El fracaso del calamar deja a las plantas sin materia prima para procesar

El fracaso del calamar deja a las plantas sin materia prima para procesar

Las empresas con plantas en tierra, a excepción de quienes cuentan con flota fresquera y tienen garantizada materia prima para procesar, evalúan reducir notoriamente la actividad de procesamiento. Ya se piensa en tener que pagar sueldos mínimos garantizados.

Las empresas con plantas en tierra, a excepción de quienes cuentan con flota fresquera y tienen garantizada materia prima para procesar, evalúan reducir notoriamente la actividad de procesamiento. Ya se piensa en tener que pagar sueldos mínimos garantizados.

Las empresas pesqueras radicadas en Chubut observan, cada vez con mayor preocupación, las consecuencias inmediatas que comenzarán a sufrir ante la falta de materia prima para procesar en los meses venideros, especialmente por el fracaso de la campaña de calamar.

Por el momento, muchas de ellas se están abasteciendo de merluza hubbsi que descarga la flota amarilla en Rawson y Comodoro Rivadavia, pero es previsible que a esta altura del año ese volumen de capturas comience a descender.

Las plantas en tierra procesan calamar durante el invierno cuando no hay merluza disponible, pero este es un año atípico porque en las cámaras de frío hay poco stock del illex argentinus debido a que la flota potera operó sólo la mitad, y los desembarques fueron significativamente menores que en zafras anteriores.

Las pesqueras radicadas en Puerto Madryn que cuentan con flota arrastrera solían acopiar el calamar que capturaban como especie acompañante, lo que les permitía contar con reservas en cámaras para luego mantener en actividad las plantas durante los meses en que no hay merluza para cortar.

Si bien es sabido que el calamar es una especie anual altamente fluctuante respecto de su abundancia, condicionada por múltiples variaciones ambientales, también su pesquería enfrenta una grave crisis de competitividad por sus costos de explotación y bajísimos precios en los mercados internacionales.

En suma, las empresas con plantas en tierra, a excepción de quienes cuentan con flota fresquera y tienen garantizada materia prima para procesar, evalúan por estas horas verse obligadas a reducir notoriamente la actividad de procesamiento y tener que pagar sueldos mínimos garantizados, con sus líneas inactivas ante la escasez de calamar congelado para reprocesar.

Los balances de las empresas muestran que las plantas de procesamiento en tierra, con la capacidad instalada en la actualidad, no son rentables. Este desequilibrio no es una novedad de este año en particular, sino que ha venido siendo compensado con los resultados favorables de la pesquería de langostino, que en definitiva han financiado las pérdidas de las plantas.

Sucede que el equilibrio de la ecuación es cada vez más frágil, porque el rojo de las plantas es mayor y la rentabilidad del langostino se ha acotado de manera importante.

A la luz de estos datos, no es descabellado pensar que algunas empresas comiencen a disminuir su actividad de procesamiento a la mínima expresión, no sólo por la cuestión económica sino también por la falta de recurso. En treinta o cuarenta y cinco días podrían comenzar a verse estos signos en la producción, según coinciden los representantes de las empresas. La crisis del sector se muestra en diferentes facetas, y esta parece ser una más.

Por Nelson Saldivia – Fotos de Diego Izquierdo

05/06/09
REVISTA PUERTO

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