Gualeguaychú y Concepción del Uruguay resultaron especialmente perjudicadas, con evacuados y colapso de servicios. Las tormentas del martes afectaron severamente a la Costa del Uruguay, en Entre Ríos, donde hubo cientos de evacuados, entre los que se registraron en Concordia, Gualeguaychú y Concepción del Uruguay. También en Paraná debieron recibir asistencia varios vecinos, que reclaman obras hídricas desde hace varios años.
Gualeguaychú y Concepción del Uruguay resultaron especialmente perjudicadas, con evacuados y colapso de servicios. Las tormentas del martes afectaron severamente a la Costa del Uruguay, en Entre Ríos, donde hubo cientos de evacuados, entre los que se registraron en Concordia, Gualeguaychú y Concepción del Uruguay. También en Paraná debieron recibir asistencia varios vecinos, que reclaman obras hídricas desde hace varios años.
Si bien ayer cesó el alerta para estas zonas más castigadas, se prevé que las precipitaciones continúen durante la semana, por lo que las áreas de Defensa Civil recomiendan precaución.
La crecida del río Uruguay mantiene preocupadas a las autoridades entrerrianas que, en base a pronósticos que anuncian más lluvias para la zona, temen que el curso de agua incluso supere los 13 metros de altura en el puerto de Concordia, donde las aguas ya superaron el nivel de alerta establecido (11 metros), aunque aún no alcanzaron el de evacuación (12,50 metros). Sin embargo, once familias ribereñas debieron ser evacuadas anteayer por Defensa Civil mientras que en otros barrios, más de un centenar de familias comenzaron a movilizarse en un operativo de autoevacuación que ellos mismos iniciaron ante la amenaza hídrica.
Se espera que el municipio concordiense continúe trasladando a los pobladores hacia tierras altas dado que se presume que la crecida de este año sea similar a la de julio pasado, cuando alcanzó casi 14 metros de alto. La intención es aprovechar estas horas para evitar tener que evacuar con el agua a la rodilla.
Cerca del alerta
En Gualeguaychú, el río llegaba ayer a los 3 metros de altura, 50 centímetros menos del nivel del alerta y 80 de la marca de evacuación. En 18 horas, cayeron más de 221 milímetros de lluvia por lo que hubo unos 60 evacuados, y serios serios perjuicios en la ciudad, especialmente en las zonas con desagües pluviales naturales, y el colapso de cañerías, calles y cloacas. Incluso, uno de los accesos a la localidad estuvo cortado.
Las autoridades montaron un operativo de asistencia a los vecinos afectados y se destinaron los galpones del puerto para que funcionen como centro de evacuados y autoevacuados. “El municipio está en constante contacto coordinando el trabajo con autoridades del ministerio de Desarrollo Social de la provincia, estando en comunicación permanente el intendente Juan José Bahillo con el ministro Carlos Ramos”, comunicó el gobierno local. Asimismo, se destacó que los pronósticos del tiempo no son alentadores por lo que se apela a “la solidaridad y sensibilidad de los vecinos para entender esta extraordinaria situación que generó momentos críticos en muchas familias de la ciudad”.
La ciudad ya vive a pleno el inicio de la temporada y se prepara para arrancar este sábado con su majestuoso carnaval. De allí que desde Defensa Civil local esperan que la represa de Salto Grande “amortigüe y regule con este caudal las erogaciones que viene teniendo. Se espera que en un par de días el río Gualeguaychú crezca y se mantenga en esa altura”. De todas maneras, “es muy impredecible lo que pueda suceder. Estamos en un sistema cada vez más inestable y en un año llovedor que seguirá todo el verano. En el caso que además llueva en la cuenca nos complica más, porque está acelerada y retiene menos cantidad de agua, por lo que ésta baja mas rápido y si se encuentra con el río Uruguay alto, es más complicado”, concluyó un funcionario del área.
En Concepción
En Concepción del Uruguay, el río había superado ayer los 5,30 metros del nivel de alerta, aunque en las últimas horas la creciente había moderado su ritmo. Sin embargo, los entendidos aseguran que se debe a la regulación que se ejerce en la represa Salto Grande. Los vaticinios indican que este domingo las aguas alcanzarían los 6,50 metros, pico que podría variar en caso de lluvias intensas, por lo que superará en 20 centímetros la marcación de evacuación. Por esta razón el monitoreo es constante, y ya están planificadas las posibles acciones preventivas, enmarcadas en un protocolo de contingencia.
En este sentido, desde Desarrollo Social se señaló que se realizan las recorridas preventivas por los barrios, para ver la situación de los vecinos y brindarles información sobre las perspectivas del clima. “Si llegamos a pasar los 6 metros, trabajaremos con Villa Itapé, donde hay 14 familias. En ese caso, tendríamos que abrir un segundo centro de evacuados y cambiaría bastante la situación y el escenario a trabajar”, señalaron desde Desarrollo Social de la comuna.
Playas tapadas
Las playas de Colón, elegidas por excelencia por el turismo, quedaron totalmente tapadas por las aguas del río Uruguay, que allí alcanzaba ayer los 6,88 metros de altura. En tanto, en la capital entrerriana varias familias sufrieron anegamientos en sus viviendas y son asistidas por Protección Civil municipal. Su director, Darío Aldana, indicó a El Once que hasta las 6 de ayer, cayeron sobre Paraná 60 milímetros de agua que ocasionaron inconvenientes en distintas zonas de la ciudad. “Se han registrado árboles caídos en la vía pública, desagües pluviales tapados, cloacas rebalsadas y hay viviendas anegadas en la zona de Bajada Grande y Anacleto Medina”.
“Tres cuadrillas trabajan en la calle y el 103 ha estado operando en forma incesante desde que comenzó a llover”, señaló el funcionario municipal. En tal sentido, precisó que en el transcurso de la noche del martes se atendió a unas 70 familias, algunas de las cuales, a raíz de los anegamientos, debieron ser trasladadas a viviendas de familiares.
Paraná
En tanto, vecinos de barrio El Sol de la capital entrerriana cortaron la calle Santos Vega en reclamo de “soluciones”, dado que la lluvia hizo que “se nos inundaran los ranchos”, señaló una mujer que vive en el lugar. “Este lugar se conoce como barrio El Pozo. Se nos ha inundado todo. Estamos pidiendo ayuda, chapas, tirantes, material, lo que sea. Esperamos siempre de alguien, pero nunca nos dan nada. Hace varios años que nos tienen a las vueltas, tenemos todas las cosas mojadas, con criaturas chicas. No aportó nadie (ningún funcionario), por eso le cortamos la calle”, agregó.
Otra vecina comentó: “Este es el segundo piquete que hacemos. En el otro nos entregaron cinco colchones y cinco bolsones y son 30 familias. Todo lo hacemos por los chicos. No puede ser que todos estén durmiendo en el piso”. Por otra parte, uno de los manifestantes reclamó a la intendenta Blanca Osuna “que se ponga pensar en los niños, porque no hay soluciones. Sólo golpean la puerta en épocas de elecciones”, dijo. (La Capital – Rosario)
08/01/15

