El Gobierno asegura que el armador decide no trasladarlo a los astilleros de Crinavis al considerar que no es rentable. Cernaval pierde este encargo y otros dos más provocándole cuantiosas pérdidas.
El Gobierno asegura que el armador decide no trasladarlo a los astilleros de Crinavis al considerar que no es rentable. Cernaval pierde este encargo y otros dos más provocándole cuantiosas pérdidas.
El diputado nacional Salvador de la Encina (PSOE) confirmó ayer a este diario que el desguace del buque “ FEDRA”, que encalló en Punta Europa el pasado mes de octubre y se partió en dos tras chocar contra las rocas durante un fuerte temporal, se llevará a cabo en Gibraltar. Esto provocará que la creación de 150 puestos de trabajo que iba a ser necesario crear en los astilleros de Cernaval finalmente no se materialice.
Según explicó el diputado a Europa Sur, "finalmente ha sido la aseguradora la que ha llegado a la conclusión de que es la mejor opción por una cuestión de rentabilidad económica". No obstante, De la Encina aseguró que, antes de que la aseguradora adoptara esta decisión el pasado viernes, España y Gibraltar ya habían cerrado, con el beneplácito del Reino Unido, "una fórmula inocua" para que el barco fuera desguazado en los astilleros de Cernaval en Crinavis.
El diputado confirmó la noticia publicada por este diario en su edición de ayer en la que se informaba de la desestimación por parte de España de una propuesta de Gibraltar para trasladar los restos del “FEDRA”, pero agregó que ambas partes habían logrado finalmente un acuerdo "a través del diálogo y la cooperación".
Las autoridades del Peñón propusieron una forma de traslado cuyos términos eran inaceptables para España al entrar en juego el contencioso de las aguas territoriales -España no reconoce que Gibraltar tenga aguas propias- y por motivos de seguridad. El Gobierno así se lo hizo saber al Ejecutivo del Peñón, que entendió la posición española. Las conversaciones prosiguieron y se logró cerrar una fórmula inocua y segura que, sin embargo, no será necesario materializar porque la aseguradora ha decidido otra cosa, puntualizó el diputado del PSOE.
De esta sucesión de decisiones el más perjudicado es el astillero de Cernaval. El desguace del buque accidentado en Gibraltar iba a necesitar la mano de obra de unos 150 empleados más los que habitualmente trabajan en este astillero -unos 200-, al menos, durante un periodo de cuatro meses y medio. Estos puestos de trabajo no se crearán, según declaró Mario López, presidente de Astilleros Cernaval.

Además de los puestos de trabajo, López señaló que se ha perdido "mucho dinero, casi dos millones de euros" en la operación de traslado de material procedente desde Inglaterra, en preparar el astillero para la entrada del buque, el personal, entre otros gastos, "sin ganancias ninguna".
Pero también hay daños colaterales. Dos embarcaciones -una de 270 metros de eslora y otra de 220 metros- tenían previsto entrar en las instalaciones sanroqueñas tras la introducción en ellas del “FEDRA” con el objetivo de ser reparadas pero, finalmente, han decidido hacerlo en otro astillero "cansados de esperar". Según el empresario se han dejado de ganar unos seis millones de euros en ambas reparaciones.
En estos momentos, el astillero de Cernaval está cerrado "hasta nuevo pedido". López espera que del 7 al 10 de enero vuelva a entrar algún barco, mientras tanto no hay actividad.
Además, el presidente de la Asociación de Servicios de la Bahía de Algeciras (Aesba), Manuel Piedra, ya se pronunció el viernes y afirmó que se está poniendo en peligro cuatro meses de trabajo y de facturación para muchas empresas auxiliares de la zona.
Mario López se mostró ayer muy enfadado tras conocer que Capitanía Marítima, a instancias del Gobierno español, no había otorgado el permiso para que las partes del “FEDRA” fueran trasladadas hasta las instalaciones de Campamento. "Primero nos dijeron que no se podía traer por problemas técnicos, luego por seguridad, luego por el tiempo, luego por contaminación, ahora por temas de aguas. Capitanía Marítima ha metido la pata", declaró. Además afirmó que "tenemos todos los permisos por escrito -de Medio Ambiente y de la Autoridad Portuaria de la Bahía de Algeciras (APBA)- y están obstaculizando, porque no paran de sacar pegas y han paralizado la operación", dijo.
También dijo que el capitán marítimo, Alfonso Marquina, llegó a pedir una fianza de 500.000 euros a los armadores antes de venir a los astilleros.
López criticó que en el Campo de Gibraltar las administraciones públicas no fomentan el trabajo. Además dijo no entender cómo "una empresa nueva sin ayudas de ningún tipo y que crea tantos puestos de trabajo en la zona está teniendo tantos obstáculos". "Están favoreciendo a las empresas de Gibraltar y no a las españolas", puntualizó, al considerar que se impide que los barcos entren en la bahía algecireña pero, sin embarco, se autoriza que lo hagan en el Peñón. "Así se promociona que los barcos se vayan a Gibraltar para ser reparados", puntualizó.
Finalmente, el puente de mando del “FEDRA” ha sido trasladado hasta los muelles de la Roca, muy cerca de donde se desguazó el del “NEW FLAME”. Allí permanece a la espera de ser desarmado.
29/12/08
EUROPA PRESS

