El Clúster Marítimo Español organiza una jornada en el Cuartel General de la Armada sobre la seguridad en las rutas marítimas y los caladeros en los que opera la flota española. Los ponentes coinciden en la necesidad de una colaboración cívico-militar internacional para garantizar el libre comercio mundial
El Clúster Marítimo Español organiza una jornada en el Cuartel General de la Armada sobre la seguridad en las rutas marítimas y los caladeros en los que opera la flota española. Los ponentes coinciden en la necesidad de una colaboración cívico-militar internacional para garantizar el libre comercio mundial
En un momento en el que Defensa se compromete a formar a más agentes privados de los pesqueros españoles en el Índico, desde el Cuartel General de la Armada, en Madrid, se han alzado las voces más expertas para analizar la seguridad en las rutas marítimas y los caladeros en los que opera la flota española. Así, el 26 de noviembre, bajo el título de "Mares seguros, una visión global", el Cluster Marítimo Español (CME) -organización que agrupa la mayoría de las industrias, los servicios y las actividades económicas españolas relacionadas con la mar-, miembros de la Armada Española, armadores, tecnólogos y aseguradores expusieron, desde su perspectiva, la situación actual, necesidades y soluciones para obtener una visión integral del problema y tratar de anticipar posibles retos futuros. Los ponentes coincidieron en la necesidad de una colaboración cívico-militar a todos los niveles para garantizar el libre comercio mundial.
Por su parte, el Jefe de Estado Mayor de la Armada, almirante Manuel Rebollo, señaló el privilegio que es para la Armada colaborar con el Clúster Marítimo Español y destacó la vital importancia de la Seguridad Marítima, "que incumbe a múltiples sectores del ámbito marino". Además, resaltó la dimensión marítima de España y Europa y precisó que al igual que "ha crecido el uso comercial de los mares, también se han incrementado las actividades ilícitas". En su intervención el Jefe del Estado Mayor de la Armada destacó la importancia de la operación Atalanta, "a la que España ha apoyado desde el principio" y precisó que en la Armada se está trabajando para hacer frente a los retos de la Seguridad Marítima.
Dichas palabras fueron apoyadas como el presidente del Cluster, Federico Esteve Jaquotot, quien aseguró que el 40 % de la flota en la zona de mayor peligro es de la Unión Europea, así como que "el éxito en la lucha contra las figuras delictivas en el mar, depende de la colaboración interestatal, la cooperación entre Agencias y organismos, sin olvidar la importancia de la información y de la aplicación de las tecnologías".
Globalización de la seguridad, al igual que el comercio
Todos los participantes en el foro coincidieron en la necesidad de una colaboración cívico-militar a todos los niveles para garantizar el libre comercio mundial. Este comercio se ha incrementado a la misma velocidad que las actividades delictivas en el mar, por lo que de todos depende su seguridad.
Así lo reconocía el Jefe de la Sección de Planes Estratégicos del Estado Mayor de la Armada, capitán de Fragata Eugenio Díaz del Río. Quien además afirmaba que la seguridad en las principales rutas comerciales quedó en un segundo plano en muchos momentos de la Historia, como durante la Segunda Guerra Mundial. Por su parte, defendió la idea de una colaboración global a nivel internacional, pero también a nivel regional. Sin el apoyo de los países afectados directamente en África no se puede restablecer un orden en el mar.
Dicha cooperación, además realizarse a través del intercambio de información y medios, se debe basar en un marco jurídico y un procedimiento penal internacional y local, firmes ante los delitos perpetrados por los nuevos piratas del siglo XXI. De nada sirve que se focalicen todos los esfuerzos de las armadas, sobre todo europeas, en detectar y localizar esquifes con delincuentes, si a las pocas horas se encuentran en la costa somalí a la espera de una nueva misión.
Para tratar el tema jurídico, las jornadas contaron con el director general de la Asociación de Navieros Españoles (ANAVE), Manuel Carlier, que demandó contar "con un marco jurídico y procedimiento penal internacional común para todos los países en materia de piratería" -acto que calificó de atentado contra la Comunidad Internacional-.
Por su parte, Carlier afirmó que desde la Cámara Naviera Internacional se han tomado las primeras medidas, tales como el documento "Mejores Prácticas de Gestión" (Best Management Practices, BMP-3), en las que se desarrollan los aspectos más importantes para luchar contra los ataques de la piratería.
Pero, sin duda su demanda más aplastante fue la de dotar a los pesqueros de pelotones militares armados abordo. De esta forma, Carlier -representando las navieras españolas- se posicionó sobre la necesidad de presencia militar a bordo, no de la seguridad privada. Asimismo, también destacó la necesidad de dar continuidad y refuerzo de fuerzas navales en la zona; aclarar el marco jurídico internacional y avanzar hacia una solución en tierra, mediante la cooperación económica y acciones diplomáticas.
Indra en la lucha contra la piratería
La empresa Indra también participó en las jornadas sobre la seguridad en el mar, gracias a la presencia de Domingo Castro, quien habló de la necesidad de contar con medios avanzados "para extraer utilidad de la información" que se pueda tener. El "uso inteligente de la información". Se deben contar con los sistemas que actualmente hay en el mercado para la Seguridad Marítima.
Como ejemplo, Indra forma parte de las 25 empresas que se encuentran embarcadas en el proyecto SeaBilla, un programa de software autónomo que mejorará el rendimiento técnico de las cámaras y los sensores de vigilancia colocados en satélites y aviones sin tripulación. Dicho material analizará las imágenes tomadas por los aviones y satélites y alertará al personal de seguridad marítima de cualquier actividad sospechosa, para facilitar la detección de buques no identificados.
Por Gema Nieves
29/11/10
ATENEA

