Grandes veleros del mundo visitaron Montevideo

El SAGRES es uno de los 11 veleros que el 2 de febrero pasado se juntaron para comenzar una serie de regatas deportivas con el espíritu marinero como premisa.

El SAGRES es uno de los 11 veleros que el 2 de febrero pasado se juntaron para comenzar una serie de regatas deportivas con el espíritu marinero como premisa.

La mayoría son buques escuela; los hay de distintos portes y cantidad de velas, por eso no es una carrera de 11 barcos. La regata tocó ayer el puerto de Montevideo y, como en cada ciudad, los veleros activaron su modo embajada. Abrieron sus puertas y los más entusiastas regalaron hasta souvenirs y música local a bordo para recibir a montevideanos y turistas que se acercaron al puerto.

Así, el velero GLORIA de Colombia con salsa y el CUAHUTÉMOC de México con ranchera, fueron los dos barcos más convocantes de la tarde. Una vez a bordo, se podía recorrer casi toda la embarcación mientras parte de la tripulación seguía su trabajo. Las imágenes en la cocina del SAGRES, abierta y con uruguayos preguntando a los cocineros que estaban preparando o los niños colgados tratando de girar los timones del Esmeralda chileno se repetían en varios veleros más.

Sí hubo que esperar hasta la tarde para acceder al Guayas, de Ecuador, que esperaba la visita del presidente de su país, Rafael Correa, aprovechando la coincidencia. "Puede aprovechar y visitar el CAPITÁN MIRANDA señora, que también está en el grupo", decía una empleada de la ANP a una mujer que esperaba para conocer el buque brasileño CISNE BLANCO, también cerrado por la visita de Correa. El JUAN SEBASTIÁN ELCANO de España también integra la regata. "Es mucho más que una competencia deportiva", explicó uno de los marinos del SIMÓN BOLÍVAR de Venezuela, que el lunes recibió la visita de Hugo Chávez. La idea -que nació por iniciativa de argentinos y chilenos para festejar su bicentenario- es llevar los barcos para realizar, en cada ciudad que se toque, una movida de intercambio entre tripulantes y guardias costeras y una serie de eventos culturales en cada país.

Por eso ayer la jornada terminó a las 20 horas en el Museo del Carnaval con actuaciones de las bandas de las distintas tripulaciones y con una feria de venta de productos típicos de cada delegación. Todos los veleros llegaron el 1° de marzo, pero ese día por la ceremonia de asunción de José Mujica las actividades fueron sólo para las tripulaciones. Ayer, con los miembros de las tripulaciones mezclados, recorriendo los distintos barcos para saludar colegas y, por supuesto, sacarse fotos con madres, abuelas e hijas.

Catorce ciudades en 6 meses
La regata "Velas Sudamérica", organizada por las Armadas de Chile y Argentina para conmemorar el bicentenario de su primera Junta Nacional de Gobierno, comenzó en Río de Janeiro y terminará en Veracruz sobre mediados de julio. El evento reúne una cantidad diversa de veleros, muchos de los cuales están entre los más grandes del mundo. Bergantines, goletas y fragatas llegaron ayer a Montevideo para completar una nueva pierna de la competencia.

En total, los veleros agrupan más de 1.000 marinos y recorren 14 puertos donde abren sus puertas y hacen ferias y conciertos. Además, también pasan por lugares emblemáticos para los navegantes como el Cabo de Hornos chileno o la Isla de los Estados argentina.

Intercambios, clases a bordo y carreras
"Tuvimos la suerte de que a muchos alumnos de la Naval nos mandaran a la LIBERTAD de Argentina, estamos tocando muchos lugares" explica Gonzalo Ramos mientras ayuda a una señora a subir la planchada del velero argentino. Él es uno de los cadetes de quinto año que durante 2010 tendrá experiencias en veleros como el que ayer tocó Montevideo para ganar horas de mar, antes de obtener el título y quedar a disposición de la Armada de su país.

"La idea de comenzar con las regatas partió de la intención de Argentina y Chile que incluye a la ESMERALDA; y luego se fueron sumando el resto de los veleros. Ahora competimos en regatas pero en distintas categorías. Si te fijás, no todos los veleros son buques escuela ni tampoco tienen la misma cantidad de palos. Nosotros competimos sólo contra dos de los once", explica mientras señala las velas de las distintas embarcaciones.

Durante la gira de los once barcos se suceden intercambios entre tripulantes de diversos países y, además, los alumnos estudian en un aula dentro del barco. Después trabajan codo a codo con los subalternos destacados en el barco en las tareas de funcionamiento y mantenimiento. (Fuente: UVM y EL PAÍS- Montevideo)

03/03/10
VISIÓN MARÍTIMA

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