Se trata de reinventar el barco pesquero y hacer su uso más rentable. Aplicar tecnología de vanguardia para impulsar un sector tradicional. En definitiva, hacer realidad el pesque-ro del futuro.
Se trata de reinventar el barco pesquero y hacer su uso más rentable. Aplicar tecnología de vanguardia para impulsar un sector tradicional. En definitiva, hacer realidad el pesque-ro del futuro.
Astilleros e industria naval agrupados en el seno del cluster del sector, el Foro Marítimo Vasco, trabajan para que el Buque Pesquero Inteligente, como lo llaman, esté ultimado a finales de este año.
Se trata de un prototipo que automatizará todos sus procesos, reducirá la manipulación del pescado, acelerará la venta, al poder pesarse y clasificar la mercancía a bordo y recor-tará el gasto en combustible mediante una propulsión a través de una central diésel-eléctrica.
La bodega tendrá sensores que darán al puente información sobre las capturas.
El resultado final será un atunero cañero, es decir, un buque pesquero de bajura del segmento de cerco, con el que se pretende rentabilizar al máximo la actividad del barco para hacer así también más rentable la actividad pesquera y que permitirá controlar de forma automatizada todos los procesos, desde el almacenamiento de la pesca al lanza-miento de las redes, desde el gasto en combustible al funcionamiento de las máquinas.
En el proyecto participan los Astilleros Balenciaga, Murueta, y Zamakona, y las empresas Lasanaval OTN, Enrique Lekuona, Tecnalia y Soermar. Aunque en las distintas fases se incorporan otras compañías.
El nuevo pesquero inteligente está ahora en plena fase de diseño de las áreas que incor-poran las mayores innovaciones: la bodega modularizada, el puente de mando y el nuevo sistema de propulsión de los motores.
Información de la bodega modularizada
La bodega modularizada es una de las principales innovaciones que incorpora el nuevo buque. Dividida en módulos rectangulares contará con básculas especiales y contenedores donde se almacenará el pescado. Estos contenedores llevarán chips magnéticos con toda la información de la mercancía que transportan, como el peso, la cantidad de piezas que contiene, el día en el que se produjo la captura o el lugar exacto que ocupa ese contene-dor en la bodega.
Esa información se controlará en todo momento desde el puente de mando, lo que le permitirá al patrón poder realizar incluso la venta on line, desde el mar, sin necesidad de que el pescado pase por la lonja para pesarse.
El contenedor, que se maneja con una grúa de brazo articulado, puede ir directamente del barco al camión del mayorista que lo ha adquirido sin que se rompa la cadena de frío.
Y a la hora de la descarga, los chips permiten contar en todo momento con la información de lo que contiene el contenedor.
Cualquier operario, ya sea del comprador, de la lonja o del camión, con una pistola de lectura, sabrá sin necesidad de abrir el contenedor las piezas de bonito que contiene, su peso y la fecha de captura.
Nada que ver con las bodegas actuales de los atuneros, normalmente distribuidas en bal-das de madera, donde los arrantzales deben meter los túnidos prácticamente de uno a uno.
«Y a la hora de la descarga los atan por la cola y los van colocando en una caja. Casi co-mo hace 40 años», señala Ander Lasa, gerente de Lasanaval, una de las empresas que están presentes en el proyecto.
«Trabajar con contenedores facilitará la estiba, el manejo, la descarga, y la conservación de la cadena de frío», señala. De hecho, la bodega está refrigerada y en cada contenedor se introduce hielo para mantener la frescura del pescado.
La bodega contará también con un «parque de pesca», que permitirá hacer un semipro-cesado al pescado si es necesario, como limpiar las piezas, en un lugar cerrado.
La temperatura de la bodega se controlará con un sistema de sensores colocados por toda la estancia que proporcionarán información al puente de mando sobre si la pesca se mantiene en unas condiciones óptimas.
Los contenedores recibirán el pescado con la mínima manipulación. Alrededor de la bode-ga se sitúan los viveros que en primer lugar transportarán el cebo vivo. Cuando los vive-ros esté sin cebo se introduce en ellos agua a -2ºC, y allí se coloca la pesca directamente de las redes para que los túnidos mueran por el cambio de temperatura, si que se den golpes y «por lo tanto sin dañar las piezas».
Los viveros tienen unas compuertas que dan acceso de la bodega y ahí empezaría la car-ga y el pesado de los contenedores.
«Todo controlado con sensores que envían información al puente de mando. Si los viveros están con cebo, con capturas, si se está descargando el vivero o no», señala Lasa.
Información en el puente de mando
Desde el puente de mando el patrón podrá controlar toda la actividad del barco. «Hoy en día un barco de bajura de 30 o 40 metros de eslora, tiene la zona de navegación y comu-nicaciones pero no tiene información o muy poca sobre los sistemas de pesca, las captu-ras o el trabajo de las máquinas».
El puente integrado de gobierno del buque de pesca del futuro dispondrá de los máximos niveles de automatización y posible monitorización y gestión de las distintas partes del buque.
Actualmente trabajan en él un grupo formado por las empresas Electromecánicas de Pa-saia, Telmar-Técnicas Electrónicas Marinas, Enrike Lekuona Lasanaval, y Tecnalia, coordi-nadas por el Foro Marítimo Vasco.
«Lo que se pretende es que el puente sea muy amplio, sin camarotes, sin obstáculos a la hora de la visibilidad y que permita al patrón acceder a toda la información. Ya sea de la potencia que está dando el alternador o los escapes o el motor, qué temperatura hay el los viveros o qué capacidad de carga hay en la bodega, así como la comunicación con tierra, con la posibilidad de vender la pesca en alta mar».
El patrón controlará también desde el puente los servicios de pesca. Es decir, sabrá cuán-ta red se ha largado, o a qué profundidad. Seguridad y control en parámetros que ahora son más que nada intuitivos.
También permitirá contar con información certera del estado de los equipos, lo que posi-bilitará hacer un mantenimiento de carácter preventivo. «Si el motor auxiliar de babor ha hecho ya 5.000 horas de mantenimiento, como esa información la va a tener en el puente de gobierno, se puede mandar un correo electrónico al servicio técnico, para que sepa automáticamente que ese motor ya ha cumplido las 5.000 horas y que hay que hacer la revisión. O permite, por ejemplo que, en el caso de una avería, el servicio técnico se co-necte a través del puente de gobierno a sus equipos para chequearlos, ahorrando tiempo y dinero».
Información sobre la propulsión
La propulsión del barco no se llevará a cabo con el método tradicional diésel, es decir, un motor de combustión que mueve la hélice. «El nuevo buque tendrá unos motores que moverán unos alternadores. Estos serán los que generarán una corriente eléctrica que moverán un motor eléctrico que será el que mueva la hélice», señala Lasa.
Este tipo de planta diésel-eléctrica reducirá considerablemente el espacio que ocupa bajo cubierta, reducirá el nivel de ruido, ahorrará en el consumo de gasoil, y por supuesto el nivel de emisiones e CO2. El barco del futuro será también más ecológico.
Por Belén Ferreras
08/02/10
ELMUNDO.ES – ESPAÑA
