La industria naval brasilera no siente la desaceleración

La industria naval brasilera no siente la desaceleración

(FNM) La desaceleración de la economía brasilera, observada en diferentes sectores, como la industria y el comercio, no llegó al mercado de construcción naval.

(FNM) La desaceleración de la economía brasilera, observada en diferentes sectores, como la industria y el comercio, no llegó al mercado de construcción naval.

Es lo que afirman ejecutivos ligados a la industria naval, según quienes las actividades de ese segmento continúan siendo promisorias.

Una de las empresas que no advierte señales de enfriamiento en sus negocios, es la fabricante americana de motores Cummins. El director global de estrategia de offshore de la compañía, Waldemar Marchetti, afirma que los proyectos en los que la empresa está involucrada continúan activos y con una proyección de crecimiento en el mercado marítimo, de entre 30% y 40% para el corriente año.

Para Marchetti, el sector naval posee buenos fundamentos basados en la disponibilidad de crédito, la necesidad de expansión de la flota de embarcaciones brasileras, y en el Plan de Negocios 2012-2016 de Petrobras, con inversiones que totalizan USD 236.500 millones.

A pesar de tales fundamentos, el ejecutivo no exceptúa al sector naval de una eventual desaceleración.

“Después de una crisis, la industria naval demanda de seis meses a un año para enfriarse. Ese defasaje se produce porque los proyectos están en ejecución. Por el momento, hay un gran volumen de recursos disponibles para financiamiento. Por eso, todavía no sentimos ningún enfriamiento en nuestra actividad. Si la desaceleración se produjera en nuestro segmento, recién aparecería en el 2013”, explica Marchetti, para quien las exportaciones de la empresa, en el mercado marítimo, siguen sin problemas. Desde Brasil, la empresa vende para toda América del Sur y Europa.

El astillero STX OSV, instalado en Niterói, Rio, tampoco verifica señales de desaceleración. La empresa tiene en su cartera cinco buques para construir en Niterói y otros ocho para producir, en los próximos años, en Recife (PE).

“Para nosotros, el momento es muy favorable. Veo que las empresas grandes en nuestro mercado están seguras. Las compañías de menor porte pueden llegar a enfrentar algunos problemas, pero más por cuestiones de competitividad con las empresas grandes que por la desaceleración de la economía”, afirma el director de automación de STX OSV, Eduardo Melo.

El director del departamento del Fondo de la Marina Mercante (FMM), Gustavo Sampaio Lobo, también se muestra optimista con el sector. El FMM financia proyectos de largo plazo para la navegación y la construcción naval.

Ayer, durante la apertura de la 9ª edición de Navalshore, en Rio, el funcionario dijo que el FMM tiene hasta R$ 24.500 millones en proyectos a contratar de aquí a noviembre. “No sentimos enfriamiento en el sector. Por el contrario, se ha mantenido un número constante de pedidos”, afirmó.

El agente financiero del FMM, la Caixa Econômica Federal tiene una cartera de 50 proyectos de la industria naval bajo análisis, que totalizan R$ 15.000 millones. De ese total, el banco espera liberar R$ 8.000 millones de aquí a fin de año, según lo confirmó el superintendente en ejercicio para el segmento de petróleo, gas e industria naval del banco, Antonio Gil Bernardes Silveira. Según él, los proyectos bajo análisis involucran diversas empresas que pretenden producir cerca de 300 embarcaciones, además de ampliar, construir o modernizar siete astilleros en todo el país.

Adaptado al español por NUESTROMAR. Fuentes: Valor Econômico y Portos e navios; 02/08/12

02/08/12

FUNDACIÓN NUESTROMAR

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