Eficaz sistema de alerta hidrológico

Eficaz sistema de alerta hidrológico

El Sistema de Información de Alerta Hidrológico de la Cuenca del Plata es imprescindible para la navegación, como también para las poblaciones costeras, en la prevención de situaciones de riesgo de inundaciones o de bajantes pronunciadas.

El Sistema de Información de Alerta Hidrológico de la Cuenca del Plata es imprescindible para la navegación, como también para las poblaciones costeras, en la prevención de situaciones de riesgo de inundaciones o de bajantes pronunciadas.

En los últimos días, el trabajo del Sistema de Información de Alerta Hidrológico de la Cuenca del Plata, del Instituto Nacional del Agua (INA), a cargo de la doctora Dora Goniadzki, ha cobrado actualidad por las subas que se están produciendo en los ríos que confluyen en la cuenca del Plata, a raíz de las constantes lluvias que se vienen registrando en los últimos meses en la Alta Cuenca, en Brasil.

El Sistema de Información brinda boletines sobre la situación meteorológica, hidrológica, pronósticos, datos hidrométricos y posibles escenarios hidrológicos en la Cuenca del Plata.

Los informes son enviados a los organismos provinciales que integran el Comité Hídrico Federal (COHIFE), que tiene incumbencia en los recursos hídricos de cada una de las provincias, porque el agua es un recurso que pertenece a las provincias.

Son recibidos por los gobiernos provinciales, las direcciones de Defensa Civil, la Prefectura Naval, las autoridades portuarias y todos los organismos vinculados al tema, para articular acciones comunes en caso de que se presenten situaciones de emergencia.

Goniadzki, en diálogo con Sala de Prensa, explicó que frente a las crecidas, desde la Subsecretaría de Recursos Hídricos de la Nación, “se está trabajando en coordinación con las provincias”; se realizaron reuniones en diciembre último y en enero, con la participación de Formosa, Chaco, Entre Ríos, Santa Fe y Corrientes, entre otras.

Los encuentros sirvieron para evaluar las medidas que se van adoptando ante las crecidas, contando con los informes periódicos del Sistema de Información de Alerta Hidrológico a cargo de Goniadzki.

Sobre la variación que presenta en los últimos meses el río Paraná explicó que en octubre último “empezamos a advertir a las provincias que empiecen a tomar medidas sobre los ríos, en las defensas de las ciudades y efectivamente lo que temíamos que podía llegar a pasar, pasó: empezó a llover más que lo normal, cada mes llovió bastante más que lo normal, no en la misma región, pero siempre en algún lugar que aportaba a la Cuenca del Plata”.

Además los pronósticos del clima prevén que va a seguir lloviendo hasta el otoño, por lo menos hasta marzo-abril, porque la región está en un ciclo húmedo.

Tras años de sequía a mediados del año pasado se observó “un cambio abrupto, muy significativo que nos llamó la atención. Después de tantos años con tanto déficit de lluvia, de golpe empezó a llover, en las altas cuencas, en las nacientes. Esas lluvias nos llamaron la atención porque veníamos de mucho tiempo con mucha sequía”.

Las lluvias se registraron sobre la Cuenca del Iguazú y la Cuenca del Uruguay. “Empezaron las crecidas muy importantes en ambas cuencas, en lo que llamamos región del Guaira, que es desde Guaira, la cola del embalse del Itaipú, el Paranapanema, toda la cuenca no regulada. En noviembre llovió muchísimo otra vez en la cuenca no regulada y en la cuenca del Paraguay y un poco más del Iguazú. En diciembre volvió otra vez a llover en la cuenca del Uruguay y en enero volvió a llover en la Cuenca del Uruguay y en la Cuenca del Iguazú. Los excesos de lluvias fueron permanentes, no exactamente en el mismo lugar pero si en lugares que aportan y finalmente todo se suma”, precisó Goniadski.

Explicó que “esta crecida es importante porque viene de un periodo seco, de los valores más bajos históricos. Se pasó de la sequía máxima a una inundación que es muy significativa porque las lluvias son muy intensas, no están organizadas. Cuando una precipitación está organizada –explicó- es intensa en todos lados, ahora es muy intensa en algunos lados”. Como ejemplo dijo que “la semana pasada llovió en Corrientes y en Resistencia entre 140 y 170 milímetros en tres, cuatro horas, es una barbaridad”.

A raíz de las intensas precipitaciones en la alta cuenca “llegamos a tener en Corrientes, donde se juntan el río Paraná con el río Paraguay, caudales de 30 mil metros cúbicos por segundo. Hubo crecidas históricas en Corrientes que llegaron a 45 mil y a 50 mil metros cúbicos por segundo, pero lo importante ahora es la persistencia de estos 30 mil metros cúbicos por segundo, que es un caudal muy alto”, insistió.

“Hace un mes –agregó- estamos en valores cercanos a ese caudal y tenemos previsto que van a seguir esos valores; es muchísimo porque se va llenando todo el valle aluvial del río y deja a la población y a todos los sectores económicos cercanos al río con muchísimo más riesgo, la vulnerabilidad es más grande porque puede venir alguna otra crecida”, advirtió.

Dijo además que “cuando caen más de cien milímetros en pocas horas sobre un embalse, por ejemplo en Salto Grande, en Yacyretá o en Itaipú, el embalse sube quince centímetros y eso difícil de manejar. Esto está ocurriendo en los últimos meses”.

Explicó que el sistema de 70 represas que tiene Brasil “están trabajando para contener al máximo y regular las crecidas. En momentos en que llueve menos en una región las represas largan agua para tener mayor capacidad, mayor volumen en espera, para su llenado en caso que llueva. Este año, al comenzar a llover temprano (octubre) en las altas cuencas, las represas brasileras se llenaron muy rápidamente y ahora están trabajando con embalses llenos. Estamos en una situación que ya no tienen tanta capacidad de regular”.

Las represas del vecino país trabajan “para satisfacer las demandas energéticas y no provocar más inundaciones; al sistema de represas le conviene trabajar en forma eficiente, con volúmenes constantes. Cuando llueve menos largan más agua, mantienen el salto constante, aunque tengan menos agua, bajan el nivel del embalse y cuando tienen más lo guardan. Ese es el manejo” y observó que Yacyretá sigue recibiendo un caudal con un nivel constante, de entre 24 mil y 25 mil metros cúbicos por segundo, debido a la regulación. El hecho de que el caudal esté constante significa que desde Itaipú para arriba están regulando”, acotó.

Cómo se organizó el Sistema de Información de Alerta Hidrológica
Dora Goniadzki, doctora en astrofísica, ingresó en el INA en el año 1975, cuando se llamaba Instituto Nacional de Ciencia y Técnica Hídrica. Como doctora en Astrofísica estaba especializada en la física del Universo, de las galaxias y realizaba ecuaciones diferenciales.

Pero a poco de trabajar le pidieron que se ocupe de la freática en pozos (es la primer capa de agua subterránea que se encuentra al realizar una perforación).

Cuando se produjeron las inundaciones de los ríos que alimentan al río de la Plata en 1982/83 y las de 1985/86 se organizó el Sistema de Información y Alerta Hidrológico para la Cuenca del Plata, con la intención de paliar los efectos de la crecida.

Con su impronta profundizó la información que se brindaba, con informes hidrológicos periódicos, entendiendo la necesidad de evitar situaciones que pudieran tomar por sorpresa a las poblaciones costeras.

Fue entonces cuando armó su equipo de trabajo, con un ingeniero, un meteorológico, un especialista en información en sistemas de información geográfica en mapas, en armado de información e incorporó el uso de la información satelital.

“Hicimos un convenio con la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) y entonces comenzamos a tratar las situaciones con mayor antelación”.

Recordó que “nos tocaron las inundaciones del 90, del 92 y del 97 y una emergencia importante que hubo durante todo el año 98 tanto en los ríos Paraná, Paraguay como en el Uruguay. Ahí comenzamos a trabajar con el Instituto de Clima y Agua, además con el Servicio Meteorológico en forma más operativa y más fuerte, y así lo hacemos en la actualidad”. Se entabló una excelente relación de trabajo con los organismos involucrados en el tema “para sumar capacidades”.

Explicó que trabajaron extensamente en los pronósticos de las bajantes de los ríos, muy requeridos por los puertos y las empresas que transportan sus mercaderías por la hidrovía Paraná-Paraguay, desde el año 1999 hasta el año pasado. “Hasta principios de 2009 nuestro principal problema era las bajantes en el río Paraná”, dijo.

La Cuenca del Plata, señaló Goniadzki, “es una cuenca muy grande. La responsabilidad del INA desde el año 1983 es dar pronóstico sobre los ríos de la Cuenca y aportar conocimiento para trabajar en forma conjunta con los organismos provinciales responsables del agua. No tenemos responsabilidad sobre los pronósticos en los ríos provinciales, solamente sobre los grandes ríos. Es una función de la Subsecretaria de Recursos Hídricos delegada en el INA, en convenio con todas las provincias”.

“Desde el ‘98 hasta mediados del 2009 tuvimos un periodo donde hubo algunos fenómenos de lluvia pero, fundamentalmente, déficit de lluvia. Fueron muchos años con permanentemente déficit de lluvia, hasta que el año pasado a principios del 2009 se tuvieron los valores más bajos históricos en el Delta, en Rosario, Santa Fe. Los problemas más importantes fueron en enero y en julio porque una bajante grande del Río de la Plata dejó todo el río prácticamente seco, el cauce con muy poca agua, las playas estaban arruinadas, con basurales, las tomas de agua expuestas, sin agua. A partir de julio hubo un cambio abrupto, muy significativo, después de tantos años de golpe comenzó a llover en Brasil y en las altas cuencas”. Y ahora estamos en una situación inversa".

01/02/10
DERF

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