Los contenedores no se mueven (Mar del Plata)

Los contenedores no se mueven (Mar del Plata)

Son varias las razones. El buque de Maruba no puede ingresar porque es más grande que lo autorizado por Prefectura. También porque se reavivó el conflicto entre el SOMU y las cámaras fresqueras.

Son varias las razones. El buque de Maruba no puede ingresar porque es más grande que lo autorizado por Prefectura. También porque se reavivó el conflicto entre el SOMU y las cámaras fresqueras.

Cuando todavía el Consorcio oficialmente mantiene la incógnita sobre qué buque de Maruba cubriría la ruta hasta Mar del Plata para llevar la carga pesquera, sin quererlo, el SOMU le tendió una mano y dilató el movimiento de la carga al declarar una medida de fuerza contra las cámaras empresarias pesqueras ante la falta de convenio colectivo con la flota fresquera.

Los últimos días han sido particularmente movidos en la industria local, aunque los contenedores continúan inmóviles desde la semana pasada y se siguen sumando hechos que reafirman su estado de quietud, por varios días más.

Se sabe que el portacontenedores que la naviera nacional dispone para Mar del Plata es el Maruba Aconcagua. Que Pezzati, el presidente del Consorcio, no lo haya dicho obedece a que las condiciones de calado del puerto actuales, más allá de todas las mejoras, no permite que ingrese.

“El puerto tiene que ayudarse a sí mismo”. La frase reveladora pertenece a Claudio De Michelis. El gerente de Línea de Maruba no puede decirlo abiertamente pero para que el Aconcagua llegue a Mar del Plata hace falta más dragado.

La Prefectura está de acuerdo en estirarse a los 163 metros de eslora como máxima permitida, vistas las últimas batimetrías que realizaron sobre la enfilación 216 del canal secundario. Pero esos 4 metros que faltan –el Aconcagua además tiene 28 metros de eslora, 3 más que el Alianza Neuquén– sólo se pueden ganar con dragado.

Y se sabe que la Mendoza tiene sus tiempos. Que no son los de los industriales de la pesca ni los que quisieran Pezzati y compañía. Para colmo la draga estatal estuvo todos estos días –o casi todos– operando sobre el acceso a la Base Naval, donde en pocos días recibirán a los veleros que participan en la Regata del Bicentenario.

Hay un dato adicional que marca que entre la “realidad” de Pezzati y lo que sucede efectivamente hay un abismo. El presidente del Consorcio había dicho que el buque que vendría al puerto tenía una capacidad de 500 teus. ¿Qué capacidad tiene el Aconcagua? “Son 1.050 teus, con 100 enchufes para la carga frigorífica” informa el gerente de Maruba.

Pezzati tuvo suerte. Cuando era inexorable que tuviera que reconocer que el Aconcagua no podía entrar “la semana próxima” como había prometido el día en que anunció el acuerdo con la naviera en la Subsecretaría de Puertos, el SOMU entró en escena planteando su disputa con las cámaras pesqueras.

“Como piso queremos lo que marca la Resolución 254. Si respetan el laudo y las actas sucesivas, no estamos lejos”; reconoció Néstor María, secretario general del Sindicato.

Hasta ahora los fresqueros pagan lo que acordaron con el SI.MA.PE en agosto del 2009. El SOMU pretende un básico como el salario mínimo vital y móvil de piso. Hoy es una cifra que absorbe fácilmente la producción. El gremio sabe que se avecina un año complicado y quiere una garantía mínima.

Cuando el SOMU y CEPA firmaron la paz con la suscripción del convenio colectivo para la flota congeladora, los números para los fresqueros no estaban tan lejos. El problema para CAIPA y Armadores era que la firma no se hacía en simultáneo con el SI.MA.PE.

Del otro lado de la trinchera, las cámaras reaccionaron con inusitada dureza. Amenazaron con que hoy ingresarán los formularios en el Ministerio de Trabajo para tramitar el procedimiento preventivo de crisis, que pone en peligro unas 12 mil fuentes de trabajo, dice el comunicado en el que anuncian tal decisión.

Es curioso porque algunas empresas, como Moscuzza y Valastro, ya reciben el subsidio que plantea el Ministerio de Trabajo a partir del Programa de Recuperación Productiva, que consta de 600 pesos mensuales para completar los salarios de sus trabajadores. Como contrapartida, la empresa no puede despedir personal.

¿Habrá algún otro país del mundo donde a la empresa que trucha permisos de pesca y captura de manera ilegal toneladas y toneladas de merluza por más de 10 años, no sólo no se la castiga, sino que se la subsidia?

Los contenedores estarán quietos por varios días más. Es que la próxima reunión entre las cámaras y el gremio está fijada para el 24 de febrero.

Acá surge un interrogante. O una paradoja. El mismo Estado nacional, que muestra rápidos reflejos desde la Secretaría de Transporte para conseguir que Maruba reemplace a Maersk y Hamburg tras la fuga de éstas hacia la fruta rionegrina, y cargue los contenedores de pescado en Mar del Plata, es el mismo Estado –en este caso el Ministerio de Trabajo– que se pone a dormir la siesta y no declara la conciliación obligatoria entre las partes para superar la coyuntura.

¿O es que no toman esa decisión porque saben que por más conciliación que haya, las cámaras pesqueras deberán hacer fila y cargar los contenedores en camión para sacarlos por el puerto de Buenos Aires? 
Por Roberto Garrone | Fotos de Diego Izquierdo
  
15/02/10
REVISTA PUERTO

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