En un sector costero al este de Pehuen Co, un guardavidas encontró el cuerpo de Daniel Gabriel Arancibia, quien el lunes a la tarde había abandonado su bote en emergencia para requerir ayuda y fue arrastrado por la corriente.
En un sector costero al este de Pehuen Co, un guardavidas encontró el cuerpo de Daniel Gabriel Arancibia, quien el lunes a la tarde había abandonado su bote en emergencia para requerir ayuda y fue arrastrado por la corriente.
Poco más de una hora después de reanudada la búsqueda, fue encontrado ayer a la mañana el cuerpo sin vida del pescador bahiense que había desaparecido el lunes a la tarde a más de 6.000 metros de la cosa de Pehuen Co.
El cadáver de Daniel Gabriel Arancibia, de 65 años, apareció sobre la costa, en el sector del yacimiento paleontológico de huellas fósiles, a unos seis kilómetros de la Bajada del Arbolito.
El hallazgo estuvo a cargo de Diego Bou, quien desde hace dos años está al frente del cuerpo de guardavidas del balneario, durante un rastrillaje que se llevaba a cabo a orillas del mar.
Arancibia era uno de los dos tripulantes del gomón "Majuluma", que el lunes a la tarde sufrió un desperfecto y, con el fin de buscar ayuda, se arrojó al agua para nadar hasta la orilla, pero su compañero de pesca, Walter Di Santo, de la misma edad, lo perdió de vista cuando, arrepentido, intentó volver a la lancha y lo arrastró la corriente.
El infortunado pescador apareció "aproximadamente a 6.000 metros de Pehuen Co, al este, hacia Monte Hermoso, y al borde del agua", dijo Bou a "La Nueva Provincia".
En ese momento, el guardavidas estaba acompañado por algunos familiares de la víctima.
"El cuerpo presentaba el estado normal de cualquier cuerpo que haya transcurrido ese tiempo en el mar. Tenía el chaleco puesto y se hallaba boca a arriba, con una remera y una malla", agregó Bou.
Continuó diciendo que "la noche anterior habíamos salido a buscarlo por ese sector con mi cuatriciclo personal y otro del guardaparque. Fuimos haciendo varias paradas, separado un grupo de otro por mil metros, aproximadamente. Llevábamos equipo de comunicación y binoculares, pero se hizo la noche y tuvimos que pegar la vuelta. El mar estaba muy complicado".
Indicó que esa misma noche, a las 21, "pautamos con el hijo de la víctima (Adrián Arancibia) en salir hoy (por ayer) a la mañana temprano".
El grupo se puso en marcha a las 6 y apenas pasadas las 7, se produjo el hallazgo.
"Ibamos rastrillando, mirando, haciendo paradas y me tocó la desgracia de ser el que lo vio. Entonces le di parte al otro grupo, en el que estaban el hijo y otro familiar. Eran las 7.10 y en este momento lo estábamos buscando cinco guardavidas", explicó Bou.
Hay que respetar al mar.
Sobre la decisión de Arancibia de arrojarse al mar para nadar hasta la costa, el guardavidas reconoció que "cuando uno está embarcado adentro, a veces la vista engaña un poco".
"Yo no lo conocía de nombre, sino de vista. He charlado muchas veces con él y lo tenía como una persona muy responsable, muy cuidadoso del mar y de las normas de seguridad. Y cuando lo vi, me sorprendí, porque no sabía que era él", continuó.
Bou sostuvo que "no hay que tenerle miedo al mar, hay que respetarlo. Y no hay que confiarse de las condiciones que uno crea conocer".
El domingo a la tarde, un día antes del trágico accidente de Arancibia, tres jóvenes pescadores a quienes se les dio vuelta la canoa que ocupaban, a unos 2.500 metros de la costa, fueron rescatados sanos y salvos.
"Dicen que (Arancibia) tiró tres bengalas y, sinceramente, nosotros estábamos en la playa, pero era de día y no vimos nada. Si hubiéramos visto o alguien nos hubiera dicho algo, hubiésemos actuado inmediatamente, como lo hicimos el día anterior, que en diez minutos estábamos con las personas afuera y un saldo altamente positivo", aseguró Bou.
El cuerpo de guardavidas de Pehuen Co estuvo abocado a la búsqueda desde que tomó conocimiento de la situación.
"A la noche (del lunes), cuando hicimos el primer rastrillaje, yo hice contacto con el bote que estaba a 6.700 metros de la costa", dijo Bou, quien describió que se trata de un gomón semirrígido que se encuentra en muy buen estado.
Desafortunada decisión.
Como se informara en la anterior edición, Arancibia y Walter Di Santo participaban de una jornada de pesca, cuando advirtieron que no podían poner en marcha el motor del bote.
Ante esa situación, el hombre fallecido decidió arrojarse al agua para llegar a la costa, pero Di Santo se quedó en el gomón, donde fue rescatado horas después sano y salvo, cuando el tripulante de una lancha privada advirtió las señales que el hombre realizaba con un espejo.
Una vez arribados a la costa e informada la Prefectura de la situación, se dispuso un operativo con personal y medios de esa fuerza, junto con guardavidas, bomberos voluntarios y particulares.
A la mañana siguiente se sumaron un helicóptero de Prefectura proveniente de Mar del Plata y dos vehículos anfibios de la Armada.
"En la víspera (por el martes), las condiciones del tiempo fueron adversas, ya que el mar estuvo bastante picado y hubo fuertes ráfagas de viento del sector sudoeste, por eso ayer los turistas no tuvieron permiso para ingresar al mar", aclaró Diego Bou.
Recordó que Arancibia era un vacacionista habitual de la villa balnearia. "Lo conocí porque yo iba a pescar con un vecino suyo, que tiene un negocio en el balneario. Charlamos varias veces y, por eso, puedo afirmar que era una muy buena persona", dijo.
Tras el hallazgo del cadáver del pescador, Bou dio aviso al delegado municipal Miguel Ramírez, para cumplir los pasos legales correspondientes.
"Después llegó al lugar la Prefectura y se cargó el cuerpo sin vida del señor Arancibia. Lo escolté personalmente, junto al Jeep de los bomberos que iba adelante, hasta el cuartel de los servidores públicos en el balneario. Luego vinieron sus familiares a ver el cuerpo", expresó el guardavidas.
Bou, cuya labor fue reconocida por la intendente interina de Coronel Rosales, Susana Spina, destacó que el equipo de búsqueda estuvo integrado por colaboradores de Punta Alta, Bahía Blanca y Coronel Dorrego. "Siempre están predispuestos y no miden esfuerzos", afirmó.
Duras críticas de los hijos de la víctima
Tras el hallazgo del cuerpo sin vida del pescador bahiense Daniel Arancibia, sus hijos Adrián y Marcela, criticaron ayer con efusividad el accionar del personal de la Prefectura y denunciaron la supuesta ausencia de efectivos –en la mañana de la víspera– para rastrillar el sector de la bajada de Punta Mingo.
Marcela enfatizó que cuando se halló a su progenitor, el cuerpo todavía tenía temperatura y –según ella– no presentaba rigidez cadavérica, por lo que consideró que "ahora estaría con vida si hubiéramos tenido el apoyo de la gente de Prefectura".
"Teníamos los recursos humanos, que es nuestra familia. Habíamos establecido un lugar estratégico, que era la bajada de Punta Mingo, donde me quedé yo. El personal de Prefectura salió a rastrillar para el lado de Monte Hermoso, donde se encontró a mi papá, y para el sector de las rocas", expresó en declaraciones a Canal 9, de nuestra ciudad.
"A las 6 de la mañana (de ayer) no vi a nadie de Prefectura buscando a mi papá en donde estaba yo; llamé al destacamento y me dijeron que había personal trabajando allí, pero no vi a nadie y les pedí que no nos mintieran más", agregó.
Por su parte, Adrián Arancibia señaló: "Antes de hablar de lo que no se hizo, de los que no estuvieron y de los que, por otro lado, nos apoyaron, quiero decir que mi viejo nos brindó amor y nos enseñó a ser honestos y trabajar, por eso no comprendo por qué el personal de Prefectura, que cobra un sueldo, no nos ayudó".
"Para qué está Prefectura y para qué cobra el sueldo su personal, si ni siquiera no vino a pedir los teléfonos o a ayudar. Ni siquiera se metieron con nosotros al mar", denunció Adrián.
Destacó después la colaboración de amigos y allegados a su familia para lograr encontrar a Arancibia, al tiempo que criticó duramente el accionar "ineficaz", según dijo, del personal dependiente de la Prefectura de Bahía Blanca.
"Gracias a Dios tuvimos amigos y un montón de gente que nos dio una mano y gracias a ellos sacamos a mi viejo", enfatizó.
"Hay un montón de gente que no contó con la ayuda que tuvo mi familia y debió atravesar experiencias mucho peores que la nuestra, por la falta de medios de Prefectura, que sacó a personas del mar después de permanecer allí durante siete u ocho días", señaló.
También manifestó que "el bote de Prefectura no tenía combustible; suceden cosas que son anormales, esto es un problema más de los que pasan en el país, pero pedimos que la gente de Prefectura haga las cosas bien".
Presencia de la intendente interina
La jefa comunal interina rosaleña, Susana Spina, manifestó ayer en Pehuen Co que se siente muy apenada por el desgraciado suceso y reconoció que de no haber sido por su decisión "impensada y repentina", Arancibia estaría vivo.
"Si el se hubiera quedado en la lancha, tal como hizo su compañero, se habría salvado", afirmó.
Y agregó: "Hay determinadas normas de Prefectura Naval que se deben cumplir para poder embarcarse. Los tripulantes de cada embarcación que ingresa al mar tienen que informarlo".
Sostuvo que de esa manera, Prefectura registra el embarque y, en caso de que la nave no regrese a la costa antes de las 20 y exista la posibilidad de que sus ocupantes estén en riesgo, será esa fuerza la encargada de iniciar la búsqueda.
A media mañana de ayer, Spina se dirigió al destacamento temporario de la Prefectura, en las instalaciones de la Escuela Nº 18, Francisco Laprida, de la villa marítima.
Explicó que el municipio decidió que durante este año, la sede de Prefectura en Pehuen Co funcione en ese establecimiento.
La acompañaban el secretario de Obras y Servicios, ingeniero Carlos Alberto Spadaccioli, y el director de Desarrollo, Carlos Aramayo, con quienes se interiorizó respecto de la manera en que la Prefectura trabajará en el balneario hasta la finalización de la temporada estival.
El destacamento cuenta con cuatro efectivos y como medios posee un vehículo, una lancha y un cuatriciclo.
"Ante una emergencia, el destacamento pide auxilio a Bahía Blanca y Monte Hermoso", explicó Spina, quien adelantó que "quizás en 2011 se concrete un proyecto a fin de establecer a la Prefectura en otro lugar.
Es imprescindible la presencia de Prefectura
Según declaró María Carbajo, presidente de la Sociedad de Fomento Amigos de Pehuen Co, es imprescindible que haya presencia permanente del personal de Prefectura en la localidad.
"De esa manera habrá control. Todo el que salga a pescar o hacer deportes, tendrá la obligación, como en cualquier lugar, de informar a Prefectura y contar con su aprobación. Así no ocurrirán desgracias como la de esta semana o del año anterior (también fallecieron pescadores)", sostuvo.
Reconoció que aún "no logramos que esto se concrete", ya que "está solo en el verano, pero algunos días sí y otros no. Muestra de ello es que el rescate de los chicos (que sufrieron un percance en el mar del domingo), también lo hicieron personas que nada tienen que ver con Prefectura".
Recalcó que desde hace varios años se insiste en la necesidad e importancia de contar con un espacio para el asentamiento de personal de la Prefectura en Pehuen Co y aseguró que inclusive había un terreno disponible para ello.
"No sé si seguirá estando a disposición de Prefectura. Lo que sucede es que no había fondos para construir un nuevo destacamento, entonces se hace una cadena. Los funcionarios deben estar presentes. Los vecinos pagamos impuestos para que tengamos seguridad en todos los órdenes", dijo.
Y agregó que actualmente, la única alternativa que existe para un asentamiento de ese tipo, es la Colonia de Vacaciones, aunque señaló que "ese lugar ya está ocupado por otros empleados que están haciendo la temporada. Habría que buscar la forma de que ellos compartan las instalaciones".
Luego manifestó que también es fundamental que el personal de la fuerza de seguridad disponga de medios en condiciones.
"Creo que el bote de ellos tiene deficiencias. En este caso, se requirió del servicio de un helicóptero en forma rápida, pero llegó al día siguiente. Esas demoras fueron contraproducentes", señaló.
"Nosotros nos vemos desprotegidos por la Prefectura –denunció–. Hace años que, desde la Sociedad de Fomento, estamos pidiendo una efectiva presencia. Pero como todo se hace desde un escritorio en Buenos Aires, las cosas no se logran".
07/01/10
LA NUEVA PROVINCIA
