El buque del Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP) Oca Balda que debía salir ayer a realizar la prospección en la zona del Golfo San Jorge, se demoró hasta el miércoles la partida y va a regresar los primeros días de febrero, informó ayer la subsecretaria de Pesca de la provincia, Liliana Scioli.
El buque del Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP) Oca Balda que debía salir ayer a realizar la prospección en la zona del Golfo San Jorge, se demoró hasta el miércoles la partida y va a regresar los primeros días de febrero, informó ayer la subsecretaria de Pesca de la provincia, Liliana Scioli.
En declaraciones al programa Era Hora que se emite por LU 12 Radio Río Gallegos, la funcionaria indicó que en la embarcación científica está embarcado un técnico en Biología Marina, egresado del Colegio de Caleta Olivia. Hay tres egresados y los estamos embarcando en todas las campañas que lleva adelante el barco de investigación pesquera.
Las expectativas para el 2007 son buenas ya que hicimos una campaña previa hacia fines del 2006 en noviembre y principios de diciembre, que mostraron un aumento importante en la biomasa del recurso y el tamaño también estaba bueno, pero para nosotros la campaña de investigación más importante es ésta, porque es la que nos va a dar los rendimientos, tamaño y también que en qué etapa del ciclo vital está transcurriendo como para poder abrir en una fecha justa el caladero del langostino, explicó Scioli.
En cuanto al control del caladero, los estudios de la embarcación científica del INIDEP son solicitados cuatro veces por año, agregó la subsecretaria quien explicó que se realiza una campaña por estación de pesca, pero además hay un sistema de observadores a bordo quienes están permanentemente brindando información de los barcos, sobre lo que sale en forma diaria, se evalúan las tendencias y ahí se deciden los cambios de zona de pesca si es necesario.
Santa Cruz está trabajando en este momento con una zona de veda permanente en Mazarredo y con vedas dinámicas cuando se abre el caladero, con la ayuda del monitoreo satelital que permite tener on line el movimiento de la flota, con lo cual el seguimiento que se hace del recurso, se ajusta bastante a la realidad, con lo que está ocurriendo en el agua, explicó.
En la actualidad se está pescando sólo merluza, pero la zona del golfo San Jorge, está vedada desde el 27 de septiembre y está pescando la flota amarilla de Caleta Paula y algunos barcos fresqueros merluceros en una zona asignada, es la única pesca que se está realizando en la zona pero estamos próximos en un mes y medio a dos meses a abrir la pesca del langostino y también en un tiempo posterior, la autoridad nacional decidirá la apertura de la pesca del calamar que transcurre en aguas nacionales, donde no hay permiso provincial de pesca, aunque Santa Cruz interviene a través del Consejo Federal Pesquero en la decisión de abrir la temporada del calamar.
Impacto en tierra
Si bien los permisos de calamar son nacionales, tienen un importante impacto en tierra, aseguró Scioli, ya que producen un movimiento importante en el puerto y el año pasado se descargaron en Puerto Deseado, alrededor de 80 mil toneladas y también por lo que se procesa en las plantas de la provincia, ya que cada barco potero, tiene la obligación de procesar en tierra, con lo cual el permiso que le da la autoridad nacional lo hace bajo esta condición.
Tanto el calamar como el langostino son recursos por excelencia patagónicos y el total pescado el año pasado fue de 285 mil toneladas, superando las 150 mil que eran la media, más allá de la caída a 70 mil que fue el peor año, en el 2005.
En relación a la captura del langostino, rondó las 40 mil toneladas lo que dio muchísima mano de obra en los puertos, dijo. Y agregó que el 90 por ciento para exportación por los puertos de la región, que es donde se concentra la mayor parte de la pesca considerando que Mar del Plata tiene más trabajo sobre la merluza.
Esperamos este año que en el langostino y el calamar se reitere lo del 2006 considerando que en el caso de la merluza se repartieron 40 mil toneladas menos que el año pasado, porque el recurso ha mostrado signos de agotamiento y es objeto de mucho estudio por parte de la autoridad nacional que ha invitado a las provincias a adherir, explicó.
Sobre la relación de los buques con la producción en tierra, sostuvo que los buques fresqueros procesan todo en tierra, en tanto los congeladores, trabajan con el producto terminado por las distancias que recorren y otra parte la terminan de reprocesar en las plantas.
Nosotros desde el 2004 una de las medidas tomadas es tratar de consolidar el tierra una cantidad de gente que se tome, que nos parece razonable con la cantidad de recursos que nosotros sabemos que pueden procesarse y además la prioridad de los marineros santacruceños.
Consultada por la cantidad de barcos, sostuvo que como se espera tener una misma cantidad de captura, podrían rondar los 70 a 75 barcos para el langostino además de los del calamar, que son permisos que da la Nación.
16/01/07
LA OPINIÓN AUSTRAL
