Los naturalistas siempre se han asombrado ante la concha del nautilo, que está dividida en cámaras internas. El espiral logarítmico hace eco de los brazos curvos de los huracanes y de las galaxias distantes.
Los naturalistas siempre se han asombrado ante la concha del nautilo, que está dividida en cámaras internas. El espiral logarítmico hace eco de los brazos curvos de los huracanes y de las galaxias distantes.
En Italia, los Medici convirtieron las conchas aperladas en ornamentados adornos.
Ahora según los científicos los humanos provocan la desaparición de este fósil viviente.
“Se está llevando a cabo una matanza horrenda”, dijo Peter A. Ward, biólogo de la Universidad de Washington, durante un censo reciente de la criatura marina en Filipinas.
¿El culpable? Las crecientes ventas globales de joyería y adornos derivados de la lustrosa concha. Los científicos temen que los pescadores estén matando el Nautilo por millones.
En eBay y otros sitios de internet se venden las conchas pequeñas como aros por 19,95 dólares. La captura del Nautilo no está regulada, los pescadores venden a un dólar cada uno.
A los científicos les preocupa que la creciente demanda pueda terminar por desaparecer a un animal que crece lentamente y tarda 15 años o más en alcanzar la madurez sexual.
El nautilo vive en arrecifes de coral profundos en el templado suroeste del océano Pacifico.
El verano pasado, los biólogos iniciaron un censo formal en cuando menos seis regiones que se saben albergan a las tímidas criaturas. Los científicos deben superar “una tremenda falta de conocimiento” sobre el número de ejemplares y su alcance geográfico.
El registro de fósiles ubica a los ancestros del nautilo en el periodo Cámbrico tardío, hace 500 millones de años. Algunos eran verdaderos monstruos marinos, con conchas gigantescas. Con el paso de los siglos, las miles de especies se han reducido a un puñado.
Cuando las primeras conchas llegaron a la Europa del Renacimiento, coleccionistas asombrados vieron los espirales perfectos como reflejo del orden superior del universo.
Al crecer el nautilo erige barreras dentro de su concha dejando atrás cámaras desocupadas, igual que un submarino, altera la cantidad de gases en los espacios vacios para ajustar su flotabilidad y utiliza propulsión a chorro para nadar.
Para alimentarse de peces y camarones tiene hasta 90 pequeños tentáculos y, como todos los cefalópodos, tiene cerebro y ojo relativamente grandes. No puede sumergirse a demasiada profundidad porque su concha podría hacer implosión, también al igual que un submarino.
Una comercialización engañosa puede ocultar la amenaza al nautilo. El material opalescente en la concha se vende como una alternativa más barata a las perlas.
Este se tornea con en formas de atractivas y se vende como perla Osmeña.
Un anuncio reciente en la red ofrece un collar de plata Sterling de Perla Osmeña en 495 dólares.
Los coleccionistas hablan de raras perlas nautilo que se venden en miles de dólares cada una. Los científicos las desestiman como fraudulentas.
Varios biólogos han recopilado lentamente reportes anecdóticos de descenso de poblaciones cerca de Filipinas, Indonesia y Nueva Caledonia.
Sin embargo en una conferencia el año pasado, en Dijon, Francia, Patricia S. de Angelis de la Dirección de Pesca y Vida Silvestre de Estados Unidos, informó que en EEUU había importado 579000 especímenes de 2005 a 2008.
Por William J. Broad
14/11/11
NEW YORK TIMES


