Japón pide a Estados de pabellón que expulsen a barcos de un grupo de activistas

(FNM) Japón ha dado el inusual paso de apelar ante otros dos estados de pabellón para que expulsen a barcos de propiedad de la organización Sea Shepherd, el controversial grupo defensor de los derechos del animal involucrado en tácticas violentas, incluida la embestida deliberada de buques balleneros.

(FNM) Japón ha dado el inusual paso de apelar ante otros dos estados de pabellón para que expulsen a barcos de propiedad de la organización Sea Shepherd, el controversial grupo defensor de los derechos del animal involucrado en tácticas violentas, incluida la embestida deliberada de buques balleneros.Según se ha podido conocer, se han desarrollado reuniones recientes con autoridades de Holanda y de Australia. En ambos casos, los países rechazaron la demanda.

Japón fundamenta la solicitud de retiro del reconocimiento, sobre el reclamo de que Sea Shepherd ha violado intencionalmente varias convenciones de la Organización Marítima Internacional, incluido el Convenio SOLAS  (Seguridad de la vida en el mar), y el STCW (Capacitación y titulación del personal de a bordo).

En los últimos años se ha denunciado que varios marinos tripulantes de balleneros han resultado lesionados por impacto de proyectiles supuestamente lanzados desde barcos de Sea Shepherd.

Se ha acusado también a barcos de la organización de embestir deliberadamente a los buques balleneros, poniendo en riesgo a sus tripulantes.

Asimismo, Sea Shepherd ha intentado varias veces  obstruir las hélices de los buques balleneros con cabos, poniendo en  potencial peligro a los tripulantes.

Holanda es Estado de pabellón de dos buques de la organización, “BOB BARKER” y “STEVE IRWIN”, mientras que Australia lo es del “BRIGITTE BARDOT”, un trimarán de 35 metros de eslora.

El “STEVE IRWIN” fue detenido en Southampton por la Agencia de Guardacostas británica en septiembre, con nueve deficiencias, incluidas dos que justifican la detención. Varios certificados resultaron presuntamente inválidos por no haberse llevado a cabo las inspecciones anuales. Además, el libro de registro de combustibles mostró entradas incorrectas, que no se condicen con la capacidad de tanques del barco, y la marca Plimsoll de línea de carga y la línea de agua dulce pintadas en el casco no eran permanentes.

En la reunión con Holanda, Japón estuvo representado por un alto funcionario de la Agencia de Pesca del país, que se entrevistó con el director de asuntos marítimos del Ministerio de Infraestructura y Medio Ambiente, del que depende el registro de buques del país.

El mismo funcionario japonés se reunió posteriormente con representantes australianos del Departamento de Asuntos Exteriores y Comercio, y del Departamento de Agricultura, Forestación y Pesca. Ambos encuentros fueron considerados como de tipo privado, no quedando registro formal de las deliberaciones.

Mientras tanto, el Instituto de Investigación de Cetáceos y Kyodo Senpaku Kaisha, dos entidades japonesas involucradas con la caza de ballenas, han entablado una demanda en los EEUU para reclamar protección legal para sus barcos y tripulantes en la Antártida, contra los ataques físicos perpetrados por la organización Sea Shepherd.

Dos capitanes de sendos buques de Kyodo Senpaku se han sumado a la demanda.

Los demandantes procuran obtener una orden de la Corte de Distrito de Seattle, Washington, que impida a Sea Shepherd y a su fundador Paul Watson  involucrarse en actividades en el mar que puedan causar lesiones a tripulantes y daños a los barcos. Sea Shepherd tiene su sede en Friday Harbor, Estado de Washington, en la costa oeste de los EEUU.

En sus presentaciones, los actores de la demanda dijeron que apoyan el derecho a ejercer formas legítimas y pacíficas de protesta y demostración, pero que les preocupa establecer claros límites legales entre tales protestas y el sabotaje violento.

“Sostenemos que los Estados de pabellón de los barcos de Sea Shepherd tienen la responsabilidad primaria de detener e impedir las actividades violentas de dichas unidades, en concordancia con las convenciones marítimas internacionales que garantizan la seguridad en el mar”, agregaron.

“Desafortunadamente, Sea Shepherd está escalando sus actos de violencia, y esto no nos deja otra opción que entablar una demanda de seguridad en el mar”.

La organización ecologista declinó efectuar comentarios. Sin embargo, Watson había dicho en una declaración anterior ante un sitio web de defensa de los derechos del animal que no creía que los japoneses tuvieran argumentos para plantear una demanda, y que dudaba que una corte estadounidense la tomara seriamente. “A diferencia de lo que ocurre en Japón, las cortes en los EEUU no hacen automáticamente lo que los gobiernos le demandan que hagan”, concluyó.

Por David Osler

Adaptado al español por NUESTROMAR. Fuente; Lloyd´s List; 16/12/11

19/12/11

NUESTROMAR

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio