(FNM) Según la naviera Lauritzen Bulkers, el sector de cargas secas a granel está volviendo a los negocios, aunque con cautela.
(FNM) Según la naviera Lauritzen Bulkers, el sector de cargas secas a granel está volviendo a los negocios, aunque con cautela.
Ejner Bonderup, quien después de 21 años de trabajo en Lauritzen Bulkers acaba de asumir la presidencia de la empresa, sostuvo que los armadores comenzaron a mostrar señales de recuperación y a firmar contratos para la última parte del año, particularmente en el segmento de los Handysize, inferiores a 35.000 toneladas de porte bruto.
La buena nueva surgió ayer junto con un salto de 168 puntos (un 8.9%) en el Baltic Dry Index, mayormente motorizado por la demanda china de mineral de hierro y carbón, en lo que fue la jornada de mayor crecimiento diario del índice en los últimos tres meses.
“El hecho de que algunos de nuestros clientes estén interesados en comprometerse en negocios para finales de 2009, es para mí una clara indicación de que estamos alcanzando algún tipo de estabilidad”, explicó Bonderup.
La compañía danesa, que es una división del Grupo J Lauritzen con sede en Copenhague, opera una flota de alrededor de 80 barcos, la mayoría de los cuales son handysize.
Sin embargo, aclaró que los armadores se mantendrían apartados de las largas cadenas de charteo, que han mostrado su vulnerabilidad durante los últimos meses, debido a las difcultades tanto de propietarios como de locadores, para encontrar el crédito necesario.
“Esta es toda una cuestión. Muchos cargadores están pidiendo la lista de propietarios y locadores presentes en la cadena. Si no les gusta alguno de los nombres de la lista, no tomarán el riesgo”, añadió el empresario.
En su percepción, el comercio con los buques más grandes todavía presenta mucho de aventurado, mientras que los riesgos disminuyen con los handy, lo que hace más estable a este sector.
Las tasas de alquiler diario han subido de u$s 1.000 a fin de año, hasta los 10.000 dólares diarios más recientemente. “Es un gran crecimiento, no tan alto como al que estábamos acostumbrados, pero bien significativo, y una clara reflexión que el mercado está ahora más balanceado”.
“A diferencia de lo que ocurría en noviembre, cuando el comercio global alcanzó un virtual estado de paralización, todos nuestros clientes normales del sector de handysize están de vuelta en el negocio. Lo vemos tanto en chatarra, como en fertilizantes, granos, carbón y coque. Todos están de vuelta. Pusieron en orden sus finanzas, abrieron letras de crédito y alcanzaron nuevamente un nivel de comercio y actividad”.
El sector de capesizes para el transporte de graneles secos también ha comenzado a moverse, pero sólo en viajes cortos, mayormente entre Australia y China.
“No se ha movido todavía el negocio de largas distancias. Nos gustaría ver un cuadro de situación más normal para el negocio de los capesize. Nos gustaría ver algo de hierro fluyendo desde Brasil nuevamente”, expresó Bonderup.
Lauritzen tiene dos buques capesize en su flota, pero tiene ordenada la construcción de otros ocho, con fechas de entrega distribuidas en los próximos dos años.
Para Bonderup, los riesgos de las contrapartes continuarán siendo la causa de principal peocupación para la compañías de transporte marítimo de graneles secos. Haciéndose eco de los temores de la operadora danesa Norden, el ejecutivo anticipo que Lauritzen adoptaría una línea mucho más estricta sobre el tema de los riesgos, evaluando mucho más detalladamente a los potenciales locadores.
Adaptado al español por NUESTROMAR. Fuente: Lloyds List, 07/05/09
11/05/09
NUESTROMAR
