Un acto protocolar como es la ceremonia de zarpada de la Fragata Libertad despertó un silencioso malestar en la Armada. No pasó inadvertida la ausencia de la ministra de Defensa, Nilda Garré, en un acto tan tradicional e importante, que marca la partida de la fragata en su viaje de instrucción, este año reducido a la mitad por recortes presupuestarios.
Un acto protocolar como es la ceremonia de zarpada de la Fragata Libertad despertó un silencioso malestar en la Armada. No pasó inadvertida la ausencia de la ministra de Defensa, Nilda Garré, en un acto tan tradicional e importante, que marca la partida de la fragata en su viaje de instrucción, este año reducido a la mitad por recortes presupuestarios.
Además, en el almirantazgo sorprendió el excesivo apego a la vestimenta informal de la representante de la ministra, la subsecretaria de Formación, Sabina Frederic (foto), especialmente para una ceremonia protocolar de tal envergadura.
27/04/09
LA NACION

