En un inusual fenómeno, una veintena de cetáceos fueron divisados en el Golfo Nuevo excediendo su permanencia habitual.
En un inusual fenómeno, una veintena de cetáceos fueron divisados en el Golfo Nuevo excediendo su permanencia habitual.
La inusual permanencia de ballenas junto a sus crías en el Golfo Nuevo motivó a la subsecretaría de Turismo y Áreas Protegidas de Chubut a disponer que "hasta nuevo aviso" no se habilite a particulares la navegación "para conservar los mamíferos y evitar accidentes", y a raíz de esta situación, que analizan los especialistas, las autoridades determinaron que "continúa la temporada de ballenas aunque se restringe la navegación particular en aguas del Golfo Nuevo", con epicentro frente a las costas de la localidad de Puerto Pirámides y la ciudad de Puerto Madryn.
El organismo indicó que en un sobrevuelo por la zona funcionarios del área "divisaron un total de 24 ballenas, de las cuales 11 son madres con crías que no tienen más de 2 semanas de nacidas".
La temporada de ballenas 2010, que comenzó en junio, debería haberse clausurado a fines de noviembre desde Puerto Pirámides, ubicada en Península Valdés, sobre la zona costera que da al Golfo Nuevo.
Allí operan seis empresas de turismo que hacen los avistajes a bordo de modernas embarcaciones, para que los visitantes puedan observar a los cetáceos que año tras año llegan para cumplir con su ciclo vital de parición y adiestramiento de las crías.
Uno de ellos, Adalberto "Miky" Sosa, en coincidencia con los demás prestadores, dijo que la medida adoptada por la Subsecretaria de Turismo "es la adecuada porque se debe preservar a las ballenas y muchas veces las embarcaciones particulares persiguen inescrupulosamente a los mamíferos y sus crías".
Sosa sostuvo que los prestatarios de los avistajes "han estudiado el comportamiento de las ballenas junto a especialistas para evitar molestarlas" y para "no interrumpir su normal desarrollo junto a sus crías".
03/01/11
EL DÍA

