Reparto, recorte y después. La merluza hubbsi y su reparto para este año sigue siendo tema de debate y discusión en el puerto de Mar del Plata. El recorte era esperado, reconocen empresarios y funcionarios.
Reparto, recorte y después. La merluza hubbsi y su reparto para este año sigue siendo tema de debate y discusión en el puerto de Mar del Plata. El recorte era esperado, reconocen empresarios y funcionarios.
Todavía duran los ecos de las asignaciones de cuotas de captura de la merluza hubbsi en su versión 2007, tanto para buques fresqueros y congeladores, como así también las asignaciones para las provincias con el objeto de paliar casos de emergencia social. Fue, coincide la mayoría aquí en Mar del Plata, la crónica de un reparto anunciado. En líneas generales no hubo mayores sorpresas. Se esperaba un recorte. En el caso de la provincia de Buenos Aires serán 2.000 toneladas menos en comparación con el año pasado (se redujo de 13 mil a 11 mil toneladas).
Y como sucede siempre, luego de la asignación, funcionarios, empresarios y representantes gremiales salieron al ruedo mediático para dejar constancia de sus posturas. La reacción general fue previsible: quejas, algunas más explícitas, otras un tanto más sosegadas.
“Cuando a alguien le quitan algo es lógico que su primera reacción no sea positiva”, decía a este medio un funcionario de segunda línea vinculado a la Subsecretaría de Pesca de la Nación.
Con perfil ultra bajo, en el Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP) prefirieron no opinar públicamente sobre la cuestión. El recorte en las asignaciones, se entiende, encuentra su raíz en los informes técnicos que el Instituto entregó a las autoridades de aplicación y que, en su parte más sustancial, advertía sobre un empantanamiento en el proceso biológico del recurso. Nadie en el Instituto quiso responder si los recortes establecidos por la Subsecretaría de Pesca son suficientes o si por el contrario, dada la situación de la merluza, se debió echar mano a un tijeretazo todavía más profundo. Tampoco hubo respuesta a la salida -todavía no oficializada públicamente- de Héctor Cordo como Jefe del Proyecto Merluza en el Instituto.
Costado político y empresarial.
Diferente es la posición de Oscar Fortunato, el actual responsable del área de pesca en la provincia de Buenos Aires. Su rol lo obliga a sentar una postura pública: “Habrá barcos que con este recorte tendrán problemas operativos”, señaló a modo de queja. Fortunato confía en que una porción de la flota bonaerense hoy dedicada a la merluza hubssi, de manera gradual, se vaya reconvirtiendo al variado costero y que de esta manera se amortigüen los efectos del recorte en las asignaciones.
Por lo pronto, algunos días atrás, la administración bonaerense decidió repartir el cupo social, una medida que, en cierta manera, sorprendió por dos razones esenciales: por un lado, la celeridad con que fue tomada, y por otro lado, la elección de algunos buques que, según lo reglamentado a nivel nacional, no cuentan con autorización para ir a la pesca de la merluza.
19/01/07
THE FISHMALL
