Se trata sólo cinco barcos. Mientras, en el conjunto nacional, los contratos cayeron un 83%.
Se trata sólo cinco barcos. Mientras, en el conjunto nacional, los contratos cayeron un 83%.
La industria naval gallega cerró 2009 con uno de los peores balances de contratación de su historia. Las últimas estadísticas de La Gerencia del Sector Naval, entidad oficial del Ministerio de Industria, revelan que los astilleros gallegos sólo lograron cerrar cinco contratos para la construcción de nuevos buques el año pasado, frente a los 17 de 2008 (+70,5%) y los 29 de 2007 (+82,7%).
La falta de financiación, el abaratamiento del petróleo (clave para la demanda de sísmicos y off-shore) y la caída del transporte marítimo por la crisis económica son las principales causas del desplome de los pedidos, que en el conjunto de los astilleros españoles fue del 83%, con 13 unidades. En 2008 se habían contratado 75 barcos.
Esta sequía de contratos ha puesto contra las cuerdas a un sector que en la comunidad gallega emplea a más de 15.000 trabajadores, debido a que si no se reactivan ya los pedidos apenas habrá barcos que entregar en el primer trimestre de 2011.
Hay que remontarse a la década de los ochenta para encontrar una bajada de contratación tan acusada como la del año pasado, en la que sólo cuatro astilleros fueron capaces de aumentar su carga de trabajo: J. Valiña, en Arteixo (1 barco), y Astilleros y Varaderos Francisco Cardama (2), Construcciones Navales P. Freire (1) y Metalships & Docks (1), en Vigo. En el resto de comunidades, los otros astilleros afortunados son Armón (6) y Astilleros Gondán (1), en Asturias, y Unión Naval de Valencia (1).
Según La Gerencia del Sector Naval, los astilleros de Galicia tenían en cartera 42 buques en 2008, cifra que se redujo a 32 unidades el año pasado. En concreto, Astilleros Armón Vigo tiene 2 barcos, para los armadores Moss Maritime y MT Baltic Meereederungs; J. Valiña, 1, para Ondimar Transportes Marítimos (Portugal); y Astilleros MCíes, 4, para el Instituto Español de Oceanografía, la secretaría general de Pesca danesa y el Gobierno sueco.
Los contratos de MCíes están en la actualidad en el aire debido a la suspensión de pagos del astillero vigués por problemas financieros el pasado mes de agosto, aunque los ex trabajadores están intentando negociar el remate de estos barcos a través de una Sociedad Anónima Laboral (SAL).
Astilleros y Varaderos Francisco Cardama cuenta a su vez con 3 barcos, un remolcador y dos oceanográficos para Angola y Argelia; Construcciones Navales P. Freire tiene 4 buques en cartera y otros tantos en proyección, para armadores noruegos y la Universidad de Qatar; Factorías Vulcano tiene 6 buques –dos sísmicos fueron cancelados por un armador noruego por retrasos en la entrega–; Factoría Naval de Marín, tres –la empresa atraviesa un problema puntual de falta de liquidez–; e Hijos de J. Barreras, otros seis. Metalships & Docks, del grupo Rodman, tiene también dos barcos en producción.
Fuentes del sector confían en reactivar las contrataciones en los próximos meses, algo que ya han manifestado responsables de astilleros como Hijos de J. Barreras y Freire. Las empresas tratarán de aprovechar el tirón de la feria naval de Galicia, Navalia, que se celebrará el próximo mes de mayo en Vigo, así como la recuperación de las principales economías europeas y la subida del precio del petróleo.
Las previsiones más pesimistas del sector barajaban a finales del año pasado la pérdida de unos 6.000 puestos de empleo hasta mediados de 2011 en las rías de Vigo y Pontevedra, y alertaban también de una avalancha de expedientes de regulación de empleo.
Para hacer frente a esta situación, patronal y sindicatos negocian en la actualidad la puesta en marcha de un nuevo mecanismo que gestione las relaciones laborales en el sector y sustituya a la Agencia Bolsa de Empleo (ABE), instrumento que hasta ahora controla las contrataciones, con el apoyo de la Inspección de Trabajo y la Xunta. Una de las propuestas que se están negociando sería la introducción de un carné especial para el sector, que acreditase a los trabajadores como profesionales del naval, y que sería expedido con la ayuda de la autoridad laboral.
No obstante, los parados incluidos en la bolsa de empleo no están de acuerdo con esta nueva regulación y denuncian que algunos astilleros e industrias auxiliares están contratando personal extranjero de manera ilegal. El pasado jueves, dos de estos desempleados se encaramaron a una de las grúas del astillero Barreras, a 25 metros de altura, para denunciar esta situación y reclamar un empleo digno.
Tras treinta horas de encierro, los parados abandonaron la protesta sin lograr su objetivo y después de negociar con la empresa que no los denunciase. Portavoces de estos trabajadores criticaron que el astillero no les permitió subir mantas ni alimentos a los manifestantes.
Por J. CARNEIRO
13/02/10
FARODEVIGO.ES
