(FNM) El hallazgo de los científicos contradice el informe que sostiene que el crudo se ha disipado.
(FNM) El hallazgo de los científicos contradice el informe que sostiene que el crudo se ha disipado.
Una investigadora de la Universidad de Georgia, anunció ayer que un equipo de científicos ha encontrado una gruesa capa de petróleo en los cañones del Golfo de México, a la que se vincula con la fuga producida a raíz de la explosión del pozo de BP.
Una capa de petróleo de al menos dos pulgadas de espesor fue encontrada en la noche del domingo y en la mañana de ayer, a una milla bajo la superficie. Desde un barco oceanográfico que opera en el Golfo, la investigadora Samantha Joye agregó que debajo del petróleo, había una capa de camarones y otros pequeños animales muertos.
Los últimos hallazgos ponen en duda la aseveración inicial del gobierno federal, en el sentido de que gran parte del petróleo derramado se ha dispersado.
A estas profundidades, el mar es un mundo frío y oscuro. Sin embargo, los científicos sostienen que a pesar de que esté fuera de la vista, el petróleo que allí se encuentra podría ocasionar un daño significativo a las criaturas que habitan en las profundidades, gusanos tubulares, pequeños crustáceos y moluscos, organismos unicelulares, y peces únicos de formas extrañas.
"Yo esperaba encontrar petróleo en el fondo del mar”, dijo Joye en una entrevista telefónica buque-tierra. "Pero no tanto. No esperaba encontrar capas de 2 pulgadas de espesor”.
“Lo que encontramos anoche es llamativo. En algunos sectores la capa era realmente densa y espesa”.
Joye dijo que 10 de sus 14 muestras revelaron la presencia visible de petróleo, incluidas las tomadas al norte del pozo de la “Deepwater Horizon”.
Se encontró petróleo en el lecho marino, hasta 80 millas de distancia del sitio del derrame.
"La situación tiene alguna semejanza con una nevada, en la que la nieve cae y lo cubre todo”, ejemplificó Joye.
El aspecto del petróleo, su estado de degradación, y la forma en que cubre a los organismos recién muertos, hace poco probable que se trate de los millones de galones de petróleo que de forma natural se filtran en el Golfo de México desde el fondo del mar cada año, agregó.
Más tarde esta semana, el petróleo será sometido a pruebas químicas que permitirán determinar de manera concluyente si se corresponde con el derrame de BP.
"Tiene tratarse de un acontecimiento reciente”, dijo Joye. "Todavía hay porciones de tejidos frescos allí”.
Desde la obturación del pozo el 15 de julio –y después de haberse derramado unos 200 millones de galones en el golfo-, se han observado señales de recuperación en la superficie y la costa. El brillo desapareció, mientras que algunos pantanos muestran brotes de verde.
Esta recuperación es probablemente el resultado de las masivas cantidades de dispersantes químicos utilizados, de la calidez de las aguas, y de un golfo que es usado para degradar grandes cantidades de aceite, dicen los científicos.
Para Ian MacDonald, un biólogo marino de la Universidad del Estado de Florida que no forma parte del equipo Joye, los últimos hallazgos confirman que las evaluaciones del gobierno acerca del petróleo remanente – especialmente un informe sobre el tema dado a conocer por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica en agosto – fueron demasiado optimistas.
El petróleo "no desapareció”, dijo."Se hundió”.
No todos los científicos están de acuerdo con esta evaluación.
Ed Overton, un químico de la Universidad Estatal de Louisiana que ha analizado el derrame para la NOAA, dudaba de que hubiere mucho petróleo descansando en el fondo. Dijo que los componentes más pesados del petróleo – los asfaltos – representan sólo alrededor del uno por ciento del petróleo que se derramó.
También ayer, se reveló que el gobierno federal contrató a un hombre de Nueva Orleans por $ 18.000, para que evaluara si las noticias sobre sus acciones en relación con el derrame de petróleo eran positivas o negativas para la administración de Obama, que estaba muy sensible con las comparaciones entre su respuesta y las tan denostadas reacciones del ex presidente George W. Bush luego del huracán Katrina.
La Guardia Costera pagó $ 9.000 por mes durante dos meses a John Brooks Rice de Nueva Orleans, empleado de la Agencia Federal de Manejo de Emergencias, bajo una contratación directa, para monitorear la cobertura mediática desde finales de mayo hasta julio.
Por Burdeau Caín y Seth Borenstein
Adaptado al español por NUESTROMAR. Fuentes: Boston.com y Maritime News; 14/09/10
17/09/10
NUESTROMAR
