La tensión se hizo notar desde el inicio (Cerri)

Hubo golpes, insultos, interrupciones en el uso de la palabra, bombos, cánticos, aplausos y carteles en la mañana de un día histórico para General Daniel Cerri.

Hubo golpes, insultos, interrupciones en el uso de la palabra, bombos, cánticos, aplausos y carteles en la mañana de un día histórico para General Daniel Cerri.El preludio de lo que sería una jornada agitada comenzó a percibirse a media mañana, cuando, sobre las 9.30, en el acceso al Centro de Jubilados, empezaron a concentrarse varios expositores que, pese a haber cumplimentado el trámite de inscripción –según dijeron–, veían impedido su acceso a la audiencia por no figurar en los listados oficiales. La prensa, en tanto, accedía sin la necesidad de estar inscripta.

    

Sobre las 9.40, es decir, 20 minutos antes del inicio del encuentro, la sala, con capacidad para 250 personas, ya estaba ocupada en un 50 por ciento. Los presentes eran, en su mayoría, funcionarios, empresarios y adherentes a los proyectos de dragado y regasificación.

    

Poco a poco, el lugar se fue completando, a la vez que más cantidad de personas se reunían frente a la puerta de ingreso. Desde el interior de la sala se escuchaban algunos cánticos, pero que no alcanzaban a molestar.

 

Pasadas las 10, fue el intendente Cristian Breitenstein quien dio inicio a la audiencia pública.

    

“Es un placer que una institución como la audiencia pública se pueda desarrollar en el mismo territorio donde se propone llevar adelante el emprendimiento que va a ser objeto de análisis. La cercanía implica control social y de vernos la cara, más allá de las polémicas mediáticas, teniendo la debida racionalidad para escuchar todas las opiniones”, señaló el intendente.

    

Recordó que la audiencia pública ha sido una herramienta de participación que ya se ha usado durante su gestión: ante la operación del buque regasificador y la traza ferroviaria utilizada por la firma Vale.

    

En cuanto a Cerri, mencionó que es una localidad que vivió distintas etapas de progreso, de decadencia y de renacimiento. “Cerri está levantándose. Está trabajando para que el progreso los incluya. Pero el progreso no es incondicional, sino que necesita un cause por el cual circular. El progreso implica sustentabilidad.

    

“La conciencia ambiental ha crecido enormemente en la ciudad, lo que implica, no sólo una postura reactiva o negativa, sino tener una capacidad de análisis para discernir entre una observación y un obstáculo o una mera negativa a todo emprendimiento positivo”, opinó.

    

Finalmente, cuando los cánticos provenientes de la calle sobre “no al dragado” se hacían sentir, Breitenstein subrayó que las conclusiones van a servir para readecuar, redireccionar o fortalecer las iniciativas que se han presentado.

    

Seguidamente –y mientras el jefe comunal salía de la sala por una puerta auxiliar–, el subsecretario de Gestión Ambiental, Eduardo Conghos, comentó que los voceros de YPF, los técnicos de la empresa Serman y Asociados, responsables del Estudio de Impacto Ambiental, y funcionarios públicos, se iban a referir el emprendimiento sin límite de tiempo.

 

A presión.

Con la audiencia en marcha, la presión de los que no pudieron ingresar se iba incrementando.

    

Luego, el presidente del encuentro y secretario de Gobierno de la comuna, Fabián Lliteras, exhortó a los presentes a escuchar todas las opiniones en un marco de respeto mutuo.

    

El primer turno fue para los representantes de YPF, Sergio Resumil y Luis Santos, quienes describieron la iniciativa.

    

“Es intención de la compañía que este proyecto avance y se desarrolle con el mayor nivel de transparencia posible para que nadie tenga dudas de que, al igual que en la experiencia en el puerto local de Compañía Mega, y en la de Escobar, tiene solidez técnica y contiene aquellas expectativas de carácter social y ambiental del entorno en que se desenvuelven”, dijo Resumil.

    

Cuando comenzó a hacer uso de la palabra Santos, irrumpió en el salón la voz de una joven que protestaba a través de un megáfono, no sólo contra la realización del dragado, sino porque habían personas anotadas como expositores que no podían superar el cordón policial.

    

Santos, de YPF, fue interrumpido en dos oportunidades más. En la última, la situación se hizo insostenible. Los manifestantes insultaban a los defensores del proyecto e insistían con ingresar en el salón.

    

Lliteras trató de llevar calma pero la situación ya estaba desbordada.

    

Vecinos, e incluso el concejal Raúl Woscoff (IC), pidieron que se les permita entrar a los inscriptos como expositores. Se suscitaron gritos y fuertes discusiones entre los que cuestionan el emprendimiento, por ejemplo Darío Genchi y Magalí Herrera, y los que apoyan al mismo, como Eduardo Bidondo (delegado municipal) y Guillermo Orpianesi (cerrense y ex concejal justicialista).

    

De las peleas verbales se pasó a los incidentes cuando un grupo de personas que estaba fuera del recinto, forzó a la policía para ingresar por una ventana.

 

La escena se completó con la quita de los carteles de los manifestantes por parte de los uniformados –en su mayoría decían “No al dragado”– y los golpes entre ambas partes.

    

Minutos después retornó a la calma cuando los expositores, que habían quedado en el exterior, entraron.

 

El turno del Puerto.

En un marco de tensión, pero de orden, el presidente del Consorcio de Gestión del Puerto, Jorge Otharán, agradeció a los vecinos y habló sobre la situación energética nacional, donde encuadró el proyecto de YPF.

    

Pero fue cuando el funcionario resaltó que está a favor de la participación de los vecinos, “a pesar de los bombos”, cuando reabrió los cánticos y las críticas.

    

El micrófono, luego, quedó en manos del gerente general, Valentín Morán, quien tampoco pudo eludir los cánticos, insultos e interrupciones. Y cuando se refería a la historia del puerto y del dragado, cansado de la presión de los manifestantes, terminó su alocución irritado y tiró el micrófono sobre la mesa.

    

Los manifestantes comenzaron a pedir que hable Dámaso Larraburu, dirigente justicialista vinculado a la actual gestión comunal, quien no estuvo presente. También preguntaban por qué se había retirado Breitenstein, mientras otros cuestionaban a las autoridades que asistieron por los accidentes fatales ocurridos en el ámbito portuario industrial.

    

El jefe del área Dragado del Consorcio de Gestión del Puerto, Miguel Schneglberger, explicó los alcances de la profundización del estuario entre Galván y Cuatreros, además de mencionar las seis etapas de modificaciones que atravesó el proyecto, antes de ser presentado.

    

También recordó la propuesta que fue apoyada por la Municipalidad, en 1999, y mencionó los análisis técnicos incorporados por el Consorcio al actual proyecto.

    

Cuando Schneglberger mencionó que el ex presidente Julio Argentino Roca autorizó el puerto de la Compañía Sansinena de Carnes Congeladas, los manifestantes comenzaron a gritar “asesinos, asesinos”, para luego cantar “no lo van a dragar, no queremos progreso, sólo queremos el humedal”.

 

Serman y el estudio

Los profesionales de la consultora Serman y Asociados, responsables del Estudio de Impacto Ambiental, expresaron sucintamente aspectos de su informe, ante muchas críticas y acusaciones.

    

Desde Serman se señaló que el dragado no afectará los depósitos de sedimentos del estuario, que las especies vinculadas a éstos se pueden regenerar y que el nivel medio de agua variará en un centímetro.

    

Dijeron que el impacto será en mayor proporción sobre las comunidades bentónicas (los organismos que habitan en el sedimento o cercano al mismo).

    

“Por esto se identificó un impacto alto en las comunidades, pero localizado a la zona del canal. En estudios y antecedentes sobre trabajos de esta draga de succión se observa que, luego del dragado, se da una rápida recomposición de la comunidad original. Pero no es la misma en todos los ambientes: pueden ser de semanas, meses o años.

    

“Lo que se concluye en todos los informes –agregó– es que la comunidad se va a recomponer en el tiempo”, destacó la ingeniera ambiental Cristina Goyenechea. La profesional resaltó que participó del EIA un grupo interdisciplinario de profesionales del Conicet.

 

Los expositores

Poco antes de las 14, quienes querían expresarse en contra del dragado insistían en la finalización de las descripciones del proyecto, a las cuales consideraron largas.

    

El último funcionario en hacer uso de la palabra fue Marcelo Lenzi, quien se manifestó en nombre del municipio, sobre el posible desarrollo de Cerri.

    

Apenas terminó, algunos funcionarios se retiraron, antes de escuchar los argumentos contrapuestos, lo que generó rechazo, aunque varios volvieron poco después.

    

Sin embargo, el primer expositor inscripto en hacer uso de la palabra, Rodolfo Perata, en nombre de la Asociación de Hoteles, Restaurantes, Confiterías, Bares y Afines, se expresó a favor del emprendimiento, “con el consiguiente cuidado del medio ambiente”.

    

En segundo y tercer lugar se expresaron vecinos en contra del dragado y de la industrialización del interior del estuario. El primero leyó un manifiesto ambientalista escrito por Juan Domingo Perón, mientras que el segundo recordó palabras dichas, en Gualeguaychú, por Néstor Kirchner. Ambos sostuvieron, básicamente, que el progreso no puede ir en contra de la naturaleza.

    

En ese momento muchos sacaban cuentas y deducían que si todos los expositores hablaban y sólo utilizaban los 5 minutos otorgados, la audiencia terminaría en la madrugada de hoy.

Pero cuando Lliteras llamó al cuarto expositor anotado, el senador provincial José María Zingoni (FAP), muchos se mostraron más aliviados al notar que el legislador era tachado por ser el

primero de los ausentes declarados.

 

¿Islas más chicas?

Manuel Ortale, director de Recursos Naturales del Organismo Provincial de Desarrollo Sostenible (OPDS), mencionó que se prevé reducir el tamaño de las dos islas que se construirían con el refulado.

    

“Las mayores precauciones hay que tomarlas con respecto a los impactos sobre los niveles basales de la cadena trófica y en cuanto a la afectación de los servicios ecosistémicos de toda el área como humedal. En ese marco estamos evaluando, a través de la declaración de impacto ambiental, solicitar una minimización en cuanto a los sitios de disposición de sedimentos, porque están pedidas 480 hectáreas, lo que nos parece excesivo, en principio.

    

“Creemos que, por el volumen de sedimentos que se va a disponer, se puede resolver este tema afectando 250 hectáreas de superficie”, expresó Ortale.

    

Agregó que el estudio presentado por YPF está bajo evaluación y, por lo tanto, aún no fue aprobado.

Por Douglas Javier León

 

17/11/11

LA NUEVA PROVINCIA

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