(FNM) Este es el tiempo de dar una rápida mirada al año que se va. Desde el punto de vista del mercado del crudo, el 2009 ha sido una montaña rusa. Como dato interesante, los mercados del petróleo fueron en el año un espejo de la caída producida en la década previa.
(FNM) Este es el tiempo de dar una rápida mirada al año que se va. Desde el punto de vista del mercado del crudo, el 2009 ha sido una montaña rusa. Como dato interesante, los mercados del petróleo fueron en el año un espejo de la caída producida en la década previa.
Sólo una década atrás, en diciembre de 1999, los mercados petroleros se precipitaron hacia la por entonces impensada barrera de los 10 dólares por barril. Respetadas publicaciones como The Economist, predijeron por entonces que el crudo podría hundirse hasta los cinco dólares, y quedarse allí.
Pasemos hacia adelante la cinta. Inicios de 2009: después de haber tocado el máximo de todos los tiempos de u$s 147 por barril el verano anterior, los pecio del petróleo se precipitaron otra vez al borde del abismo, ubicándose alrededor de u$s 40. Era la primera vez que los precios bajaban de u$s 50 desde el 2005. Dominaba la penumbra en todas partes, con los pronosticadores augurando apenas una limitada recuperación. En su análisis económico para el 2009, el Banco Mundial predecía que el precio del petróleo promediaría los u$s 42.90 este año, con una suba de u$s 48.20 para el 2010, y de u$s 50.40 para el 2011.
Al principio, aun los mencionados pronósticos sonaban optimistas. Cuando el año comenzó a correr, los precios siguieron bajando y parecían destinados a derrumbarse más todavía, ante la recesión y la peor destrucción de la demanda que se conoce desde la década de los 80. De hecho, el año marcó la primera vez en más de dos décadas que la demanda global cayó durante dos años consecutivos.
Sin embargo, en algún momento alrededor del inicio del segundo semestre, la penumbra comenzó a dispersarse y los precios de futuro treparon nuevamente por sobre los u$s 50. A comienzos del segundo semestre, los u$s 70 estaban a la vista. Y para fin de año, los precios están otra vez coqueteando los 80 dólares. Ciertamente, toda una transformación en tan solo doce meses.
La pregunta ahora es ¿cómo se comportarán los mercados del crudo en el 2010?
Una pregunta difícil de responder. Sin embargo, si consideramos los actuales fundamentos, no parece que los mercados puedan avanzar demasiado. Las disponibilidades son abundantes. La capacidad remanente, algo esencial para la psiquis de los mercados, está en un punto considerablemente alto. Se ubica actualmente en alrededor de 6 a 7 millones de barriles diarios, con Arabia Saudita que por sí sola mantiene “en naftalina” una capacidad de 4.5 millones de barriles diarios, por supuesto con costos. Nos encontramos en el punto más alto de capacidad remanente registrado en los últimos años.
La economía global continúa titubeante, lo que impacta pesadamente sobre los mercados mundiales del petróleo crudo. El rebote de la economía todavía está tomando forma. Mientras que algunos reconocen la existencia de una recuperación, hay quienes hablan del riesgo de una doble recesión. Tal parece por tanto, que la demanda mundial de crudo no crecerá tan rápidamente como algunos anticiparon. El crecimiento de la demanda está bastante por debajo de las expectativas originales.
Los experto no son por tanto optimistas respecto de un rebote de los precios. Según el Centro de Estudios Globales de Energía (CGES), con sede en Londres, un invierno no muy frío en el hemisferio occidental continuaría ejerciendo una presión hacia la baja de los mercados del crudo. En su informe mensual (MOR) de diciembre, el CGES dijo que una pobre perspectiva sobre la recuperación económica implicará – más allá de las medidas correctivas de los gobiernos-, que los precios del petróleo continuarían declinando.
Mientras tanto, el debilitamiento del cumplimiento de cuotas también está impactando el balance oferta-demanda. En medio de temores de mayores caídas de precios y de problemas de liquidez agravados por la desaceleración de la economía, el cumplimiento de las cuotas de la OPEP ha sido también irregular. El informe del CGES sostiene que la OPEP podría estar produciendo más de 800.000 barriles diarios por encima de los niveles de marzo, cuando el nivel de cumplimiento estuvo en su mejor momento.
Sumado a esto, Rusia recuperó su producción y por tanto estuvo agregando más petróleo al mercado. La recuperación de los precios luego de las caídas anteriores ayudaron a las compañías rusas a limitar la declinación de la producción en Siberia Occidental. La producción en el Mar Caspio también ha estado creciendo continuamente.
Y además del crecimiento de la producción rusa, también se han registrado incrementos en las de EEUU, Brasil y Colombia. Según el CGES, los productores que no forman parte de la OPEP han aumentado sus envíos en alrededor de 570.000 barriles diarios respecto de 2008. Además, el Gas Natural Licuado de la OPEP y el petróleo crudo de Irak, que no están restringidos por el sistema de cuotas anuales de esa organización han ayudado a incrementar la producción promedio no controlada por cuotas en cerca de 1.1 millones de barriles diarios en 2009.
Todo este petróleo extra, está influyendo definitivamente en el balance oferta-demanda, debilitando más las bases del mercado. A menos que aumente el consumo y se reduzcan los stocks, la presión seguirá incrementándose, afirma el CGES.
Las refinerías de China también están comprando y procesando más crudo que el que necesitan. El exceso de producido, especialmente en destilados medianos, terminan almacenándose en petroleros frente a las costas de los principales países consumidores. A menos que estas reservas flotantes – que alcanzarían los 100 millones de barriles de productos solamente- se reduzcan, ya sea por clima frío o crecimiento de la actividad económica, los precios del petróleo –según el CGES- van a retroceder en 2010.
Los escenarios geopolíticos tampoco parecen capaces de influir sobre los mercados del crudo en este momento. De hecho, los mercados están tan tranquilos que ni la agitación en Nigeria, la voladura de un oleoducto en Irak ni aun la incursión iraní en los campos petroleros de Irak han logrado ponerlos nerviosos, algo inusual sin dudas en la perspectivas de los últimos años.
Pronosticas precios puede ser peligroso en más de un sentido. Sin embargo, se podría decir con algún grado de confianza que las circunstancias que rodean a los mercados del crudo hoy por hoy no son las ideales para comenzar un nuevo año. Por Syed Rashid Husain.
Adaptado al español por NUESTROMAR. Fuentes: Arab News y Maritime News; 27/12/09
29/12/09
NUESTROMAR
