El jefe del Comando Sur de EE.UU. dijo que no se consideraba destinar un portaaviones a la región.
El jefe del Comando Sur de EE.UU. dijo que no se consideraba destinar un portaaviones a la región.
El anuncio de los Estados Unidos de reactivar la IV Flota provocó cierta inquietud en los países latinoamericanos, que desde la década del 50 no sentían cercana la presencia de un grupo de batalla norteamericano.
Rispideces políticas, compras de sofisticados sistemas de armas y movimientos de tropas en algunas fronteras latinoamericanas volvieron quisquilloso al ambiente militar de la región. En ese contexto, el jefe del Comando Sur norteamericano, almirante James Stavridis, minimizó las posibles tensiones en su visita a la Argentina.
"Nunca se tendrá una posibilidad ofensiva en la IV Flota. Ese es un compromiso", dijo Stavridis durante una conferencia de prensa.
Minutos antes de dar su opinión a los periodistas, Stavridis visitó al secretario de Asuntos Internacionales de la Defensa, Alfredo Forti. "Fui personalmente a conversar sobre la IV Flota como una señal de respeto a él y a la ministra [Nilda] Garré", explicó. En el Ministerio de Defensa se aseguró que el jefe del Comando Sur aceptó como un error de comunicación que la reapertura de la IV Flota se hubiera sabido públicamente antes de ser informada a los ministros de la región. Stavridis procuró además llevar tranquilidad ante las versiones alarmistas sobre el nuevo componente naval de su comando.
"La IV Flota está designada específicamente para cinco misiones: respuesta a desastres naturales, operaciones humanitarias, de asistencia médica, contra el narcotráfico y cooperación en asuntos de medio ambiente y tecnología. Quiero resaltar que no hay ni habrá una capacidad ofensiva en la IV Flota. El buque más grande que va a operar es un buque hospital", dijo Stavridis.
-Usted afirma que no se tendrá capacidad ofensiva, pero ¿no contará con un portaaviones?
-El portaaviones George Washington está pasando por la región en su camino a Japón [N. de la R.: realizó ejercicios con la Argentina y Brasil, y tiene previstos adiestramientos con Chile, Perú, Colombia y Ecuador]. No tenemos ninguna intención de tener un portaaviones como parte de la IV Flota. En los últimos tres años sólo hubo dos viajes de portaaviones por esta zona y no fueron por más de 20 días; es un paso transitorio, claramente.
-¿Cuál es su visión sobre la iniciativa de Brasil de crear un consejo de defensa sudamericano?
-Estoy a favor de cualquier forma de cooperación entre los países de la región. El aspecto más fuerte de nuestra región es que somos, en su mayoría, naciones democráticas y que tienen una buena cooperación entre sí. En términos generales estoy a favor de la cooperación entre los países de la región, pero no tengo los detalles sobre la iniciativa brasileña, así que no voy a comentar sobre eso. Sí quiero decir que tenemos excelentes relaciones con la Argentina, Brasil, Chile y virtualmente con todas las naciones de la región. La IV Flota podrá cooperar con esas naciones. El último verano, durante cuatro meses, un buque hospital visitó doce países y los médicos trataron a 400.000 pacientes. Ese es un excelente ejemplo de las misiones que tenemos previstas para la IV Flota.
-¿Considera al populismo radicalizado una nueva amenaza en la región?
-No. No hay amenaza. Creo que en esta región existen ideas diferentes en términos de política y economía. Para Estados Unidos, son la democracia, el mercado libre, la libertad y los derechos humanos. Hay otras ideas en la región que compiten con aquéllas, pero no son amenazas. Cada país tiene que tomar su propia decisión respecto de esas ideas. El populismo radical no es una amenaza; es una idea.
-Una de las misiones de la IV Flota es combatir el narcotráfico, pero no en todos los países de la región se usan las fuerzas armadas para eso. ¿Cómo van a compatibilizar esa situación?
-Nosotros aceptamos en cada país su perspectiva de cómo decide emplear sus fuerzas armadas. Con la Argentina continuaremos trabajando para tener áreas de cooperación en mantenimiento de la paz, en respuesta a desastres naturales, ayudas médicas. Como las fuerzas armadas argentinas no participan en las operaciones contra el narcotráfico, no vamos a buscar cooperación militar en esa área, pero sí vamos a seguir trabajando en otras áreas para continuar con nuestra amistad. Las fuerzas armadas de Estados Unidos y de la Argentina disfrutan de una cooperación excelente.
Por Daniel Gallo
08/05/08
LA NACIÓN
