(FNM) Greenpeace, Amigos de la Tierra, y otros grupos de derechos humanos y laborales, fracasaron en su intento de incluir en el texto de la convención para el reciclado de buques de la Organización Marítima Internacional (OMI), una cláusula que prohibiera el varado de buques sobre las playas para su reciclado.
(FNM) Greenpeace, Amigos de la Tierra, y otros grupos de derechos humanos y laborales, fracasaron en su intento de incluir en el texto de la convención para el reciclado de buques de la Organización Marítima Internacional (OMI), una cláusula que prohibiera el varado de buques sobre las playas para su reciclado.
Los grupos obtuvieron escaso apoyo a su propuesta entre los Estados miembros de la organización, cuando la presentaron el miércoles 13, en el comité de la OMI para la conferencia diplomática, reunido en Hong Kong.
El coordinador de la campaña, Eelco Leemans, se mostró disgustado por la falta de apoyo, y sostuvo que se “perdió la oportunidad” de dar a la convención una “dentadura verde”.
Greenpeace Internacional y Amigos de la Tierra advirtieron que la ausencia de una prohibición para el varado de buques en playas, “podría hacer retroceder el reloj, mediante el establecimiento de un régimen con niveles de control y de estándares de rendimiento inferiores a los ya existentes bajo el régimen legal y las normas de la Convención de Basilea de la Organización Internacional del Trabajo (OIT)”.
Leemans, cuyo grupo está afiliado a Amigos de la Tierra Internacional, dijo que la propuesta de prohibición “no implicaba que el varado en playas se impidiera desde el mes que viene o el año que viene, lo que no funcionaría”.
En cambio, los grupos buscaban que se estableciera un compromiso en la convención por parte de los responsables del reciclado de buques, que proteja el ambiente, y la salud y seguridad de los trabajadores.
“Lo que yo esperaba, es que alguno de los países europeos dijera que el varado debería ser progresivamente eliminado, y que se considerara un cronograma adecuado para tal fin”, explicó Leemans.
El ambientalista agregó: “lo que más me sorprendió, fue el silencio de los Estados europeos. Solo tres países de esa región – Dinamarca, Suecia y Gran Bretaña- hablaron”.
Leemans explicó que la posición británica fue que el varado no debía ser considerado en la conferencia de la OMI, porque “ese no era tema de la conferencia”.
Agregó que Bahamas se manifestó enérgicamente en contra de la prohibición, sosteniendo que llevaría a la masiva reducción de puestos de trabajo en la actividad de desguace en India, Bangladesh y Paquistán, dado que la industria de reciclado de buques se trasladaría en ese caso, desde el sur de Asia hacia Europa.
Ghana fue el único miembro de la OMI que apoyó la inclusión de la prohibición, una posición que “sorprendió” a los promotores de la medida.
La inclusión de la cláusula de prohibición fue una de las cuestiones claves a las que se enfrentaron los delegados, antes de aprobar el texto final de la convención para el reciclado de buques. Otros temas espinosos incluyeron el acuerdo sobre un cronograma de implementación de la convención, la cuestión del trabajo de riesgo, y la preparación de normas para utilización de la industria naviera antes de que la convención entre en vigor.
Pero más allá de estas cuestiones, existe la sensación de que el borrador de convención será adoptado como documento final por los delegados.
Leemans insistió: “la única forma de eliminar las prácticas de reciclado en playas es estableciendo criterios tan estrictos que las tornen imposibles. Si se dejan las cosas en manos de los Estados dedicados al desguace, no vamos a ver muchos cambios”.
Agregó que los grupos continuarán su campaña por la eliminación de esta modalidad fuera de la OMI, trabajando a través de la Convención de Basilea y la OIT.
“La firma de la convención podrá ser vista por algunos como el fin de la cuestión, pero no lo será para nosotros”, anticipó Leemans.
Por Keith Wallis
Adaptado al español por NUESTROMAR. Fuente: Lloyds List, 14/05/09
20/05/09
NUESTROMAR
