(FNM) La actividad de exploración petrolera en Brasil cosechó en 2015 uno de los peores resultados desde la apertura del sector a la inversión privada, en 1998. Y no se trata únicamente de la retracción de inversiones por parte de Petrobras: los datos indican que las compañías privadas también pusieron el pie sobre el freno.
(FNM) La actividad de exploración petrolera en Brasil cosechó en 2015 uno de los peores resultados desde la apertura del sector a la inversión privada, en 1998. Y no se trata únicamente de la retracción de inversiones por parte de Petrobras: los datos indican que las compañías privadas también pusieron el pie sobre el freno.
Según los especialistas, el escenario es fruto, principalmente, de un período en que Brasil permaneció sin efectuar subastas, después de los hallazgos del “presal”. Esa circunstacia, agregan, mantendrá su impacto sobre la curva de producción durante toda la presente década.
Según la ANP (agencia regulatoria del sector), en lo que va del año, las petroleras perforaron en todo el páis 81 pozos exploratorios. Es el peor resultado desde el año 2000, apenas dos años después del fin del monopolio estatal, y representa una merma del 62,5% con relación al máximo alcanzado en 2011 (215 pozos).
En cuanto a los pozos pioneros –el primer pozo de una concesión- la reducción es todavía mayor: 83,7% respecto del máximo del 2008 (117 pozos). Esto significa que las empresas que invirtieron, prefirieron hacerlo en áreas donde ya tenían hallazgos.
En 2015 se perforaron 19 pozos pioneros, la más baja cantidad desde que se creó la ANP en 1999. “Las perspectivas para 2016 y 2017 son peores”, afirma Pedro Zalán, geólogo de la consultora ZAG.
El profesional explicó que los primeros pozos se perforan entres dos y tres años después de la adquisición de un bloque exploratorio. Por lo tanto, los pozos en los bloques adquiridos en las Rondas 9 (de 2007) y 10 (de 2008), que fueron las últimas antes del intervalo de cinco años, fueron perforados entre 2010 y 2013.
En ese período, hubo una gran actividad de empresas privadas, como Shell, Exxon, Anadarko y OGX. Hoy, solo Repsol mantiene una plataforma de perforación exploratoria marina en actividad. Petrobras, por su parte, ha priorizado el desarrollo de reservas ya descubiertas en el presal.
La retracción de la actividad exploratoria movió a la ANP a revisar sus proyecciones de producción de petróleo en el país ubicándolas en 3,6 millones de barriles diarios para 2020, 1,4 millones de barriles menos que lo previsto hasta ahora. En tanto, en octubre, Brasil produjo 2,4 millones de barriles diarios. (Por Nicola Pamploma; Folha de São Paulo en Portos e navios. Adaptado al español por NUESTROMAR)
31/12/15

