Las áreas que no sean debidamente explotadas podrían volver a manos del Estado para ser nuevamente licitadas, aseguró el ministro de Planificación Julio de Vido.
Las áreas que no sean debidamente explotadas podrían volver a manos del Estado para ser nuevamente licitadas, aseguró el ministro de Planificación Julio de Vido.
En el marco de su gira por Alemania, el ministro de Planificación Federal expresó que “no se vende ni transfiere el contrato de áreas que no fueron debidamente explotados”.
Como son propiedad del Estado nacional, volverán a sus manos y de ahí a las provincias (por la ley de Hidrocarburos) y ellas volverán a licitarlos.
El ministro habló de sólo 12 yacimientos en proceso de caducidad, pero Repsol puso en venta más de 37 áreas sobre 100, es decir un 4% de la producción, y algunas de ellas todavía producen hasta 500 barriles diarios de petróleo.
Pero solamente podrán vender con la autorización del Gobierno, que desde ya anticipa que no lo hará si están subinvertidos.
Si bien admiten que geológicamente hay un problema de exploración, existen otras medidas antes que la venta, como la asociación con otra empresa.
En esta línea, el secretario de Energía Daniel Cameron remarcó que el 2006 cerró con 0,1% arriba la producción de petróleo, y 1% más en la de gas.
El ministro de Vido advirtió que "a través de la Secretaría de Energía, estamos mirando con detenimiento si las compañías petroleras han invertido lo necesario para el desarrollo de los yacimientos que operan, y en caso negativo se podría disponer su reversión al Estado".
Preguntado sobre la intención (anunciada) de Repsol YPF de vender varias áreas petroleras consideradas secundarias por su rendimiento, el ministro señalo que "si concluimos que se trata de áreas que están desinvertidas en cuanto a sus posibilidades de explotación, no vamos a permitir que se vendan o transfieran a otra compañía porque éste no es un negocio inmobiliario".
Al respecto, el secretario de Energía, Daniel Cameron, detalló que "hasta ahora hemos analizado que hay unas 13 áreas en manos de diversas empresas que están desinvertidas, por lo que pueden ser revertidas a los estados provincialas, que son los dueños de esos yacimientos".
Las provincias, por caso, podrán incorporar tales áreas a sus respectivos programas de licitación entre empresas interesadas en explorar y explotar crudo y gas en áreas consideradas marginales por las grandes compañías, se explicó.
23/01/07
INFOBAE
