Los desembarques de las principales especies que integran el conjunto siguen mostrando un nivel decreciente en relación al año pasado. Preocupa la ausencia de campañas de investigación.
Los desembarques de las principales especies que integran el conjunto siguen mostrando un nivel decreciente en relación al año pasado. Preocupa la ausencia de campañas de investigación.
La preocupación que muestran autoridades políticas, armadores e investigadores sobre el estado del variado costero encuentra, una vez más, justificaciones en las estadísticas que miden los desembarques.
Según los números que maneja la Subsecretaría de Pesca de la Nación, algunos de los recursos con mayor peso económico dentro del conjunto están teniendo menor presencia en los muelles.
El dato surge al comparar las descargas realizadas entre enero y mayo del año pasado contra el mismo período de 2010; pero bien podría hablarse de una tendencia al declive que ya lleva más de una década.
Durante los primeros cincos meses de este año la caída interanual afectó a especies como pescadilla (5.278 t. / -20,2%), corvina (7.548 t. / -18%), cazón (30,7 t. / -23,1%), gatuzo (3.434 t. / -9,4%), besugo (3.112 t. / -8,3%) y raya (9.656 t. / -1,6%), entre otras.
En tanto, lenguado (3.434 t. / +3,8%) y mero (770 t. / +0,9%) son de las pocas que dentro del ecosistema costero bonaerense muestran signos positivos.
Otro de los aspectos que también genera inquietudes entre los diversos actores del sector es la no realización de campañas de investigación por parte del Inidep. La última sobre el variado data de 2005.
La tarea de los científicos en el mar es clave para obtener, por ejemplo, índices de abundancia y luego fijar políticas de manejo que hacen a la implementación de vedas y al uso de artes de pesca.
Recientemente el Consejo Federal Pesquero restringió el acceso a “El Rincón”, una zona sensible para la cría y reproducción, y ahora se está planteando replicar la medida en la Zona Común de Pesca Argentino-Uruguaya.
30/06/10
PESCARE

