Con el apoyo de la Armada Argentina y de la Base Almirante Zar, llegó a Trelew el escribano Roberto Leopoldo Terrones para presentar una exposición fotográfica-periodística en la carpa del aniversario de Trelew, frente a la Laguna Chiquichano, a partir de hoy y durante todos los festejos.
Con el apoyo de la Armada Argentina y de la Base Almirante Zar, llegó a Trelew el escribano Roberto Leopoldo Terrones para presentar una exposición fotográfica-periodística en la carpa del aniversario de Trelew, frente a la Laguna Chiquichano, a partir de hoy y durante todos los festejos.
Terrones tiene una característica especial. De origen salteño, ha estado en las Islas y piensa volver dentro de poco. No practica el culto de la guerra y ofrece recortes periodísticos de los grandes diarios argentinos desde hace muchísimos años y los ilustra con fotografías, muchas de ellas conseguidas por él mismo; para cada muestra tiene un relato inédito, apasionado.
Tiene trabajos en este sentido que documentan la vida misma del archipiélago desde su nacimiento; cómo lo descubre la Argentina. Y recorre diversos episodios documentados de esta forma, hasta lo que él considera -en lo cual se zambulle- el mejor momento de la comunicación argentina-británica, en el que se logró el mejor entendimiento, en la década de los ’70, con los isleños. Este trashumante de la historia le reactiva la memoria a los argentinos. En los tiempos que nuestro país le hizo una pista de aterrizaje a los isleños, había un servicio aeronáutico de Lade; iban maestras a enseñar español, se traían enfermos al continente, jóvenes venían a estudiar becados. Es decir, una época de oro de la cancillería argentina de Guido Di Tella y Nicanor Costa Méndez, que no fue comprendida quizás por ninguna de las dos partes, y que ahora hace años está hecha trizas.
Dice que hoy los isleños son más ricos que nunca, por la explotación de la pesca, y mañana será el petróleo quizás; es decir que el 2 de abril los puso en valor aun para sus propias autoridades de gobierno, a miles de kilómetros de distancia, por eso están mejor que nunca.
Entre 1999 y 2000 visitó las islas -nos relata- y le nació una pasión muy grande: hacer conocer la historia a todos los argentinos, que en cierta manera no la conocemos. Su exposición fotográfica periodística está basada en artículos sacados en diarios decanos del país: La Prensa, La Nación, Clarín.
Pero además reproduce fotografías del Archivo Nacional, tomadas por personas que fueron a Malvinas en las décadas del ’30, ’40 y ’50.
Operativo Cóndor en 1966; avión de Aerolíneas que iba a Ushuaia y fue desviado a Puerto Stanley por Dardo Cabo y su novia Cristina Berrier, hija de famoso ministro de la Corte.
Pero resalta y vuelve cada vez a la década de los años ’70, por el convenio de comunicación y asistencia a los isleños: la Fuerza Aérea Argentina realiza sus primeros viajes con los aviones Albatros anfibios, primeras comunicaciones a Comodoro Rivadavia. El 15 de noviembre de 1972 se inaugura el aeropuerto en Puerto Stanley, construido por el Ejército, FA, la Armada y Vialidad de la Nación.
Posteriormente se instala YPF, vendiendo combustible a los isleños; Gas del Estado, gas en garrafa en el hospital de las islas; maestras van a enseñar el español; las oficinas de Lade, etc.
Aun así no quiere tocar lo de la guerra. Piensa ir a Monte London, el lugar donde hay varias tumbas de soldados ingleses, llevando dos placas con los nombres de los soldados del Regimiento 7 de Infantería de La Plata y seis conscriptos de la Armada Argentina que cayeron en ese lugar.
16/10/09
EL CHUBUT
