El Proyecto Langostino del INIDEP resumió la evolución de la zafra en el primer semestre, donde se desembarcaron más de 20 mil toneladas.
Disminuyó el esfuerzo pesquero. Con la abundancia de aguas nacionales, ya se superaron las 25 mil toneladas y busca repetir lo hecho el año pasado.
El Proyecto Langostino del INIDEP resumió la evolución de la zafra en el primer semestre, donde se desembarcaron más de 20 mil toneladas.
Disminuyó el esfuerzo pesquero. Con la abundancia de aguas nacionales, ya se superaron las 25 mil toneladas y busca repetir lo hecho el año pasado.
Si la pesquería de langostino patagónico está amenazada, la espada no es la falta de disponibilidad del recurso. Así lo aclaran los investigadores del Proyecto que analiza su comportamiento en el INIDEP, dependiente de la Dirección de Pesquerías Pelágicas y Ambiente Marino, quienes elaboraron el Informe Técnico 27, en el que resumen la evolución de la pesquería en este primer semestre del 2009.
“En un contexto ajeno a la disponibilidad del recurso (precio, mercados, costos operativos) se encuentra sólo una parte de la flota langostinera operando”, dice el documento científico que lleva la firma de Juan de la Garza y Carina Firchbach, integrantes del Proyecto.

En el primer semestre se declararon desembarques por 20.397,29 toneladas, capturadas en 1.547 mareas, que sumaron 6.881 días de pesca. La información para realizar el informe se originó desde la flota en tiempo real, junto a los partes de pesca comerciales que aportó la Dirección Nacional de Coordinación Pesquera al Centro de Cómputos del INIDEP.
La zafra comenzó en aguas del Golfo San Jorge, con algunas restricciones. El 25 de febrero se habilitaron las aguas en jurisdicción de Chubut, mientras que el 21 de abril se abrieron las aguas santacruceñas. Antes de abrir cada área hubo prospecciones que respaldaron la decisión de cada provincia.
El desembarco previo a la apertura de la temporada en el Golfo, correspondió a langostino capturado durante las prospecciones y en una zona del litoral de Chubut, al norte del 45º 00´S (área de Rawson y Camarones), entre los meses de enero, febrero y marzo.
Los investigadores destacaron el paulatino corrimiento de la participación de la flota a medida que transcurre la zafra. “Al principio del año el 100% de los desembarques de langostino patagónico correspondió a buques con una eslora inferior a los 30 metros. A partir del mes de marzo, con el desarrollo de las prospecciones y la posterior apertura en las aguas del Golfo San Jorge, se observa una participación creciente de la flota de más de 30 metros. Esta situación se consolida a partir del mes de abril, cuando se abre la zona de Santa Cruz”, explican los científicos.
El primer semestre muestra una actividad casi idéntica a la registrada durante la primera mitad del año pasado. “La cifra desembarcada representa el 98% del langostino declarado entre enero y junio del 2008”, aclara el Informe al que tuvo acceso REVISTA PUERTO. Las poco más de 20 mil toneladas representan un 78% del desembarcado en el 2007. “Aunque ese año se habilitó la pesca antes que el año pasado y éste”, reconocieron los investigadores.
Como ya es una tradición en la pesquería, las mayores concentraciones de biomasa disponible para ser pescada por las redes tangoneras se registraron en aguas santacruceñas.
“Del total de langostino desembarcado, el 27,6% (5.621,4 toneladas) correspondió a aguas chubutenses, mientras que el 71,9% (14.669,3 toneladas) corresponde a aguas de Santa Cruz. El 0,52% restante (106,6 toneladas) corresponde a Buenos Aires”, especifica el documento.
El 84% de las capturas totales declaradas correspondieron a buques congeladores de altura, el 10,18% a costeros fresqueros, el 4,4% a embarcaciones de rada/ría y el 0,97% a fresqueros de altura.
El mes de mayor nivel de producción fue mayo, cuando se desembarcaron 7.322 toneladas, de las cuales en aguas del sur del golfo se descargaron 6554,52.
Pese a descargar casi la misma cantidad que el año pasado, esta temporada hubo una sensible reducción de barcos operando en la zona. “Este año fueron un 94% de los buque que operaron el año pasado y un 84% de los que operaron en el 2007”, dice el Informe.
Las diferencias más notorias en el numero de BP se da en las embarcaciones menores de 21 metros de eslora. Esta flota represento un 89% de la que operó en el primer semestre del año pasado y un 71% de la que operó en el 2007.
La estadística oficial procesó un total de 2.741 mareas, efectuadas hasta el primer semestre, las cuales fueron realizadas por 170 BP que declararon captura de langostino. El 44% de esas mareas declaró capturas langostino no patagónico, de los cuales la mayoría correspondió a embarcaciones marplatenses.
“La evolución mensual de la captura diaria media de langostino patagónico tuvo su tope en el mes de marzo, cuando se procesaron casi 7500 toneladas. A medida que avanzó el año, las concentraciones disminuyeron y el registro descendió: 5 mil toneladas en abril, casi 3 mil en mayo y 2.500 en junio.
“El langostino de mayor tamaño (40 piezas por kilo) se capturó en abril, apareciendo en las capturas mayores cantidades de langostino de categoría L4 y L5 en los meses siguientes”, revela el documento.
Los datos que arroja el Informe del INIDEP quedan rezagados ahora que la flota encontró nuevos niveles de actividad en aguas nacionales, disparándose los niveles de captura hasta llegar a las 25 mil toneladas.
El Informe 17 de Asesoramiento y Transferencia, elaborado también por el Proyecto Langostino del INIDEP, resume los resultados de la prospección comercial que se realizó en la jurisdicción de aguas nacionales, entre el 45º 00´ S y 47º 00´ S, al oeste del 62º 00´ W y que respaldaron la decisión del Consejo Federal Pesquero de habilitar un sector del área revelada.
Los mejores rendimientos se obtuvieron en la subárea II, (45º 40´ S y 46º 20´ S) con un promedio de más de 8 toneladas de langostino por día, con una captura de casi 2 mil kilos por hora.
Los mejores tamaños se encontraron al este de esta subárea, con tallas modales de 38 y 46 centímetros de LC para machos y hembras respectivamente. La estructura de la producción muestra que en la Subárea II el 20% correspondió a un tamaño L1, un 35% de L2, 29% L31 y 13% L4.
En las tres subáreas prospectadas se halló langostino de talla de las categorías superiores. Sin embargo, la estructura de la población de langostino enteró varió entre subáreas, con una mayor presencia de L1 en la subárea II y una menor presencia de L1 y mayor presencia de L4 en la subárea III.
Las concentraciones de langostino en aguas nacionales le permiten a la flota abrigar esperanzas de repetir lo hecho en los dos años anteriores, cuando se superaron holgadamente las 42 mil toneladas desembarcadas, y mantener regulares niveles de operatividad hasta a primavera.
Los problemas que tiene la pesquería del langostino patagónico, como ocurre también desde hace un par de temporadas, ocurren lejos de las profundidades del mar. Y dentro de la compleja ecuación que encierra el proceso productivo de la zafra, es lo mejor que puede pasar.
Por Roberto Garrone – Fotos gentileza del INIDEP
11/08/09
REVISTA PUERTO

