En el acumulado hasta mayo, los envíos de pescados y mariscos registran una caída del 13 por ciento en volumen y del 8 por ciento en montos.
En el acumulado hasta mayo, los envíos de pescados y mariscos registran una caída del 13 por ciento en volumen y del 8 por ciento en montos.
El signo negativo sigue dominando los números que miden la evolución de las exportaciones pesqueras. Rozando la primera mitad del año, la tendencia no se mo-difica.
De acuerdo a datos del Senasa, el sector envío hasta mayo 149.532 toneladas a cambio de 361,5 millones de dólares.
Esto implica una caída del 13 y el 8 por ciento respectivamente en relación al mismo período del año pasado, con un saldo negativo de 22.752 toneladas y 33,4 millones.
La baja está marcada por diversos factores; entre ellos, la pésima temporada de calamar, un menor nivel de desembarques en general y la crisis que enfrentan los principales mercados.
El cuadro de especies, en cambio, marca cierta estabilidad para merluza hubbsi (55.811 t. por 122,1 millones) y langostino (10.746 t. por 72,9 millones).
Otros de los recursos con peso en las estadísticas tuvieron el siguiente rendimiento: vieira (3.262 t. por 21,9 millones), anchoita (11.681 t. por 21,5 millones) y hoki (7.550 t. por 14,8 millones).
Detrás se ubicaron abadejo (2.324 t. por 9,5 millones), corvina (6.747 t. por 7 mi-llones), aletas de raya (2.971 t. por 6,2 millones), lenguado (1.338 t. por 5,6 millones) y pez palo (2.179 t. por 5,5 millones), entre otros.
Respecto a los destinos, España continúa siendo el principal en términos monetarios. Durante estos cinco meses, importó 26.626 toneladas por un valor de 93,7 millones.
Sin embargo, Brasil lo sigue muy de cerca, reafirmando el crecimiento de su economía. Fueron 25.557 las toneladas que absorbió entre enero y mayo, las cuales generaron ingresos a nuestro país por 93,7 millones.
23/06/10
PESCARE

