Ignoto se reunió con autoridades pesqueras, que se comprometieron a estudiar la pro-blemática y brindar soluciones. Eso alcanzó para volver al mar a partir de hoy. ¿A pescar? No estamos muy seguros.
Ignoto se reunió con autoridades pesqueras, que se comprometieron a estudiar la pro-blemática y brindar soluciones. Eso alcanzó para volver al mar a partir de hoy. ¿A pescar? No estamos muy seguros.
Pedían casi lo imposible y estuvieron ocho días de paro, en reclamo por una respuesta que atendiera y revirtiera una situación que plantearon como “terminal” para el sector.
Como una escenografía móvil, colgaron bolsas de nylon negro como banderas de luto en sus embarcaciones y realizaron dos manifestaciones náuticas para denunciar a todo el país que miraba por televisión, sus padecimientos.
Le pidieron al gobernador Daniel Scioli que brindara una respuesta inmediata a un planteo que lleva más de 12 años. Parecían cansados y con la reserva de paciencia agotada.
Ayer, luego de una reunión que mantuvieron con las más altas autoridades en materia pesquera en el seno del Consejo Federal, parece que a Luis Ignoto, presidente de la Sociedad Patrones Pescadores, y al grupo de pescadores que lo acompañó, les encontraron un espacio vacío donde acomodar más paciencia para seguir esperando.
Los pescadores se vieron frente a frente con el “súper” subsecretario de Pesca, Norberto Yahuar, el director de Desarrollo Pesquero, Néstor Guglielmotti, el director de Pesca de Nación, Marcelo Santos, el representante provincial ante el CFP, Horacio Tetamanti, y el director provincial de Pesca, Juan Domingo Novero.
En los días de paro, Ignoto y los pescadores habían “exigido” respuestas concretas para cambiar el rumbo de las pocas embarcaciones que quedan todavía, operando sin rentabilidad ni recursos disponibles.
En un comunicado, la Asociación señala que la decisión de levantar el paro llegó “luego del compromiso que asumieron las autoridades nacionales y provinciales”. Si eso no es poder de persuasión…
¿Ignoto tuvo acceso a algún proyecto puntual que estudia la reconversión de la flota artesanal de modo tal de poder acceder a recursos que ahora solo ve en las pescaderías de la banquina chica? De ninguna manera.
¿Se analizó la posibilidad de recompensar a los pescadores artesanales propietarios de permisos irrestrictos de recursos a los que no pueden acceder por los problemas ya citados? En absoluto.
Ignoto dijo que “los funcionarios mostraron buena predisposición y voluntad para resolver el conflicto”. Con eso parece que alcanza para calmar a los impacientes.
Cara a cara con los funcionarios, el presidente de la Sociedad de Patrones se mostró repentinamente realista. De su discurso prepotente en la cabecera de la banquina chica, no quedaba nada.
“Entendemos que no es un asunto que se pueda solucionar de un día para el otro porque hay cuestiones que se deben analizar sobre cada embarcación y respecto a los permisos”, puntualizó Ignoto, quien explicó que “el problema tiene que ver más con una cuestión técnica que política”.
Si nos ponemos rigurosos, hasta también podría ser una cuestión policial y judicial. Si alguien alguna vez revisa el otorgamiento de algunos permisos de pesca o el proceso de cuotificación, muchos terminarían dentro de un patrullero rumbo a tribunales.
Pese a que las cosas no resultaron como esperaba, Ignoto transmitió un mensaje esperanzador para la comunidad de pescadores. “Ya comenzaron a trabajar para encontrar una rápida solución al tema y si bien todo fue de palabra y no hay nada por escrito, es probable que a fin de la semana próxima haya novedades al respecto”, anticipó. Más de un viejo pescador se emocionará al escuchar estas palabras tan comprometidas.
Sobre la medida de fuerza levantada, el dirigente piensa que “ahora no servirá de nada seguir con el paro, porque lo que queremos es que nos den una respuesta y para eso sabemos que tienen que ponerse a trabajar. De todas formas seguiremos en alerta, pero no llevaremos adelante ninguna manifestación”, indicó.
Los pescadores plantearon a las autoridades algunos atajos para mitigar las consecuencias de las nuevas resoluciones de Comunidad Económica, que no los toma como artesanales y los obliga a mejorar las condiciones de la carga a bordo.
Desde la Dirección de Pesca bonaerense se comprometieron a trabajar en alternativas para modificar todo lo malo que genera las resoluciones sanitarias. Pero los pescadores miran de reojo. Cada “trabajo” de la dependencia, abre una caja re-caudadora.
Después de días intensos, de marchas náuticas y declaraciones grandilocuentes, de solidaridades a medias, todo vuelve a la monotonía ordinaria. Los pescadores volverán a colar agua con sus redes y los funcionarios a “trabajar para encontrar soluciones”.
Por Roberto Garrone / Fotos de Diego Izquierdo
19/02/10
REVISTA PUERTO

