Ténicos fluviales insisten en que la Prefectura Naval pone en peligro innecesariamente la estructura del Puente Remanso (y también el Nanawa), al permitir el franqueo de convoyes de hasta 16 barcazas con 290 metros de largo durante las 24 horas. Según datos navales de la Argentina, el paso por debajo de los puentes se debe efectuar con un máximo de ocho barcazas, es decir, 180 metros, y solo hasta las 18:00.
Ténicos fluviales insisten en que la Prefectura Naval pone en peligro innecesariamente la estructura del Puente Remanso (y también el Nanawa), al permitir el franqueo de convoyes de hasta 16 barcazas con 290 metros de largo durante las 24 horas. Según datos navales de la Argentina, el paso por debajo de los puentes se debe efectuar con un máximo de ocho barcazas, es decir, 180 metros, y solo hasta las 18:00.
Por resolución N° 74/12 del 5 de junio pasado, la Prefectura General Naval, dependiente de la Armada Paraguaya, dispuso con argumentos poco serios que el franqueo o cruce bajo los puentes Remanso Castillo (entre Central y Pdte. Hayes) y Nanawa (entre Concepción y Pdte. Hayes) se pueda realizar con “convoyes de empuje con una eslora máxima (largo) de 290 metros y 50 metros de manga incluido remolcador”, lo que equivale a convoyes de 16 barcazas.
Por la misma resolución, la Prefectura permite el franqueo diurno y nocturno en ambos sentidos.
Medias verdades
Recordemos que el Centro de Armadores Fluviales y Marítimos del Paraguay (CAFyM), justamente ante cuestionamientos sobre este tema, había sentado postura diciendo que “el franqueo de los puentes bajo las condiciones de la Resolución N° 74 de la Prefectura Naval se hacía con seguridad”. En su argumentación, el CAFyM señala que el Art. 1º de la resolución establece que el límite para la navegación de convoyes “aguas abajo” es de hasta ocho barcazas, y esto es así porque la navegación aguas abajo (a favor de la corriente) tiene justamente este factor que no suma a la gobernabilidad como cuando la embarcación navega aguas arriba. Asimismo, el gremio aclara que en un 98% las embarcaciones franquean los puentes con su convoy de barcazas en lastre (vacías), “es decir, cuentan con gran capacidad de gobernabilidad, y a esto se suma que las mismas navegan con la corriente en contra como factor favorable, por lo que en las condiciones hidrométricas actuales y si no existiera algún factor adverso, está comprobado que es posible el franqueo de los puentes con seguridad”. Esto es para el franqueo con hasta 16 barcazas que es lo que permite la Prefectura.
Sin embargo, para los técnicos fluviales que cuestionan esta medida, en primer lugar, la gobernabilidad de las barcazas es menor cuando están vacías que cuando están cargadas y, en segundo lugar, el mismo centro de armadores dice que “si no existiera algún factor adverso” que podría ser, por ejemplo, un repentino y brusco cambio de viento, lo que en definitiva ya representa un riesgo de accidente que se está asumiendo innecesariamente en el franqueo de los convoyes por debajo de los puentes.
En la Argentina
Según datos navales del país vecino, para cruzar bajo el puente de Corrientes los convoyes deben cumplir con estrictas disposiciones de la Prefectura Argentina. El máximo de barcazas permitido para el franqueo es de solo ocho, o sea, no más de 180 metros de largo. Hasta las 18:00 es el horario máximo establecido para el cruce y los remolcadores deben ser verificados antes del paso bajo el puente.
Y todo esto inclusive teniendo en cuenta que el cruce se hace entre los pilares del puente correntino que es de dos a tres veces más ancho que los del puente Remanso.
Justamente la falta de seriedad en las medidas adoptadas en Paraguay para el manejo naval son los que dan mala imagen a nuestro país, y por ello muchas veces se dan los bloqueos hacia embarcaciones con bandera paraguaya, dijeron los técnicos.
¿A quién beneficia?
Finalmente, sería bueno saber de las autoridades navales a quién o a quiénes beneficia la medida de la Armada Paraguaya que pone innecesariamente en riesgo la estructura de la vía de acceso terrestre al Chaco y que un eventual accidente podría dejar aislado a la Región Occidental como mínimo por dos años, mientras se levanta un nuevo puente.
¿Será que la resolución de la Prefectura es para “alivianar” el traslado de los centenares de barcazas que mueven las multinacionales para la exportación de granos? La diferencia entre el franqueo de convoyes fraccionados de ocho barcazas en vez de 16 y la puesta de un horario determinado para el cruce tienen costos ínfimos en relación a los multimillonarios perjuicios que podría ocasionar un eventual siniestro en el lugar.
20/08/12
ABC COLOR

