(FNM) Una oferta internacional para salvar al sitiado grupo naviero chileno Compañía Sudamericana de Vapores (CSAV), depende de la posibilidad de deshacer un contrato para la construcción de cuatro buques, pero el astillero surcoreano rechaza hablar de cancelación.
(FNM) Una oferta internacional para salvar al sitiado grupo naviero chileno Compañía Sudamericana de Vapores (CSAV), depende de la posibilidad de deshacer un contrato para la construcción de cuatro buques, pero el astillero surcoreano rechaza hablar de cancelación.
La supervivencia del acosado grupo CSAV podría depender de la decisión del astillero coreano Samsung Heavy Industries, como consecuencia de las condiciones impuestas por propietarios alemanes de buques que participaron de negociaciones de crisis en Hamburgo el mes pasado.
Los esfuerzos internacionales para salvar a la línea chilena, dependen en parte de la cancelación de una orden de construcción por cuatro portacontenedores de 12.600 TEUs cada uno. Pero hasta el momento, Samsung se niega a romper el contrato firmado dos años atrás.
“Bajo ninguna circunstacnia podemos aceptar la cancelación de estas órdenes, pero estamos dispuestos a ser flexibles sobre el diferimiento de pagos. Todavía estamos negociando con los propietarios, de modo que no podemos agregar nada más por el momento”, dijo ayer una fuente de la compañía constructora.
El estancamiento de la situación, siguió a un encuentro secreto llevado a cabo en el Hotel Steigenberger de Hamburgo a principios de abril, al cual asistieron alrededor de 20 representantes de algunas de las principales firmas propietarias de buques de Alemania, invitados por el brazo consultivo de HSH Nordbank’s, HSH Corporate Financing, que está asesorando a CSAV.
Entre los participantes, se encontraban representantes de Peter Döhle Schifffahrts-KG, junto con hombres de KG financing house HCI, F. Laeisz y Norddeutsche Vermögen, así como un propietario de Singapur.
Al día siguiente se llevó a cabo un segundo encuentro, con los principales bancos vinculados al sector.
Peter Döhle es el más afectado por la crisis de CSAV, dado que la compañía tiene más de 30 buques charteados a la línea chilena. Durante la reunión, CSAV hizo ofertas a los propietarios de buques, que incluían la reducción de los pagos de charteo, a cambio de acciones de la empresa.
Se pidió a los propietarios que aceptaran reducciones de tarifas de un 20%, más el equivalente a otro 30% en la forma de acciones.
La respuesta distó de ser entusiasta, pero según supo Lloyds List algunos propietarios podrían estar dispuestos a aceptar la propuesta, siempre que se cancelen por lo menos cuatro de los ocho buques de 12.600 TEUs que CSAV tiene entre sus compromisos.
Peter Döhle puso la orden de construcción en abril de 2007, el momento de mayor esplendor del boom. CSAV acordó luego comprar cuatro y chartear los otros cuatro.
Según se estima, ya ha empezado el corte de la chapa de acero de por lo menos uno de los barcos, y Samsung dejó en claro que no revocará el contrato. Los propietarios alemanes por su parte, tienen un fuerte interés en asegurar la supervivencia de CSAV, dado que de lo contrario muchos de sus barcos quedarían sin trabajo.
Ellos también están preparados para hacer algún tipo de concesiones.
Pero no todos parecen dispuestos a aceptar un compromiso. Gerry Wang, jefe ejecutivo de Seaspan, dijo el martes que no aceptaría ningún recorte de la tarifa de charteo de los cuatro nuevos barcos, y que esperaba que CSAV honrar plenamente sus compromisos.
Los propietarios alemanes han designado a un ex banquero, un propietario de buques y un abogado, para cotejar puntos de vista y balancear intereses.
Un gerente de KG enfatizó que sería necesario una gran dosis de trabajo delicado, para alcanzar un acuerdo final.
De acuerdo con fuentes financieras, el encuentro procuró tanto calmar a los propietarios como enviar una señal a los bancos de CSAV de que había una solución a la vista.
También se desarrolló una reunión de emergencia en Valparaíso la seman anterior, en la cual el director gerente de CSAV Juan Antonio Álvarez y el presidente Jaime Claro, describieron los detalles del plan de reestructuración de la compañía, ahora que la escala de la tarea a enfrentar se ha hecho más clara.
Según se espera, las pérdidas por u$s 265.9 millones sufridas en el primer trimestre, crecerán hasta un nivel de u$s 400 millones durante el primer semestre. Con la caída de los precios de los fletes y el cierre de importantes servicios, los pronósticos indican que se escurrirán más de u$s 1.000 millones de los beneficios del grupo en 2009.
CSAV informó beneficios totales por u$s 4.900 millones el año pasado.
El golpeado grupo chileno, que oprea en tráficos de contenedores, reefers, carga general, químicos y automóviles, ya ha adoptado importantes pasos para racionalizar sus operaciones, eliminando 600 puestos de trabajo, 60 en Chile y los restantes a través de su red global de oficinas.
Por Patrick Hagen and Janet Porter
Adaptado al español por NUESTROMAR. Fuente: Lloyds List, 01/05/09
05/05/09
NUESTROMAR

