En los últimos años, la soja y sus subproductos se han convertido en el principal rubro de exportación por los puertos de Bahía Blanca.
En los últimos años, la soja y sus subproductos se han convertido en el principal rubro de exportación por los puertos de Bahía Blanca.
Históricamente, el trigo había sido el cultivo que cubría la mayor parte de los embarques por Ingeniero White y puerto Galván, pero el explosivo crecimiento de aquella oleaginosa determinó un sustancial cambio de las operaciones en las terminales, ya que las ventajas de nuestra estación marítima en materia de calado la colocaron en una posición privilegiada a fin de atender los voluminosos embarques sojeros. Así, se convirtió en un hecho habitual que los buques que iniciaban su carga en muelles de la zona de Rosario llegaran más tarde aquí, para completar las bodegas. Por ser China el principal destino de la mercadería, era preciso atenderlo con vapores de alto tonelaje, atento a la distancia a recorrer y a su incidencia en el flete. En tal sentido, Ingeniero White representa la mejor opción y sobre ese concepto ha venido jugando un papel preponderante. Es digno de tener en cuenta que compradores chinos que solían realizar compras en Estados Unidos han optado por los abastecedores sudamericanos (Brasil y la Argentina), argumentando cuestiones de calidad.
La Argentina se encuentra ante la inmediata perspectiva de lograr una cosecha récord de soja, del orden de los 52 millones de toneladas, de acuerdo con los pronósticos de fuentes oficiales y privadas, tras una campaña en que los volúmenes se redujeran significativamente a causa de la desfavorable influencia de los fenómenos meteorológicos. Nuestro país se consolida, con aquella producción, como uno de los tres principales productores del mundo, con Estados Unidos y Brasil. Ello le dará la posibilidad de tener una participación sobresaliente en los mercados internacionales, atento a que se exporta alrededor del 95 por ciento de la cosecha.
Por lo tanto, es sencillo vaticinar que, en el año en curso, el complejo portuario bahiense mostrará una actividad sostenida apenas comiencen a llegar los camiones con la soja de una amplia región. Cabe esperar, en primer lugar, que ello no signifique la repetición de situaciones desfavorables de otros años, cuando se formaban interminables filas de transportes a la espera del momento de la descarga, a causa de una falta de coordinación en el otorgamiento de los turnos que bien podría ser evitada.
Otro elemento a tomar en cuenta es la infraestructura vial. Solamente con rutas en buenas condiciones podrá movilizarse sin dificultades la inminente cosecha de soja. En ese sentido, será preciso asegurar una adecuada conservación de la ruta nacional 33, que atraviesa buena parte del área donde prevalece la oleaginosa, así como el Camino Parque Sesquicentenario, sometido, en los últimos meses, a algunas imprescindibles reparaciones. En otras palabras, si se va a contar con una cosecha excepcional, al mismo tiempo deberá garantizarse que todo el esquema de transporte, recepción y embarque funcione correctamente y con los menores riesgos posibles de desaciertos. A los puertos locales les corresponde un rol destacado en este operativo, que debe ser ambicioso y de efectivo cumplimiento.
La soja volverá a ser la estrella en los embarques de este año en los puertos locales; será preciso, por lo tanto, asegurar un esquema que garantice eficiencia.
06/02/10
LA NUEVA PROVINCIA
