Inquietud por la situación de Dreyfus (Bahía Blanca)

La terminal esta inactiva por falta de habilitación de la Aduana. Unos 50 puestos de trabajo y muchos contratos dependen de que la cerealera obtenga el último permiso para iniciar sus operaciones, luego de invertir 50 millones de dólares.

La terminal esta inactiva por falta de habilitación de la Aduana. Unos 50 puestos de trabajo y muchos contratos dependen de que la cerealera obtenga el último permiso para iniciar sus operaciones, luego de invertir 50 millones de dólares.

La tardanza de la dirección general de Aduanas en habilitar el muelle exportador que la firma Louis Dreyfus Commodities construyó en Cangrejales genera preocupación en las empresas y trabajadores de la cadena de producción, que preveía estar activa desde agosto pasado.

Desde la firma cerealera se afirmó en reiteradas oportunidades que se cumplimentaron todos los requisitos planteados y que desde el organismo de Estado no se le exigieron nuevas presentaciones. A su vez, se afirmó que ya cuentan con el resto de las autorizaciones, brindadas por entidades competentes.

Para establecer a qué se debe la demora de casi cuatro meses en la Aduana, que deviene en la preocupación de trabajadores, pequeñas y medianas empresas, camioneros y productores agrarios, desde “La Nueva Provincia” se intentó consultar al subdirector de la Aduana del Interior, Eduardo Balceda, quien jueves y viernes pasados estuvo continuamente en reuniones, según se aclaró.

Si bien personal de la dependencia aseguró haberle transmitido la inquietud de este diario, el funcionario no respondió a los llamados.

A su vez, Fabián Palomo, jefe de la Aduana local, el jueves prometió tener una respuesta al día siguiente, pero el viernes, tampoco fue posible localizarlo.

En tanto, en el sector de Cangrejales, el secretario general de la Unión Recibidores de Granos y Anexos (URGARA), Marcelo Domenech, debió reunirse con las autoridades de Dreyfus para asegurarse que la fuente laboral de unos 35 operarios afiliados al gremio no corre peligro por la inactividad de la planta.

“Hablé con los gerentes y no van a suspender a nadie. No obstante y por el momento, no saben decir cuándo se pondrá en marcha. También nos preocupa la demora porque se prevé que con la planta en funcionamiento, se incorporarán unos 20 o 30 empleados que, si bien pertenecerán a contratistas, son de nuestro sindicato. A esto hay que sumarle unas 20 personas para limpieza”, explicó Domenech.

Mencionó que este retraso no afecta a los operarios contratados por Dreyfus en forma directa pero sí a las empresas contratistas y al resto de la cadena de producción.

“Están esperando conseguir la habilitación para poder exportar y subir gente a la planta. Ahora no contratan más personas para no tener que bajarlas en caso de que esto de estar paralizados vaya para largo. En realidad, de estar trabajando, la empresa ya podría haberlos tomado”, opinó el gremialista.

“Esta situación afecta principalmente a Dreyfus pero también perjudica a las pymes, a las empresas de servicios y de insumos, a los camioneros y productores. O sea, a toda la actividad que genera un muelle de estos”, dijo Domenech, titular del sindicato que tiene mayor número de afiliados en las empresas cerealeras del puerto local.

Finalmente, el dirigente aclaró que estarán tranquilos cuando comience a funcionar la planta.

Se fueron sin carga

El 15 de agosto amarró en el flamante muelle de Dreyfus el buque “Athanassios”, de bandera de Islas Marshall, con el fin de cargar maíz, pero aguardó infructuosamente durante 18 días, ya que la habilitación de la Aduana nunca llegó.

Finalmente, el barco debió ser derivado a Cargill el 2 de septiembre, donde embarcó las 21.359 toneladas previstas. A los tres días zarpó con destino a Indonesia.

Este buque no fue el único que no pudo realizar su carga en el nuevo muelle de Dreyfus. La empresa esperaba completar al menos otros dos barcos en agosto, pero todos los embarques fueron pospuestos hasta la obtención del permiso de marras.

A fines de agosto, los directivos de Dreyfus le anunciaron al gobernador Daniel Scioli la finalización de las obras de su nuevo puerto, que demandaron una inversión de 50 millones de dólares, transformándose en una de las principales obras de infraestructura privada en territorio bonaerense durante los últimos años.

En la reunión, el jefe del gobierno bonaerense estuvo acompañado por el ministro de la Producción, Martín Ferré. Por el lado de Dreyfus, participaron los directivos Silvia Taurozzi y Luis Zubizarreta.

Al borde

El puerto de embarque cerealero, cuya construcción demandó 18 meses, tiene capacidad para recibir buques de hasta 270 metros de eslora, sobre el canal principal de 45 pies de calado. Además cuenta con una importante infraestructura vinculada a la descarga de camiones y silos con una capacidad de almacenaje de cerca de 100 mil toneladas. La planta se encuentra en un terreno de 24 hectáreas que le fueron concesionadas a la empresa por el término de 30 años.

Por Douglas Javier León

14/11/11

LA NUEVA PROVINCIA

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