La crisis pesquera ya repercute en la actividad comercial de Puerto Deseado

Algunos negocios ya cerraron, otros sobreviven y se quejan por la falta de incentivos. Ronda el temor de un futuro “pueblo fantasma” si es que no se hace algo para paliar la situación.

Algunos negocios ya cerraron, otros sobreviven y se quejan por la falta de incentivos. Ronda el temor de un futuro “pueblo fantasma” si es que no se hace algo para paliar la situación.

La crisis del sector pesquero ya dejó en esta ciudad su impronta: unos cuantos comercios cerrados, otros que a duras penas subsisten y el éxodo de trabajadores hacia sus provincias de origen. "Aquí nadie quiere ver la realidad pero Deseado vive de la pesca, es la única actividad que deja dinero, pero ahora la pesca está pasando por un mal momento y el turismo prácticamente no existe" resumió Adrián Fernández, propietario del hotel y la confitería Isla Chafer.

Es que pese a la gran cantidad de buques tangoneros que por estos días descargan en el puerto local, la mayoría de los comerciantes dicen que eso no se ve reflejado en la ciudad. "Es plata que prácticamente no queda en el pueblo; la mayoría son marineros de otros lados que cuando hacen el recambio de tripulación lo hacen en el mismo puerto y se los llevan a Comodoro a tomar el avión y los comercios no ven la ganancia" comentó Bety, propietaria de la peluquería Bella Ragazza, quien razonó que "los comerciantes deberían unirse para hacer algo porque esto va a terminar siendo un pueblo fantasma".

Desidia de los políticos

Para Sergio Novaro, profesor de inglés y propietario de una tienda, la situación no solo pasa por la crisis en la industria pesquera; "aquí alguien miente, hay gente que se empeña en pintar una realidad que no es y por otro lado hay una falta total de incentivos para el sector empresario" disparó al asegurar que desde hace tiempo que solicitó un crédito para realizar un emprendimiento turístico y le fue negado.

"Con mi esposa tenemos un instituto de inglés y presentamos un proyecto para realizar cursos de turismo idiomático, así vengan contingentes de personas a estudiar cursos cortos en la localidad. Para llevar adelante el proyecto hablé con todos los políticos, quise poner en hipoteca un edificio pero nunca me dieron una respuesta y la verdad que no le debo nada a nadie, no estoy en el veraz, tengo todas mis cuentas al día, pero como quizás no estoy afiliado a ningún partido piensan que no merezco progresar", sentenció.

Para Novaro, la mayoría de los comerciantes decidieron aguantar solos la crisis; "lo que pasa es que hay gente que piensa en beneficio propio y así los comerciantes no quieren ser usados y tratan buscar iniciativas por otro lado, no quieren exponerse porque saben que no van a lograr nada", consideró.

Otro de los sectores también golpeados por la crisis son los remiseros. Jesús quien trabaja de operador de una remisería agradece el trabajo que tiene desde hace un año. "Antes era estibador eventual, entraba al puerto con documentos, pero como ahora no vinieron los barcos del calamar, el trabajo escasea y las changas para los eventuales se terminaron, pero por suerte sobrevivo aquí", comentó.

Irene, quien conduce un remís desde las 6 de la mañana hasta las 9 de la noche, señaló que para cubrir los gastos debe hacer 40 viajes pero últimamente no se hace ni la mitad: "trabajo 14 horas diarias y la verdad es que no me alcanza porque la gente por la crisis prefiere caminar, y eso que el viaje más caro sale 8 pesos, pero optan por guardar la plata porque no se sabe cómo va a seguir esto, y como muchos marineros locales no embarcaron, tampoco están gastando y eso repercute en la economía", comentó.

08/05/09
CRÓNICA (Cdro Rivadavia)

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