No pasan por el mejor momento ya que la crisis pesquera no da tregua, fundamentalmente en el Golfo San Jorge. Pero tanto desde la provincia de Chubut como desde Santa Cruz se diseñan leyes que permitirán que los trabajadores puedan gozar, a una edad razonable, un retiro digno.
No pasan por el mejor momento ya que la crisis pesquera no da tregua, fundamentalmente en el Golfo San Jorge. Pero tanto desde la provincia de Chubut como desde Santa Cruz se diseñan leyes que permitirán que los trabajadores puedan gozar, a una edad razonable, un retiro digno.
Mientras en el Congreso de la Nación buscan un régimen jubilatorio diferenciado para los trabajadores de las plantas pesqueras, en Santa Cruz un proyecto de ley propone la creación de un Fondo de Acción Social para los estibadores y guincheros, que se activaría a la hora del retiro.
Jubilación anticipada
Septiembre inició con un proyecto de ley que fue presentado en la Cámara de Di-putados de la Nación, de la mano del presidente de la Comisión de Pesca de la Cámara Baja del Congreso, el diputado por Chubut Juan Mario País, acompañado por sus pares Manuel Morejón y Oscar Currilén.
Mediante este proyecto de ley se promueve un régimen jubilatorio especial para los trabajadores que presten servicios en la industrialización del pescado, subproductos de la pesca, y que se desempeñan como operarios en las plantas de procesamiento y elaboración de pescado y todos sus derivados, para que puedan jubilarse a los cincuenta y cinco años, sin distinción de sexo y con 25 años de aportes.
Con este proyecto los legisladores llevan al Parlamento una serie de pedidos de diversas organizaciones gremiales del sector, que dan cuenta de la necesidad de contemplar los riesgos propios de la actividad que derivan en múltiples enfermedades profesionales y riesgos, y en un envejecimiento prematuro producto de los rigores de la actividad, por lo que constituye una razón de estricta justicia social contemplar esta situación y establecer un régimen jubilatorio especial que contemple estas contingencias.
A fin de garantizar la adecuada financiación de este régimen especial, y al igual que en la industria de la construcción, el proyecto prevé el establecimiento de una contribución patronal adicional a la establecida en el Sistema Integrado Previsional Argentino –SIPA–, el que deberá ser cubierto por el empleador. Será de dos puntos porcentuales durante el primer año desde la vigencia de la presente ley, de tres puntos porcentuales durante el segundo año contado desde la misma fecha, de cuatro puntos porcentuales durante el tercer año contado desde la misma fecha, y de cinco puntos porcentuales a partir del cuarto año.
En los fundamentos, los legisladores de Chubut plantean que “el proyecto de ley busca solucionar el vacío legal producido por el texto vigente del Art. 157 de la Ley Nº 24.241, el cual determina que el Poder Ejecutivo debía establecer el listado de actividades que, por configurar situaciones especiales o por implicar riesgos para el trabajador o agotamiento prematuro de su capacidad laboral, requieren de tratamientos legislativos particulares, a la fecha tal situación no se ha cumplimentado, razón por la cual la presente iniciativa legislativa viene a dar cumplimiento a una situación que la normativa vigente prevé pero que a más de diecisiete años aún no ha sido concretada, en cuanto se refiere a los derechos previsionales de trabajadores ocupados en una industria relevante en la actividad económica nacional: la industria pesquera”, argumentó País.
Otro de los aspectos considerados por el presidente de la Comisión de Pesca de la Cámara Baja, Juan Mario País, fue la exclusión de este beneficio de aquellos trabajadores administrativos, los de supervisión y dirección, y todos aquellos que, pese a la vinculación con la actividad no presten servicios en forma efectiva y directa en las instalaciones industriales en donde se desarrolla la actividad industrial de la pesca y que determina los mayores rigores que justifican el régimen especial, y da cuenta de que la propia ley 24.241 prevé que existan estos regímenes cuando existieren razones objetivas para ello, como lo es en caso de los trabajadores de esta actividad industrial.
Fondo compensador
Desde Santa Cruz, de la mano del diputado por pueblo de Puerto Deseado Roberto Fernández se presentó un proyecto de ley para crear un Fondo de Acción Social destinado a los trabajadores que se encuentren en condiciones de acceder a la jubilación y que desarrollan sus actividades laborales como estibadores y guincheros.
Si bien está dirigido sólo a los trabajadores en el puerto de la localidad de Puerto Deseado, sería una cuestión de justicia que los de Caleta Olivia o del resto de los puertos de la provincia estén comprendidos, ya que el rigor de la actividad y los altibajos de la misma, los sufren todos por igual.
Recientemente en Casa de Gobierno, el jefe de Gabinete Pablo González recibió en su despacho al titular del Sindicato Unido de Estibadores Portuarios Patagónicos (SUEPP) y Guincheros, Raúl Coliboro y al intendente de Puerto Deseado, Luis Ampuero. Con ellos analizaron la situación de los trabajadores del puerto y la posibilidad de que alrededor de 25 estibadores pudieran acceder a la jubilación. En el encuentro se analizó el cuadro de situación que atraviesan aquellos trabajadores que están en condiciones de jubilarse y que en función del monto que a posteriori le corresponde como jubilación no lo han hecho. “En esto estamos trabajando con las empresas de la estiba y las partes para hacer un proyecto de ley que permita sanear la situación”, indicó González. Proyecto que ingresó, finalmente, en la última sesión de la Legislatura provincial.
Coliboro ratificó la importancia de crear este Fondo de Acción Social para los esti-badores, que sería integrado por “un porcentaje por parte de las empresas de la estiba y otro poco pondrá el Sindicato” y haría las veces de Fondo Compensador, como tienen otras cajas de jubilaciones nacionales.
Sobre el proyecto de Fernández, el intendente de la localidad Luis Ampuero afirmó que “esperamos llegue a buen puerto” en la Legislatura provincial, ratificando que “hay 25 trabajadores que están en condiciones de acogerse al beneficio” y hoy no se jubilan porque, como la mayoría de los jubilados por los regímenes nacionales, pasan a cobrar menos del 50% de lo que percibirían en actividad.
Peor aún, en el caso de los trabajadores de sindicatos como la STIA, la Estiba o incluso los petroleros, para salir del rubro de la pesca, que cobran ítem por fuera de su salario básico que luego no son tenidos en cuenta cuando se jubilan.
Sacrificado
Una de las razones en las que coinciden los chubutenses y los santacruceños es lo sacrificado del oficio de la pesca que impone, entre otras cuestiones, un envejecimiento prematuro para los que desarrollan la tarea, merced a las inclemencias en uno de los casos o del tipo de elementos que maniobran en el otro.
Esto fue, justamente, tomado como argumento a la hora de fundamentar el proyecto de jubilación anticipada por parte del diputado País de Chubut.
El legislador asegura, en los fundamentos de su proyecto, que se debe establecer este régimen jubilatorio “por el hecho de que esta actividad, que involucra a miles de trabajadores y es de gran significación económica, implica un serio compromiso físico de los trabajadores, por las características de la actividad que desarrollan, lo cual debe ser merituado ya que en esta industria los operarios se exponen a las inclemencias del frío durante largos períodos, en ambientes viciados o con emanaciones de agentes químicos utilizados para mantenimiento de baja temperatura, almacenamiento, limpieza y con gran estrés físico. Todo ello tiene una consecuencia en términos de prematuro deterioro físico del trabajador, más allá de lo que correspondería a su edad cronológica”, indicó.
Justamente, desde el sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA) que viene reclamando esta modificación de la que se hicieron eco los diputados chubutenses, mencionan que entre los criterios esenciales para el establecimiento de un plan de jubilación anticipada “deben tenerse en cuenta las estadísticas de enfermedades causadas por las tareas propias de estar en un ámbito húmedo y frío como lo son las plantas de procesamiento de pescado”.
También se hace mención a que en las estadísticas de productividad que las propias empresas elaboraran, se observa una progresiva baja de los rendimientos laborales a esas edades, habiendo un alto índice de patologías vinculadas con desviaciones de columna, además de problemas auditivos y visuales.
Por Irene Stur
12/09/10
LA OPINIÓN AUSTRAL (Suplemento Económico E4)
