En el Parque Náutico de San Fernando.
En el Parque Náutico de San Fernando.
La economista que supo ser la secretaria de industria de De la Rúa, volvió al Delta, pero esta vez no para practicar su deporte favorito, la pesca, sino para abrir las deliberaciones del Foro de Náutica Liviana, actividad económica vital para los municipios del norte del GBA.
La ministra hizo un repaso a vuelo de pájaro por la historia de la fabricación de barcos chicos en el país, que empezó justamente en la zona del canal de San Fernando, mandado a construir en la época colonial por el Marqués de Sobremonte, de allí el largo periplo hasta los años de gloria, a fines de los 60, con la reconversión de diseños y materiales, la crisis que cerró a casi todos los astilleros y paralizó la actividad, hasta la nueva política de reindustrialización llevado adelante por el matrimonio Kirchner, que posibilita que la fabricación de embarcaciones menores este llegando a su techo histórico.
Débora Giorgi, con palabras muy suaves, dejó en claro que hay dos modelos en pugna en el país de las clases dominantes, el industrializador y el que se conforma con ser potrero exportador de granos y, últimamente, forrajes; y que el Estado nacional trata, y da facilidades para enriquecer la cadena de valor de las distintas actividades, como forma de cear un país más igualitario.
El Foro es organizado por Cacel, la cámara de constructores de embarcaciones livianas, que fuera creada en 1970 y actualmente representa no sólo a fabricantes, sino a barcopartistas, importadores, proveedores de accesorios y servicios, brokers, marinas y guarderías, llegando a tener 130 socios..
Según un folleto editado por la cámara para la ocasión, el parque náutico nacional alcanza a 140.000 embarcaciones, 336 clubes náuticos, 79 guarderías, 15 marinas con amarre y más de 3.000 km de costas. En los tres partidos del norte donde se concentra el grueso de la actividad se emplea, directa o indirectamente a 7.000 personas.
Esto muestra a las claras que la náutica es un área económica importante y que tiene mucho para crecer, siempre y cuando se permita la intervención regulatoria del Estado, ya que cuando no fue así, y existe amplia experiencia en la materia, la actividad estuvo al borde de la extinción, y hoy reflorece.
24/06/08
InfoBAN
