“A medida que se acidifican los océanos, sabemos que es más difícil que los océanos absorban más CO2. Simplemente, no vemos todavía que se produzca una pausa en el mundo”, agrega Tans.
02/08/12
FIS.COM


