El dique (Paso Piedras) sigue sin recuperar reservas

El embalse, principal fuente de abastecimiento de Bahía Blanca y Punta Alta, continúa en situación crítica. Sin lluvias salvadoras durante la próxima primavera, deberá enfrentar el verano con niveles mínimos. Pasados tres años de un pico de extrema gravedad, la emergencia hídrica parece ampliamente consolidada.

El embalse, principal fuente de abastecimiento de Bahía Blanca y Punta Alta, continúa en situación crítica. Sin lluvias salvadoras durante la próxima primavera, deberá enfrentar el verano con niveles mínimos. Pasados tres años de un pico de extrema gravedad, la emergencia hídrica parece ampliamente consolidada.
Lenta pero inexorablemente, de la mano de la prolongada sequía, las reservas de agua potable de la ciudad vuelven a ubicarse en niveles críticos.
Hoy, en lo que va de este 2012, el año más seco en medio siglo, apenas un metro separa la cota del dique Paso de las Piedras de la marca registrada en agosto de 2009, cuando tenía agua para menos de un año.
El embalse ahora posee menos del 25% de sus reservas útiles y ocupa apenas el 40% de la superficie que supo tener a mediados de la década pasada.
Si bien desde diciembre pasado la cota sólo disminuyó siete centímetros, también es cierto que pasó otra estación lluviosa con más pena que gloria.
Tal como lo consignara este diario ayer, en su sección agropecuaria, transcurridos los primeros siete meses del año en Bahía Blanca apenas cayeron 192,1 milímetros, incluidas las dos décimas de julio.
Se trata, ni más ni menos, que del registro acumulativo más bajo para la ciudad desde aquella sequía de cincuenta años atrás, cuando los siete primeros meses del año acumulaban 140,7 milímetros.
Al mismo tiempo el mes pasado fue uno de los más secos de la historia pluviométrica bahiense y, en ese marco, los registros para la cuenca de aporte al embalse no difieren demasiado.
Ahora sólo quedan dos chances para que el dique no colapse: las lluvias de primavera (octubre-noviembre) y, otra vez, el período marzo-abril de 2013.
Y, si llueve, debería hacerlo de manera importante y en toda la cuenca del río Sauce Grande y del arroyo El Divisorio, los principales afluentes del lago.
Hoy por hoy, la sequía que castiga a toda la región impide que una precipitación inferior a 15-20 milímetros llegue al embalse, ya que se pierde por infiltración, a pesar de que la cubierta vegetal ha mermado.

Mejor preparada. Pese a la difícil coyuntura, la ciudad se encuentra mejor preparada que en 2009, cuando la crisis hídrica se precipitó abruptamente.
Por ejemplo, en la actualidad, como consecuencia de los apuros de aquella situación vivida, de cada dos litros que consume la población y la industria, uno proviene del dique Paso de las Piedras y otro de fuentes alternativas.
Estas fueron las que marcaron la diferencia y evitarán un colapso generalizado de la ciudad frente a una hipotética salida de servicio del dique por falta de agua.
Ahora, como hace 60 años, el arroyo Napostá (con dos tomas superficiales), el río Sauce Grande, con una toma aguas abajo de Paso de las Piedras, junto con el aporte del agua subterránea (pozos de Cabildo y del Bajo San José en lugar de los antiguos surgentes) vuelven a salvar a Bahía Blanca de sufrir males mayores.
De todas maneras, luego de tres años de una emergencia hídrica que llegó para quedarse, siguen existiendo graves limitaciones estructurales por resolver.
Por ejemplo, y según documentación de más de una década atrás, firmada por el hoy gerente de Operaciones de ABSA, ingeniero Luis Volpi, cuando era miembro del Organismo Regulador del Agua Bonaerense (ORAB), el abastecimiento se tornaría crítico sin la construcción de un nuevo acueducto entre el dique y la ciudad, no sólo por el desgaste del existente, sino por la imposibilidad de transportar más agua ante un consumo pleno por parte del complejo petroquímico local.
Pero, además, Volpi, junto con Néstor Riesco y Luis Padrón, por entonces colegas suyos en el equipo técnico del ORAB, ya entonces advertían que la planta potabilizadora Patagonia no contaba con almacenamiento propio, constituyendo una importante falencia para el sistema.
“La disponibilidad de reserva en relación a la demanda es muy desigual, ya que del total de reserva disponible (114 mil m3), sólo un 26% está abastecido por el caudal de la planta Patagonia (establecimiento Parque Independencia), que dispone de 30 mil m3 y es responsable de abastecer al 80% de la ciudad.
“El resto de la reserva disponible (74%), equivalente a 84 mil m3 –agregaba el informe presentado en 2001 al Concejo Deliberante– se encuentra abastecida por la planta Grünbein, la cual a pesar de su gran volumen de reserva está limitada para tomar picos diarios por su reducida capacidad de tratamiento”.
Hoy nada de esto cambió y la realidad indica que el sistema se halla sumergido en un precario equilibrio, dependiendo de lo que la naturaleza depare en materia de registros térmicos, presencia de algas y precipitaciones.
Cota 155,85 metros sobre el nivel del mar era la cota del dique Paso de las Piedras según la última medición de la Autoridad del Agua, realizada anteayer. Para salir de la situación de emergencia hídrica, las reservas deben crecer hasta los 158 metros.

ADRIAN LUCIANI
05/08/12

LA NUEVA PROVINCIA

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