La Armada rusa volvió a Cuba después de la Guerra Fría

La Armada rusa volvió a Cuba después de la Guerra Fría

El "Almirante Chabanenko" y otros dos navíos arribaron a La Habana en otro signo de fortalecimiento de relaciones de la isla con Rusia, tras la visita hace un mes de Medvedev.

El "Almirante Chabanenko" y otros dos navíos arribaron a La Habana en otro signo de fortalecimiento de relaciones de la isla con Rusia, tras la visita hace un mes de Medvedev.

LA HABANA.- Salvas y sirenas militares dieron la bienvenida a barcos de la armada rusa que atracaron esta mañana en Cuba, convirtiéndose en los primeros en visitar la isla desde el fin de la Guerra Fría y tras haber realizado maniobras con Venezuela en Caracas.

El caza-submarino "Almirante Chabanenko", con 169 metros de eslora y 8200 toneladas de desplazamiento, entró en la Bahía de La Habana ante el asombro de muchos cubanos que se pararon en el Malecón para ver las maniobras.

Por detrás le siguieron dos naves más de abastecimiento que surcaron el canal de entrada acompañados de los prácticos locales, mientras una batería de salvas saludaba la llegada y el barco principal respondía haciendo sonar su sirena.

En la proa del destructor "Almirante Chabanenko", la tripulación se formó marcialmente con sus uniformes de gala y luego se escucharon los himnos nacionales y marchas militares ejecutadas por un batallón de protocolo.

La Armada rusa, con sus naves "Almirante Chabanenko", y los barcos de aprovisionamiento "Ivan Boubnov" y la "SB-406", que llegaron procedentes de Nicaragua, volvió a navegar por aguas cubanas casi dos décadas después de la desaparición de la Unión Soviética en 1991 y ante la mirada de cientos de personas que hoy se agolpaban desde la entrada de la Bahía de La Habana para presenciar cómo tres navíos de guerra rusos fondeaban en el puerto capitalino.

El apoyo de Moscú a la nación caribeña declinó luego del colapso soviético de 1991, sin embargo en últimos años Rusia volvió a fortalecer sus lazos con la isla como parte de sus esfuerzos, expresaron sus líderes, por aumentar su influencia global.

La visita se produjo dos semanas después de una gira latinoamericana de presidente ruso Dimitri Medvedev que le permitió reunirse con los máximos dirigentes de Brasil y Venezuela.

También con el gobernante cubano Raúl Castro y conversar con su hermano el ex mandatario Fidel Castro, para quien Medvedev tuvo palabras halagüeñas.

19/12/08
LA NACION

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