Buscan minimizar el impacto ambiental. Inician monitoreo de efluentes de las pesqueras.
Buscan minimizar el impacto ambiental. Inician monitoreo de efluentes de las pesqueras.
La Consultora JMB Ingeniería Ambiental inició ayer en Puerto Deseado la etapa de monitoreo de los efluentes que vierten las 10 plantas de procesamiento de pescado que operan en la localidad, en el marco de un proyecto que lleva adelante la Subsecretaría de Medio Ambiente para conocer la cantidad y calidad de los vuelcos que produce el sector y generar acciones para su mitigación.
La actividad se llevó a cabo desde las primeras horas de la mañana, y consistió en la toma de muestras en las cámaras de efluentes de las firmas Vieira, Argenova, Arbumasa, Pesquera Santa Cruz, Empesur, Pesquera Santa Helena, Pioletti, Copromar, Pescargen Deseado y Pespasa, como así también en diferentes puntos estratégicos de la ría Deseado, en un radio comprendido entre el frente de las plantas de procesamiento hasta las inmediaciones de Bahía Concordia, se informó desde el Gobierno provincial.
El monitoreo contó con la participación activa de la Prefectura Naval y de autoridades del municipio, y se llevó a cabo con la presencia de la licenciada Elbia Coria, directora general de Desarrollo Sustentable y Ordenamiento Ambiental de la Subsecretaría de Medio Ambiente.
El cronograma de trabajo establece para hoy un nuevo muestreo en los mismos puntos registrados ayer – siempre que las condiciones climáticas así lo permitan- para luego enviar las muestras recolectadas a un laboratorio especializado de Buenos Aires.
Los trabajos de consultoría se iniciaron el 5 de febrero del corriente año, fecha en que los representantes de JMB – la consultora que se adjudicó el trabajo- presentaron formalmente el desarrollo del proyecto en la localidad e iniciaron un relevamiento preliminar en las 10 plantas de procesamiento de pescado.
El proyecto ‘Análisis y Diagnóstico del Vertido de Efluentes en la Industria Pesquera’ cuenta con financiamiento del Proyecto Marino Patagónico -destinados por el Banco Mundial y el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD)- que lleva adelante la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación.
La Subsecretaría de Medio Ambiente de la provincia, en tanto, tiene a su cargo la línea de Fortalecimiento Institucional Provincial, a través de un equipo de trabajo integrado por la Dirección Nacional de Producción Limpia y Consumo Sustentable y la Unidad Ejecutora del Proyecto Marino Patagónico.
Cuadro de situación
Al término de la jornada de trabajo, Elbia Coria, referente de la Subsecretaría de Medio Ambiente, explicó que “lo que se busca con este estudio es conocer la situación de la ría en relación al vertido de las plantas de procesamiento de pescado, y también lograr una caracterización de los efluentes; saber qué se está tirando, qué empresas tiran más y cuáles tiran menos”.
“Realmente pudimos visitar hoy las diez plantas en funcionamiento, que es muy importante, porque es el momento en que hay movimiento de efluentes, que es lo que necesitamos, y por eso todo el trabajo de muestreo lo hicimos entre las 7 de la mañana y las 3 de la tarde, que es el horario en que las empresas están en producción”, precisó.
La funcionaria indicó que “la mayoría de las plantas de Puerto Deseado están procesando calamar y merluza”, y si bien dijo desconocer aún la cantidad de efluentes que vierten, aclaró que “la contaminación de las pesqueras es orgánica, y aunque genera una modificación en el ecosistema en el largo plazo, no contiene sustancias peligrosas, tóxicos ni metales pesados”.
Asimismo, aclaró que las empresas “no tiran el efluente crudo con restos de pescado a la ría”, sino que “todas cuentan con distintos procesos de tratamiento y realizan la recolección de sólidos”.
El trabajo de consultoría tiene un plazo estipulado de tres meses, por lo que se espera que la consultora JMB Ingeniería Ambiental presente los resultados en los primeros días de mayo, en una presentación dirigida a la comunidad de Puerto Deseado, a los funcionarios de toda la provincia y a las autoridades de la Secretaría de Ambiente de la Nación.
“Lo más importante para nosotros son las recomendaciones que nos va a dar la consultora para poder dejar de eliminar este vertido sin tratamiento a la ría, y poder implementar tecnología que nos permita tirar un efluente realmente limpio y que no genere un impacto ambiental a mediano plazo en el ecosistema”, expresó Coria.
La funcionaria provincial sostuvo que esos resultados van a permitir “proyectar en función de tecnologías o medidas de mitigación generada a partir de información confiable de la actividad pesquera en sí”.
Si bien las posibles soluciones van a surgir de un análisis conjunto de los resultados, Coria adelantó que uno de los objetivos del estudio es “analizar si es factible construir una planta de tratamiento de efluentes para todas las plantas de procesamiento de pescado, que es una de las ideas proyecto que se manejan aquí en la localidad”.
En este contexto, reconoció que también se busca “conocer qué medidas de acción puede implementar cada planta para mejorar la calidad de su efluente, o qué medida de acción pueden implementar para mejorar el tratamiento que ya tienen”.
Por último, la directora general de Desarrollo Sustentable y Ordenamiento Ambiental de la Subsecretaría de Medio Ambiente agradeció al personal de Prefectura, de Servicios Públicos y de la Municipalidad de Puerto Deseado, como así también a “todas las empresas pesqueras que nos abrieron las puertas y en todo momento se mostraron predispuestas a compartir la información y las problemáticas que tienen”.
21/02/08
LA OPINION AUSTRAL
