Marítimos y portuarios advierten el descenso en inversiones y proyectos logísticos. La caída es aún más notoria en la ruta al Lejano Oriente.
Marítimos y portuarios advierten el descenso en inversiones y proyectos logísticos. La caída es aún más notoria en la ruta al Lejano Oriente.
Ya se sabía. Ningún balance en épocas de crisis es bueno, y los puertos no quedan exentos de las bajas a la hora de presentar sus números. “La caída era previsible y la baja en los volúmenes descriptos estaba en línea a las estimaciones con el comienzo de la crisis mundial para nuestra área. Los presupuestos y planes de negocios para los módulos de transportes se basaron en pisos con caída del 30%”, dijo a Transport & Cargo, Patrick Campbell, secretario del Centro de Navegación.
El directivo agregó que, no obstante, se notó una fuerte desaceleración de las importaciones. “Hay casos claros como la industria automotriz donde debido a la crisis económica frenaron, a su vez, ampliación o planes de nuevas plantas en el país”.
Gustavo Gordillo, vicepresidente de la Cámara de Puertos Privados Comerciales, dijo que en el primer trimestre de 2009 “se muestra una disminución generalizada de los volúmenes que no sorprendió a los operadores, ya que se esperaban estos resultados. Las disminuciones varían según el tipo de exportación y oscila entre un 25% (cereales embarcados) hasta volúmenes superiores al 50% sobre todo en algunos productos de origen industrial”.
“Creo estamos haciendo exactamente lo contrario de lo que debiéramos hacer frente a la clara política de desaliento al comercio exterior, sobre todo en el sector agrícola que es el corazón de nuestro comercio exterior”, afirmó Gordillo.
En opinión del consultor en temas portuarios y marítimos Daniel Caso, “a diferencia de los ingentes esfuerzos que se observan en el resto del mundo por recuperarse de la caída del comercio mundial resultante de la crisis financiera internacional, el gobierno argentino de hecho ha desalentado a su propio comercio exterior”.
Caso especificó que “en el caso de las importaciones esto ha sido implementando medidas para-arancelarias, y en materia de exportaciones haciendo cada vez más rígida la estructura de costos de producción y una cada vez mayor carga fiscal que hacen menos competitivas las exportaciones en general”.
Si se compara el primer trimestre de 2008 con el de este año (ver nota de tapa), los volúmenes de importación desde el Lejano Oriente descendieron casi un 40%, mientras que la exportación sufrió una caída cercana al 50%. Es importante recalcar que las empresas con servicio al Lejano Oriente realizaron inversiones en el mismo ofreciendo mayor capacidad de bodega, por lo cual la crisis internacional afectó seriamente los fletes, donde por ejemplo los de importación bajaron entre un 60 y un 70%.
Queda lugar para la esperanza. Las líneas están racionalizando sus servicios, reduciendo frecuencias buscando nuevas alianzas y los volúmenes también empiezan a mostrar alguna mejoría. Se espera que los fletes de exportación se recuperen gradualmente.
Ni una
Para Eduardo Pereyra, titular de Airsealand Group, “no existe una empresa que opere en comercio exterior en el país que no haya experimentado una baja significativa en los volúmenes de trabajo, fundamentalmente en enero y febrero, con un pequeño repunte entre marzo y abril de 2009, en relación con los mismos meses del año pasado”.
“Por otro lado, tampoco ayuda a la recuperación la ya increíble intervención del Estado en las autorizaciones que deben requerirse para la importación-exportación de determinados –y cada vez más- productos. Sólo ésa intervención junto con la manipulación estadística pueden explicar la pretensión del mayor superávit de la balanza comercial que puede escucharse en estos días de campaña electoral”, aseveró.
Por su parte, Alejandro Wolf, titular de Multilogística SA, afirmó que no obstante a los efectos negativos de la crisis “notamos una preocupación por parte de dadores de carga, en optimizar los procesos logísticos y evitar sobre-costos generados por ineficiencias. En este sentido se nos han presentado oportunidades de desarrollo de trabajos especializados que hasta ahora no eran tan valorados por el mercado”.
“La crisis ha impactado muy fuerte, como se nota en la caída de volúmenes en las terminales de Buenos Aires y Dock Sud. Pero por otro lado, hay indicaciones que un creciente número de cargadores, tanto importadores como exportadores, empiezan a fijarse más en los costos totales del transporte. Con los fletes marítimos en los pisos, los gastos del transporte terrestre superan muchas veces los costos del transporte oceánico”, dijo Antonio Zuidwijk, especialista en logística internacional.
04/06/09
CRONISTA (Transport & Cargo)

